Mostrando entradas con la etiqueta Corrientes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de enero de 2016

¿Qué es el Posanarquismo?

¿Qué es el Posanarquismo?

¿Qué es?

El posanarquismo se trata de una multiplicidad heterogénea de teorías políticas radicales que se articula, según los casos, con el pensamiento del posestructuralismo, el posmodernismo, el poscolonialismo, el posfeminismo y el posmarxismo, siempre con la intención de superar las nociones modernas del anarquismo y conservando, no obstante, el carácter antiautoritario, el rechazo simultáneo al capitalismo y a la forma/Estado característico del anarquismo socialista.

El prefijo pos- no significa ‘después del anarquismo’, sino que hace referencia a la ruptura respecto a las suposiciones aceptadas dentro de los marcos teóricos que emergieron durante la Ilustración. Esto significa un rechazo básico de las fundaciones epistemológicas de las teorías anarquistas clásicas, debido a su tendencia hacia nociones esencialistas o reduccionistas, aún sin obviar las importantes excepciones a estos marcos teóricos (Emma Goldman, Max Stirner, Friedrich Nietzsche, etc.). Este tipo de acercamiento muestra que más que estar reprimidos por el poder, somos producidos por este, por consiguiente advierte a aquellos que luchan contra el poder (en la forma de dominación) acerca de como su resistencia con frecuencia deviene sobredeterminada por los efectos del poder. El posanarquismo argumenta también contra el anarquismo temprano que el capitalismo y el Estado no son los únicos focos de dominación, y que por lo tanto se deben desarrollar nuevos enfoques que combatan las estructuras de dominación en red que caracterizan la modernidad-tardía.



Concepto 

El postanarquismo no es un "ismo", no es un grupo coherente de doctrinas y creencias que puedan ser expuestas *postivamente* como totalidad bien delimitada. tal cual lo usamos aquí es un término profundamente *negativo* que se refiere a un conjunto amplio y heterogéneo de teorías anarquistas y "anarquisticas" que no han tenido acogida en las corrientes excesivamente doctrinarias de la mayoría de los anarquismo clásicos como el sindicalismo, anarcocomunismo, plataformismo así como de sus descendientes contemporáneos (como la ecología social). grupos como los movimientos sin fronteras, los de acción global, los zapatistas, los autonomen y otros similares que tienen una orientación marcadamente "antiautoritaria" y no se identifican explícitamente con el anarquismo en tanto *tradición* sino más bien con el *espiritu*, encarnan en la práctica este planteamiento. el origen del término es de un concepto desarrollado por saul newman en su libro "de bakunin a lacan: antiautoritarismo y la dislocación del poder". en él hace referencia a una torsión más allá del anarquismo clásico, hacia una teoría más abierta e híbrida, que se puede lograr gracias a una síntesis de conceptos e ideas claves provenientes de la teoría postestructuralista. en este sentido es bastante parecido al "postmarxismo" de ernesto lacalau y chantal mouffe ya que así como es *post* anarquista también es post *anarquista*. en otras palabras no es un rechazo total al anarquismo clásico sino más bien un pasó más allá de sus límites definidos por el pensamiento iluminado. sin embargo esta definición es discutible y probablemente sea ahora y siempre tentativa. otros han preferido definir el término de modo más amplio, incluyendo también ideas y conceptos del postmodernismo, existencialismo, postfeminismo, zapatismo y otras tendencias contemporáneas teórico críticas. incluso otros simpatizantes con este proyecto aunque escépticos de la urgencia de dar un paso más allá, rechazan explícitamente el término "postanarquismo" y plantean que al conservar el término anarquista, y anteponerle el adjetivo "postestructrualista", los anarquistas conservan lo que, desde su punto de vista, sería el histórico antimodernismo presente incluso en teóricos clásicos como mijail bakunin.

Algunos puntos comunes dentro del posanarquismo son:
-La comprensión del sujeto como efecto de las relaciones discursivas, la performatividad el deseo o el poder.
-El rechazo respecto a la hipótesis represiva y la reconceptualización del poder
-La desnaturalización del cuerpo y la sexualidad (ver teoría queer y posfeminismo)
-La metodología y perspectiva de la genealogía
-La deconstrucción de las oposiciones binarias de la filosofía occidental
-La deconstrucción de los roles de género a través del feminismo posestructuralista.
-La concepción de la teoría como una caja de herramientas.
-El rechazo a la forma/Estado y al capital en tanto que capturas del común y la singularidad.



Teoría

El primero en utilizar tal expresión fue Hakim Bey, quien definió como "anarquía postanarquista", en Comunicados de la Asociación de la Anarquía Ontológica(1987), la voluntad de recoger la lucha allá "donde la dejaron el situacionismo en el 68 y la Autonomía en los setenta, y llevarla a su siguiente fase". En su breve escrito Bey hacía un llamamiento a superar el anarquismo occidental y blanco, en favor de una mestiza participación en y una apertura a todas las culturas, con el fin de superar cualquier resto de "racismo psíquico". Consideraba que el anarquismo debía abrirse más a lo "negro", a lo "gitano", etc., y aprender de multitud de distintas experiencias no occidentales alternativas, "orientales", "tribales", etc. Hakim Bey hacía un llamamiento a abandonar cualquier forma de purismo ideológico y, en un nivel epistemológico, consideraba que el anarquismo debía librarse del "materialismo evangélico y del banal cientifismo bidimensional del siglo XIX". Del mismo modo, consideraba que el anarquismo no podía permanecer ajeno a las últimas transformaciones sociales, tanto a las posibilidades que abren como a los nuevos peligros que reporta. En palabras de Bey, "la desespacialización de la sociedad postindustrial facilita ciertas ventajas (p. ej. la creación de tramas digitales) pero puede también manifestarse como una forma de opresión (falta de hogar, desarrollismo, despersonalización de la arquitectura, devastación de la naturaleza, etc.)". En su opinión "las comunas de los sesenta intentaron dar un rodeo a estas fuerzas pero fracasaron", sin embargo apuntaron un matiz político de verdadera importancia. Enfocaron la revolución en la vida cotidiana, en el aquí y ahora, y retomar el legado utopista (Fourier et al), reinventándolo. La cuestión por tanto es volver a pensar "¿Cómo podemos separar el concepto de espacio de los mecanismos de control? Los gangsters territoriales, las Naciones Estado, han metido mano al mapa entero. ¿Quién habrá de inventarnos una cartografía de la autonomía, quien puede dibujar un mapa que incluya nuestros deseos?". Con el fin de retomar y avanzar en tal política Hakim Bey elaboró su conocido concepto "Zona Temporalmente Autónoma" y, posteriormente, el de "Zona Permanentemente Autónoma", "Zona Periódicamente Autónoma" y "No Go Zone". En lo relativo a la subjetividad, la cartografía de la Autonomía debía incluir, además del mencionado rechazo al racismo psíquico, cuestiones tales como nuevas formas de creatividad artística y musical, formas hedonistas de rechazo al trabajo o reconstrucciones de la sexualidad a partir de una "doctrina del gozo" que abandone toda vergüenza así como todo "odio por el mundo".

Más allá de esta primera y breve definición, una ola de pensamiento postanarquista se articuló a través de una seria de libros fundamentales: On Anarchy adn Schizoanalisis de Rolando Perez (1990), que combinaba el anarquismo, la perspectiva del arte y el esquizoanálisis de Gilles Deleuze y Félix Guattari; The Political Philosophy of Poststructuralist Anarchism del filósofo Todd May (1994), un intento de definir el anarquismo postestructural a partir de las aportaciones de Michel Foucault, Jean-François Lyotard y Deleuze; Postmodern Anarchism de Lewis Call (2001), una versión posmoderna entre el anarquismo y el ciberpunk; From Bakunin to Lacan: Anti-Authoritarianism and the Dislocation of Power del politólogo Saul Newman (2003), que defendía un postanarquismo no necesariamente postestructural, y lo hacía a través de la articulación del pensamiento de Max Stirner, Mijail Bakunin, Jacques Lacan, Michel Foucualt y Jacques Derrida principalmente; y Pequeño léxico filosófico del anarquismo: de Proudhon a Deleuze del sociólogo Daniel Colson (2003), que al contrario que las obras anteriormente citadas intenta señalar las semejanzas entre el anarquismo clásico y el postestructuralismo más que sus diferencias.



No hay "pensadores clave" en este planteamiento porque no hay un "canon" como el que puede haber en muchas ideologías fácilmente definibles y ordenables. esto se debe a que el postanarquismo no es una positividad sino una negativadad; es un *rechazo* de la tendencia doctrinaria de las ideologías férreamente definidas (reducidas) y una *adhesión* a favor de la multiplicidad no limitada de la teoría (difusa). es cierto que hay ciertos pensadores en la teoría anarquista clásica que se acercan más que otros a una "mirada postanarquista", como también es cierto que hay muchos pensadores en el postestructuralismo que se aproximan más que otros a un análisis antiautoritario. algunos teóricos anarquistas clásicos y a la vez contemporáneos que podríamos incluir, a grandes rasgos, en esta perspectiva son todd may, mikhail bakunin, saul newman, emma goldman, luis gambone, max stirner, hakim bey, errico malatesta, wolfi landstreicher y john zerzan, por nombrar a unos pocos. teóricos críticos y postestructuralistas que se acercan al antiautoritarismo podrían ser michel foucault, kathy ferguson, gilles deleuze, felix guattari, michael shapiro, guy debord, timothy luke, giorgio agamben, jean baudrillard, jens bartelson, manuel de landa, michael hardt, antonio negri, judith butler, chris hables gray, luce irigaray, james der derian, paul feyerabend y donna haraway. aparte de estos "teóricos" conocidos, y no por ello menos importantes, están todas aquellas personas que se sienten incómodas con *todas* las ideologías en general y todos aquellos que pueden percibir la resonancia que un análisis antiautoritario y no doctrinario tiene en el movimiento social contemporáneo. es pensando en todos aquellos comprometidos activa y "anónimamente" en el cambio del mundo a quienes espero pueda ayudar esta página web para comenzar con una teoría crítica que sirva a las individualidades pero también a los colectivos.

Fuentes:

-http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/5681

-https://www.nodo50.org/mujerescreativas/postanarquismo.htm

-https://es.wikipedia.org/wiki/Posanarquismo

Ver más

¿Qué es el Anarco Punk?

¿Qué es el Anarco Punk?

¿Qué es?

El anarcopunk, es una corriente dentro del movimiento punk, de ideología anarquista. Surge dentro de las corrientes musicales y estéticas del punk, basadas en el rock y la tolerancia creativa y cultural, pero el anarcopunk reformula el punk transformando su postura ética con el matiz de una clara posición a favor de las ideologías anarquistas.



Historia

Este movimiento apareció en una época en que países como Reino Unido y EEUU estaban sumidos en crisis sociales. Esto se vio reflejado en las letras de canciones. Más tarde en los ambientes de música punk se expandiría la afinidad a corrientes críticas y a ideologías políticas como el anarquismo. El anarcopunk es más un género temático unido a una forma de vida o de trabajo, que un estilo concreto de música.
Una de las primeras bandas de música anarcopunk que se recuerdan son los Crass. Sus letras reivindicativas de denuncia y crítica les diferenció de los punks que principalmente buscaban provocar un contraste estético y de comportamiento en la sociedad. También han sido notables sus intentos por desarrollar formas de producción y distribución de índole cultural y musical lo más independientes posibles para lograr la mayor libertad creativa, como comunas y cooperativas.


Muchos anarcopunks apoyan causas como el ecologismo, el feminismo o el pacifismo. Aunque Crass defendía el pacifismo, no todos los anarcopunks lo hacen. Algunos son pacifistas, muchos apoyan la acción directa no violenta, y otros ven la acción directa y la protesta sólo como una parte del movimiento, no la más importante.

El anarcopunk se expandió ampliamente entre la escena de música punk hasta el punto en que mucha gente ha llegado a identificar a todo el movimiento punk con las ideas anarquistas que reflejaban Crass en sus letras. Penny Rimbaud, fundador de Crass, ha declarado que no le gusta la etiqueta anarcho-punk: para él, estos grupos son los auténticos representantes del punk (por tanto no necesitarían el prefijo "anarco"). El anarco punk generalmente se desmarca de los grupos de música punk que firman contratos con grandes empresas discográficas o mediáticas, así como de los grupos de estética provocativa que inspiran descripciones confusas del concepto político de anarquía, asociándolo al estereotipo de caos.

El anarcopunk ha tenido multitud de expresiones en habla hispana. En América Latina hay varias bandas como por ejemplo Sin Apoyo, Malgobierno Chile , Generación Perdida Perú, Desobediencia Civil, Fallas del Sistema México, que eran a la vez, grupos musicales y colectivos anarquistas. En España, por ejemplo, buena parte de la escena de música alternativa de la década de 1990 estaba representada por bandas de punk-rock que asumían en buena parte el ideario anarquista. Algunos de los ejemplos más representativos podemos dividirlos en dos formas de entender la música anarcopunk. Por un lado, los que fueron o son activamente militantes dentro de alguna organización anarquista como por ejemplo Sin Dios, La Polla Records, Puagh, o Los Muertos de Cristo. Muchos de estos grupos tratan o han tratado de evitar las distribuidoras oficiales, es decir, los circuitos comerciales de música y se han promocionado dentro del circuito de música alternativa.



Teoría

El anarcopunk esta fuertemente influenciado por ideas anarquistas, donde todas, o prácticamente todas sus acciones van dirigidas hacia la difusión de estas ideas, empezando por la propia música pero no quedándose en ella. Un punk "militante" en movimientos, organizaciones, sindicatos, libertarios, o que montan su propia organización, distribuyen fascines (llamados directamente "zines"), o cualquier otro tipo de acción encaminado a la difusión de las ideas libertarias. Intentan dirigir esa fuerza, esa energía, esa agresividad, esa juventud del movimiento punk, hacia objetivos políticos o sociales claramente determinados identificados con el anarquismo. Por lo tanto, deja de ser una rabieta de jóvenes sin futuros y se encamina hacia una lucha consciente por un nuevo futuro. Rompen radicalmente con el nihilismo y el apoliticismo. También rompen con el estilo de vida auto-destructivo, las drogas y demás, para defender un estilo de vida sano, coherente, combativo y comprometido. "menos fiesta y más lucha".

Se diferencian claramente del “punk=no futuro=autodestrucción”. También se diferencian del punk apolítico, desfasado y macarra; y pese a haber distintas sensibilidades respecto a ciertos temas, no hacen apología del consumo de drogas ni de animales, no sólo por respeto a otras sensibilidades dentro del anarcopunk, sino por todo lo negativo que esto ha traído consigo para el movimiento punk.

Se alejan también del "hippismo", "del mundo kostra o del piesnegrismo" como lo llamaran algunos, llegando muchas veces al rechazo directo de estos estilos de vida y teniendo más relación en muchos casos con el movimiento skinhead político, incluso mezclándose con ellos en muchas cosas, que con los primeros.

El estilo musical, en algunos casos evoluciona un poco, teniendo un sonido más hardcore, rápido y agresivo. Aunque no hay un sonido "anarco-punk" concreto, y este puede variar desde el rock urbano clásico, el punk tradicional, hardcore, oi!, crust,, etc.
Se podría decir que el anarco-punk es una evolución del punk. O una mezcla del movimiento punk con ideas anarquistas, tomando del punk su escencia, su rabia antisistema, anticonsumista, antimoral etc así como su filosofía de “hazlo tú mismo” ,pero dejando de lado el inservible “no hay futuro” y la actitud autodestructiva para tomar de la anarquía, su espíritu de lucha, de fraternidad y su visión política/social de un futuro sin amos ni estados, donde la fraternidad y la ayuda mutua sean el pan de cada día, donde las sociedades no tengan fuerzas represivas en apoyo a una minoría fascista, sin en cambio, sea esta poseedora del máximo orden existente: el de la libre voluntad. La estética punk convencional, también se "suaviza" un poco



Es así que, bajo las ideas sembradas por Bakunin, Kropotkin, Malatesta, Proudhon,… entre otros viejos sabios y teóricos del anarquismo, nace la nueva juventud anarkopunk, y con ella todas las actitudes sociales para crear un futuro mejor; pero como pasa con todo movimiento e ideología que amenaza el status quo de aquellos que se erigen en el poder, este movimiento se enfrenta día a día con las injurias que los medios de comunicación masiva al servicio del capital, a sembrado en la mente de aquellos quienes les sirven, es decir: el pueblo, llamando a estos jóvenes idealistas : vándalos, drogadictos, vagos, amorales y demás adjetivos peyorativos, creando con esto el temor de la gente hacia el movimiento, y lo que es peor, atrayendo a toda la gente que le hace honor a los adjetivos antes mencionados, a imitar la estética anarkopunk, manchando la idea y retorciéndola para complacer, inconscientemente tal vez, las demandas del sistema opresor.

Cambian el simple y pesimista eslogan de “no hay futuro”, por el “no hay futuro con este sistema” y crean su propio grito de guerra: “Hagamos del punk una amenaza”.

El término anarcopunk para muchas personas puede llegar a significar una etiqueta, una pose, pero nada más lejos de la realidad.
El anarcopunk es una cultura con un planteamiento de lucha social, que se caracteriza habitualmente por la presencia y participación en los colectivos antiautoritarios así como la participación en las diferentes acciones de estos; y a la hora de proyectar y difundir la cultura y lucha también utilizan sus propios canales (música anticomercial, zines artículos en revistas, boletines contrainformativos, programas en radios, pintadas, acción directa ...), pero el medio más contundente de hacer ver lo qué son será siempre su actitud y la coherencia entre ésta y su filosofía de vida.

“Hazlo tú mismo”

El principio básico del punk se expresa con el eslógan "Hazlo tú mismo", queriendo significar libertad creativa y amplia iniciativa. El anarcopunk interpreta esto como la opción de tomar control sobre las maneras de explotación de los propios recursos humanos, culturales y económicos. 



Por esto es que en el movimiento punk ha creado sus propias corrientes de intercambio a escala humana antes de la aparición de internet. El grupo Crass en crear el modelo de distribuidora editorial: un sistema de autoproducción musical, literaria, etc. con el fin de crear productos a bajo precio con unos beneficios de subsistencia, y que permita mantener una independencia creativa e ideológica de sus creadores o promotores. El movimiento anarcopunk ha tenido su propia red de fanzines (llamados a veces zines para quitar la connotación jerárquica de la palabra fan) para difundir noticias, ideas y obra gráfica del movimiento. Estos fanzines también solían seguir el "Hazlo tú mismo", produciéndose con fotocopiadoras tiradas reducidas a nivel local, aunque también a veces llegaban a más de miles (como Toxic Graffiti), y distribuyéndose a mano en los conciertos de punk o por correo.

Sin embargo muchos grupos de punk anarquista también editan sus discos o publicaciones mediante empresas comerciales más o menos grandes. Ante la contradicción, se responde a veces que ésa es la forma de difundir dicha ideología y música en ambientes mucho más amplios para expandirse hacia círculos que no los han escuchado, además de asegurar así la supervivencia de los proyectos culturales ante la escasez de discográficas independientes y autogestivas serias y de calidad. Otra respuesta es que los anarquistas no están contra la economía ni el comercio sino contra la mercantilización de la vida y la conversión del arte y los medios de comunicación en instrumentos al servicio de las clases dominantes.

Muchas veces se confunde y relaciona la ideología anarquista con la eliminación de conceptos como comercio y economía, dicha confusión es errónea puesto que la mayoría de las ideologías anarquistas abogan por un comercio justo entre productor y consumidor o por un comercio libre sin monopolios.



Fuentes:

- http://www.portaloaca.com/historia/historia-libertaria/7555-movimiento-anarcopunk.html
- https://es.wikipedia.org/wiki/Anarcopunk

Ver más

¿Qué es el "Anarquismo sin Adjetivos"?

¿Qué es el "Anarquismo sin Adjetivos"?

¿Qué es?

El anarquismo sin adjetivos es una idea que defiende que las diferentes escuelas de pensamiento anarquistas pueden y deben convivir simultáneamente. Da paso a la voluntariedad (no coacción, libertad negativa) de las personas (sobre sus cuerpos, mentes y bienes) para elegir el tipo de asociación (asociación voluntaria) que considere cada quien más favorable y preconiza la libre experimentación de modelos legales y económicos.



En las palabras del historiador George Richard Esenwein, el “anarquismo sin adjetivos” en su sentido más amplio “se refería a una forma de anarquismo sin apellidos, es decir, una doctrina sin etiquetas calificativas como comunista, colectivista, mutualista, o individualista. Para otros, simplemente se entendió como una actitud que toleraba la coexistencia de diversas escuelas anarquistas.”

El acuñador de la expresión fue el cubano de nacimiento Fernando Tarrida del Mármol, quien la usó en noviembre de 1889, en Barcelona. Él dirigía sus comentarios hacia los anarquistas comunistas y colectivistas de España, quienes por esa época estaban en un intenso debate sobre los méritos de sus respectivas teorías. Realmente Tarrida del Mármol en esta memorable carta plantea el problema de cómo los anarquistas pueden convertirse en un influyente movimiento de masas y dejar de ser los grupúsculos de individualidades que heredan los principios bakuninistas de la Internacional de 1877 sin caer, desde luego, en la “propaganda por el hecho”.

Fernando Tárrida de Mármol

Teoría

El “anarquismo sin adjetivos” fue un intento de mostrar mayor tolerancia entre las tendencias anarquistas y de tener claro que los anarquistas no deberían imponer planes económicos preconcebidos a nadie – ni siquiera teóricamente. Así, las preferencias económicas de los anarquistas debieran ser “secundarias” respecto de la abolición del capitalismo y el estado, siendo la libre experimentación la única regla de una sociedad libre. Para estos anarquistas las preferencias económicas se consideran de "importancia secundaria" a la abolición de toda autoridad involuntaria y permanente, y la libre experimentación es la única regla de una sociedad libre. Anarquistas conocidos que llegaron en algún momento a considerarse a sí mismos sin adjetivos, fueron Errico Malatesta y Voltairine de Cleyre. Actualmente también existen anarquistas quienes se denominan "sin adjetivos".

De esta manera, la perspectiva teórica conocida como “anarquismo sin adjetivos” fue uno de los productos colaterales del debate intenso al interior del movimiento. Los orígenes de la discusión se pueden trazar hasta el desarrollo del Anarquismo Comunista luego de la muerte de Bakunin en 1876. A pesar de no disentir completamente del Anarquismo Colectivista, los Anarquistas Comunistas desarrollaron, profundizaron y enriquecieron la obra de Bakunin tal cual Bakunin había desarrollado, profundizado y enriquecido la de Proudhon. El Anarquismo Comunista estaba asociado a anarquistas tales como Elisée Reclus, Carlo Cafiero, Errico Malatesta, y Piotr Kropotkin.

Las ideas del Anarquismo Comunista reemplazaron al Anarquismo Colectivista como la principal tendencia anarquista en Europa, excepto en España. Aquí, el mayor problema no era el del comunismo (aunque para Ricardo Mella sí lo era en parte), sino el de la modificación de la estrategia y las tácticas que implicaba el Anarquismo Comunista. En esta época (los 1800), los Anarquistas Comunistas enfatizaban células locales (y puras) de militantes anarquistas, se oponían por lo general al sindicalismo (aunque Kropotkin no era uno de éstos ya que reconocía la importancia de las organizaciones de obreros militantes) y al mismo tiempo se oponían en cierta forma a la organización. No es de sorprender que este cambio de estrategia y tácticas diera lugar a una copiosa discusión desde el Colectivismo español que apoyaba con fuerza la organización y la lucha de la clase trabajadora.


Importancia

El anarquismo es una filosofìa individualista y asociativa al mismo tiempo. Son los individuos que se asocian, y esto es cierto incluso allí donde el anarquismo fue un influyente movimiento de masas, ya haya sido entre los obreros porturarios bonarenses como entre los provos holandeses o entre los textileros catalanes o los campesinos ucranianos: individuos asociativos, esa es la clave del anarquismo.

De aquí que la idea de “partido” jerárquicamente instituido es rechazada por los anarquistas porque no es otra cosa que una réplica jerárquica de los aparatos del Estado. Realmente, el partido anarquista es la confederación o la federación. Y siempre ha sido así. Se confederan federaciones, y se federan grupos de afinidad y, en gran medida, el grupo de afinidad es una federación de individuos así como la federación local de sindicatos es una asociación de sindicatos. Para la organización anarquista el principio federativo sustituye al principio ejecutivo.

Pero ya es más delicado el trato al principio legislativo. Se supone que en las agrupaciones en las cuales haya desigualdades naturales originadas en razones de diversa índole los anarquistas aceptan el principio de la mayoría, como en los sindicatos, por ejemplo. Pero lo que distingue al plataformismo es que el principio legislativo aunque no se adopta en su seno debe llevarse adelante en las organizaciones de masas en interés de una política anarquista pública. Ni siquiera tal cosa sería aceptable para un anarquista individualista de palo y tente tieso. Sin embargo, esto no puede hacernos olvidar los derechos de las minorías, que Malatesta trató de salvar aduciendo que los acuerdos de la federación de asociados podrían ser adoptados por aquellos que sólo estén de acuerdo con ellos mas no por los que se opongan a los mismos.

El Anarquismo “sin adjetivos” es el discurso que nos une para en conjunto crecer como individuos. Es el primer paso para ir rompiendo con el dirigismo, el sectarismo, las verdades absolutas sostenidas por medio de la fe religiosa. Es el primer paso para madurar, para encontrarnos con quienes más o menos pensamos iguales, para romper con el elitismo intelectual, para poder llevar parte de nuestras ideas a la práctica.

Los partidos anarquistas sirven para encontrarnos y trabajar en conjunto, pero ningún partido anarquista podrá traer la revolución por su propia cuenta. Incluso estos partidos anarquistas están destinados a desaparecer, porque simplemente la revolución no es solo para nuestros afiliados, sino para los proletarios, para los desposeídos, para las multitudes oprimidas y/o con deseo de trasformar la sociedad para mejor.

En fin, solo cuando el discurso del Anarquismo “sin adjetivos” deje de ser retorica y se practique en lo concreto, es cuándo podremos verdaderamente levantar juicio sobre sus efectos. No se trata de que cada grupúsculo esboce el sistema que mejor le parezca, sino crear el ambiente para que de forma cordial los no anarquistas y anarquistas influenciados por tales corrientes, abran su perspectiva y se den con ideas nuevas e ignoradas, para críticamente levantar juicios y fomentar la discusión. Para dejar de ampararnos en preconceptos de los cuales ignoramos completamente sus implicaciones.


Fuentes:

-           

Ver más

martes, 19 de enero de 2016

¿Qué es el Anarco Colectivismo?

¿Qué es el Anarco Colectivismo?

¿Qué es?

El anarquismo colectivista o anarcocolectivismo es una de las escuelas clásicas del anarquismo. Es una corriente de pensamiento acerca de la economía.
La propiedad de los medios de producción, distribución y cambio debe ser social y administrada colectivamente por los propios trabajadores reunidos en pequeñas asociaciones por afinidad mientras que cada uno de ellos produce según su voluntad (o según lo acordado) y cada uno debe recibir el producto íntegro de su trabajo según su mérito individual. Estas asociaciones a su vez estarían confederadas a través del principio federativo. Pero este sistema federal debe dejar, según los colectivistas, autonomía a las asociaciones que autogestionan los medios de producción.

Fue defendido por, entre otros, Mijaíl Bakunin (quien enunció sus principios), James Guillaume o Ricardo Mella. Sus seguidores fueron expulsados de la Primera Internacional por las discrepancias con Karl Marx a la hora de afrontar los problemas del proletariado. Las ideas de Bakunin en contra del Estado y la necesidad de la acción directa forjaron esas discrepancias con la consiguiente creación del anarquismo militante como movimiento obrero internacional organizado. El anarcosindicalismo será luego la forma de llevar a cabo varias de estas ideas.



Origen

El colectivismo se convirtió en una corriente dominante del movimiento anarquista bajo la influencia del aristócrata revolucionario ruso Mijaíl Bakunin, discípulo de Proudhon, que abandonó la atención por los campesinos y artesanos, con miras a un futuro en el que el trabajo organizado hubiera expropiado el capital, y cada grupo de trabajadores administrara sus propios medios de producción. El colectivismo proponía la propiedad colectiva de la tierra, las materias primas y los instrumentos de trabajo, y la apropiación del producto integral del trabajo por los trabajadores, deducido el costo. La distribución de las ganancias se realizarían por decisión colectiva, pero se asumía que la retribución sería proporcional al trabajo realizado.

Los colectivistas se oponían al comunismo de Marx y sus seguidores, entendiendo que sólo podía imponerse mediante un estado autoritario, concepción que fue desafiada por la siguiente generación de anarquistas, especialmente Malatesta, Reclus y Kropotkin. El colectivismo pronto sería reemplazado por el anarquismo comunista (también conocido como anarcocomunismo o comunismo libertario), cuando los propios seguidores de Bakunin de la Primera Internacional criticasen la teoría del valor-trabajo y el mantenimiento de una retribución de tipo salarial. «A cada cual según sus necesidades»; el comunismo libertario defendía que el producto del trabajo de todos pertenece a todos por igual, y cada uno tiene derecho a tomar libremente su parte. Los anarcocomunistas no descartaron por completo el colectivismo, sin embargo, considerándolo una etapa intermedia que evolucionaría hacia el comunismo; el historiador e ideólogo Daniel Guerin señala en su obra El anarquismo que esta idea fue finalmente la que se llevó a la práctica durante la colectivización en España entre 1936 y 1939.

Principios

-Los principales postulados del anarquismo colectivista son los siguientes:
-Abolición del Estado al pensarse que éste estará siempre corrupto y en manos de una clase privilegiada.
-La autoridad tiene que ser el espíritu público y colectivo.
-Respeto humano.
-Igualdad, libertad, fraternidad.
-Destrucción de todas las instituciones de la desigualdad, la fundación de la igualdad económica y social de todos. Sobre esta base se elevarán la libertad y la moralidad y se construirá la humanidad solidaria.



Desarrollo

El Anarquismo colectivista se vincula al pensador Mijail Bakunin (Rusia 1814-1876). De origen aristocrático, Bakunin poseía una sólida cultura urbana y formación militar. Se había educado en San Petersburgo y fue miembro de Cuerpo de Artilleros del Ejército Ruso: un cuerpo militar privilegiado. Completó su educación en Berlín, Dresde y Leipsig, espacios en los que compartió la experiencia intelectual del hegelianismo de izquierda. Durante su vida como activista, estuvo en contacto lo mismo con Kart Marx que con Pierre Joseph Proudhoun.

Bakunin, en muchos sentidos, representa el espíritu internacionalista de la causa anarquista.  Una razón para ello fueron sus viajes: cuando se evadió de la prisión en Siberia, emigró a Japón, pasó luego a California y Londres y, en 1848, participó en la Revolución de París. Pero no se trata sólo de eso. Bakunin se propuso coordinar los esfuerzos anarquistas y su filosofía colectivista internacionalmente. Desde 1864, se dio a la tarea de  organizar las primeras redes anarquistas, a saber, la Hermandad Internacional y la Alianza Internacional para la Social Democracia. Aquellas  estructuras representaron la oposición más organizada a la Internacional de los Trabajadores organizada por Marx y los comunistas. Desde la perspectiva anarquista, la diferencia entre el Marxismo y el Anarquismo estribaba en que, si bien ambos estaban comprometidos con el socialismo, la igualdad y la libertad, los marxianos poseían una filosofía autoritaria y, los anarquistas, una libertaria.

Los Anarquistas Colectivistas coinciden con los Anarquistas Mutualistas en varias cosas:
-En el rechazo del Estado y los procedimiento políticos convencionales
-En su defensa del Federalismo y las organizaciones pequeñas
-En el principio de que el producto del trabajo debe ser del trabajador

Las diferencias parecen haber sido, sin embargo, abismales y se referían a cuestiones tácticas y estratégicas mayores:
-Los Anarquistas Colectivistas favorecían el uso de métodos revolucionarios para acelerar la disolución del Estado
-Los Anarquistas Colectivistas estaba de acuerdo en la necesidad de organizar a los trabajadores y en que esa clase debía ser la que  poseyera la tierra y los medios de producción.



El argumento filosófico para justificar la propiedad colectiva era un orden que esta se ajustaba a las Leyes Naturales de la Sociedad. La propiedad privada, el “robo” según la designaban  Rousseau y Proudhoun, era un orden artificial y humana. Bakunin y sus seguidores manifestaban un rechazo abierto a todo tipo de individualismo y a cualquier fórmula que se derivara del culto a la Libertad Individual.  En ese sentido, resulta obvio que se encuentran en el extremo opuesto respecto a Stirner y mucho más cerca de la praxis Socialista. Bakunin prefiere la libertad que se alcanza en sociedad y en armonía con los demás: la Libertad Colectiva.

El radicalismo de Bakunin, desde mi punto de vista, resulta evidente en el rechazo palmario que manifiesta este teórico a todo tipo de Estado, incluso la Comuna o la Dictadura del Proletariado. La lección que se deriva de ello es que el carácter coactivo del Estado es una condición natural del mismo: se apoya en su voluntad de monopolizar la violencia mientras la censura en otros. En la lógica de Bakunin, el Estado nunca puede desprenderse de su condición de organización elaborada “desde arriba  hacia abajo”. El pensador ruso prefiere las organizaciones elaboradas “desde abajo hacia arriba”. La fuente última de poder social debía ser la comuna como “base unidad-primaria” que, aunque federadas, no debía perder su poder efectivo o su autonomía respecto a las demás.

Sus argumentos le sirvieron para elaborar una crítica de la Iglesia y la Religión, en la que converge con Proudhoun y Marx: Bakunin veía en la Iglesia un hermano del Estado y, en el Estado, una metáfora del poder de Dios. Del mismo modo, los artilugios participativos del Estado Burgués  ya fuesen elecciones, parlamentos, la  representatividad y la delegación del poder, dado que no se ajustaban a  la Ley Natural, debían desaparecer con el Estado.
Desde cierto Punto de vista, el Anarquismo Colectivista aspiraba a retornar a un Estado Natural perdido. La tendencia dominó en España hasta la década de 1930, momento en que la Guerra Civil Española y el triunfo de Francisco Franco, condujeron al movimiento a una crisis que ya era visible en 1939. El discurso de Bakunin parece una proposición diseñada para sociedades preindustriales. En el  resto de Europa, se abrió paso el Anarco Comunismo desde 1870.

Fuentes:




Ver más

¿Qué es el Anarquismo Insurreccionalista?

 ¿Qué es el Anarquismo Insurreccionalista?

¿Qué es?

El anarquismo insurreccionalista es una teoría y práctica revolucionaria que emerge dentro de sectores anarquistas en las últimas décadas del siglo XX que pone énfasis en la necesidad del ataque hacia las infraestructura del Estado y el Capital como puesta en práctica de la rebelión y liberación del individuo. La insurrección implica desde formas diarias de comportamiento antisistémico hasta la insurrección de masas generalizada. Rechaza a la creación y participación en organizaciones formales permanentes y enfatiza la espontaneidad y el informalismo en la lucha que se manifiesta en grupos de afinidad.

El anarquismo insurreccionalista contemporáneo es heredero del antiorganizacionismo italiano y del ilegalismo francés de inicios del siglo XX. El concepto de propaganda por el hecho y la confrontación son las prácticas usuales del "anarquismo insurreccionalista" al afirmar que actuar de forma violenta contra los sistemas de dominación puede influir a otros para que decidan actuar contra lo que los oprime y, si se dan las circunstancias, este efecto puede llegar a desembocar inclusive en una insurrección generalizada. Tal reacción en cadena de la desobediencia y la rebelión no necesitaría de entidades o proyectos políticos que la organicen para poder enfrentarse a sus enemigos, a los que señala como más violentos que ellos.
Origen

Esta tendencia surge teóricamente en Italia de los años 1980s, inspirada en las experiencias subversivas de la década anterior (1970s) en que se vivió un clima de densa agitación política. Su principal figura es Alfredo M. Bonanno. Algunos de sus partidarios ven un precedente a sus ideas en los actos violentos de algunos anarquistas de los albores del siglo XX, a través de la propaganda por el hecho o de la expropiación individual.

El anarquismo insurreccionalista presenta algunas influencias individualistas, aunque también puede ser considerado como parte del anarquismo post-izquierda. Conciben las relaciones individuales sobre la base de grupos de afinidad, que no sacrifiquen la autonomía individual, autodefiniéndose como “un movimiento colectivo de realización individual”. Otros autores insurreccionalistas son Wolfi Landstreicher, Constantino Cavalleri, Gustavo Rodríguez y Killing King Abacus. El individualismo insurreccionalista reciente ha recibido influencias de la crítica posmoderna a la modernidad; a su vez, realiza una crítica a las organizaciones permanentes en el anarquismo clásico y el anarcosindicalismo.
El insurreccionalismo se ha desarrollado principalmente en Italia, España, Grecia y Estados Unidos, y ha adquirido cierta notoriedad por algunas acciones directas violentas en Europa y América, y por la participación disruptiva en el movimiento antiglobalización.

En líneas generales, el Anarquismo Insurreccionalista (AI) se diferencia de otras posturas en términos de organización y acción, y no tanto en términos teóricos o filosóficos. La crítica a la organización formal y permanente, junto a la defensa de la acción directa (incluyendo la que cae en la ilegalidad de los distintos sistemas jurídicos que el capitalismo crea), serían los dos elementos más característicos del AI. Así pues, el AI aboga por la organización informal de afinidad frente al sindicato; el AI defiende el ataque directo (y violento cuando sea necesario) contra el capital, el Estado, la autoridad, y todos los símbolos de estos elementos.



Características

Para el AI cualquier momento es bueno para comenzar la revolución social. En tanto que vivamos en una sociedad autoritaria, explotadora, y alienante (como lo es la sociedad capitalista), existirán razones suficientes para empezar a movernos en busca de nuestra libertad. Las crisis pueden acelerar los procesos revolucionarios, pero las razones ya existen a día de hoy, haya crisis o no. ¿Por qué esperar para actuar? ¿Es que no hablamos en serio cuando decimos que necesitamos construir una sociedad mejor?

Lo anterior nos lleva a la continua búsqueda de la sociedad anarquista. Dado que nosotrxs, les explotades, somos las contradicciones vivientes del capitalismo, la lucha ha de ser diaria y en todos los aspectos de nuestras vidas. El AI promueve la constante crítica de la realidad en la que vivimos, lo que incluye superar todo aquello que es considerado como ‘bueno’ y como ‘malo.’ El anquilosamiento mental que produce la tradición y la inmovilidad es lo que el AI quiere dejar atrás. Haz las cosas por ti mismx, con quienes quieras, cómo quieras, y cuándo quieras. La revolución social no necesita de jueces que juzguen la moralidad de tus acciones ni el momento adecuado para empezar a buscar tu libertad.

Frente a la organización formal permanente, el AI propone la organización informal de afinidad. Los grupos de afinidad son por naturaleza flexibles, cercanos, y orientados exclusivamente a la acción. La asociación de individualidades con experiencias de explotación similares facilita la creación de marcos de acción que van desde la defensa de unos intereses (una plaza en un barrio popular) hasta al ataque directo (expropiación de un banco). El grupo informal de afinidad, al estar basado en lazos humanos de carácter íntimo, proporciona mayor seguridad a las personas que lo componen. La solidaridad y la confianza dentro de este tipo de grupos potencia el apoyo mutuo que permite llevar la lucha a niveles de mayor compromiso. De esta manera, para el AI el grupo es un “caldo de cultivo” que potencia el desarrollo individual, el cual es únicamente posible mediante la cooperación con otras personas. Cuando el grupo deja de ser un catalizador para la acción o para el desarrollo crítico de la individualidad, desaparece (sus componentes se disuelven y forman otros grupos). Mejor cambiar de gente y seguir avanzando la lucha, que anquilosarse en estructuras formales que idolatran la falsa “armonía” de las relaciones humanas.

Por otro lado, el AI no solamente trata de quemar coches patrulla, lanzar cócteles molotov, o expropiar bancos.  El AI no pretende idolatrar al ilegalismo ni convertir a les insurreccionaries en héroes o mártires. El ilegalismo es un medio más que ha de ser empleado según el contexto y según la valoración de cada grupo de afinidad (o individuo). Es por ello que el AI no defiende estar en la ilegalidad continuamente, pues todes nos vemos forzades a ser cómplices del capitalismo en algún punto de nuestras vidas. No obstante, el AI tiene presente que la ilegalidad y el ataque a los mecanismos del poder son dos medios siempre al alcance de nuestras manos.

Las insurrecciones son simplemente modestos intentos para llegar a la revolución social. Para el AI la revolución social es una meta constante. Sin embargo, no deifica la revolución ni la considera una utopía lejana. Para el AI la revolución social es algo concreto, y es por ello que podemos avanzar hacia ésta en todo momento. La insurrección diaria es la materialización de esta consciencia, por modesta y pequeña que sea. Sabotajes, pequeñas expropiaciones, difusión de zines, arte callejero… la insurrección está en todas partes y puede manifestarse de muchas maneras, pues la insurrección es la ruptura con la normalidad que nos ahoga. Solamente si rompemos con la alienante normalidad de nuestras vidas cotidianas podremos llegar a la revolución social. La importancia de las insurrecciones radica en su naturaleza “vírica.” Al ser acciones pequeñas, éstas son fácilmente replicables, y la replicación conlleva aprendizaje y mejora.



Las ideas del insurreccionalismo

Es probablemente de utilidad el aclarar ciertos mitos sobre el insurreccionalismo desde el comienzo. El insurreccionalismo no se limita a la lucha armada, pese a que pueda incluir la lucha armada, y la mayoría de los insurreccionalistas son bastante críticos del elitismo de las vanguardias armadas. Ni tampoco quiere decir que están constantemente tratando de comenzar insurrecciones; la mayoría de los insurreccionalistas son los bastante inteligentes como para darse cuenta de que el programa máximo no es siempre posible, aún cuando estén siempre dispuestos a condenar a otros anarquistas por esperar.

El concepto de “ataque” está en el corazón de la ideología insurreccionalista, el cual se explica como sigue:

“El ataque es el rechazo de la mediación, de la pacificación, del sacrificio, de la acomodación, de tranzar en la lucha. Es mediante la acción y el aprendizaje para la acción, no mediante la propaganda, como abriremos el camino a la insurrección, pese a que el análisis y la discusión tengan un rol en la clarificación acerca del cómo actuar. Esperar sólo enseña a esperar; al actuar, se aprende a actuar”.

 La fuerza de una insurrección es social, no militar. La rebelión generalizada no se mide con los encuentros armados, sino que con el grado en que la economía se paraliza, los lugares de producción y distribución son tomados, la circulación gratuita que consume a todo cálculo... Ningún grupo guerrillero, sin importar cuán efectivo sea, puede reemplazar a este movimiento grandioso de destrucción y transformación.

La noción insurreccionalista del ataque no se basa en una vanguardia que logre la liberación para la clase obrera. En cambio, están claros de que “a lo que el sistema teme, no es tanto a estos actos de sabotaje en sí, sino que a que se propaguen socialmente”. En otras palabras, las acciones directas de pequeños grupos sólo pueden ser exitosas si son asumidas por la clase obrera. Esta es una manera más útil de discutir la acción directa que el debate más convencional de la izquierda que polariza en dos extremos, “grupos de acción directa”, que ven a sus acciones como objetivos en sí mismas, versus organizaciones revolucionarias que rechazan pasar de la propaganda para la acción de masas.



Fuentes:



- http://www.anarkismo.net/article/4324


Ver más

¿Qué es el Anarquismo Ecológico?

¿Qué es el Anarquismo Ecológico?

Concepto

El anarquismo verde o anarquismo ecológico, es una corriente de pensamiento dentro del anarquismo y el ecologismo radical que pone el énfasis en los temas medioambientales. Dentro de esta corriente conviven posturas anarcoindividualistas (como el primitivismo) con la ecología social, de corte anarcosocialista.

Una importante influencia en el anarquismo ecologista es el pensamiento del anarcoindividualista estadounidense Henry David Thoreau y su libro Walden, donde aboga por una vida simple y autosuficiente, integrada con el entorno natural, resistiéndose al avance de la industralización.



Origen 

Producto de la inminencia de una serie de problemáticas ecológicas de nivel planetario y sus consiguientes efectos locales (como la industrialización, el calentamiento global, la crisis de los combustibles fósiles, etc.), los movimientos anarquistas consideran cada vez con mayor importancia las tesis "verdes", descubriendo las similitudes entre las ideas ecologistas y libertarias.

En 1899 el reconocido geógrafo anarquista Piotr Kropotkin, en Campos, fábricas y talleres mantuvo que la sociedad anarquista se basaría en la confederación de comunidades que unirían el trabajo manual y el intelectual así como la industria y la agricultura en una armonía siempre respetuosa con el medio ambiente y el ser humano. Asimismo, en La ayuda mutua (1902), Kropotkin documentó como la cooperación dentro de las especies y entre ellas y su entorno es igual o incluso más beneficiosa que la competición. La obra de Kropotkin, junto con la de William Morris, los hermanos Reclus (ambos geógrafos de fama mundial), y la de muchos otros, como por ejemplo la de Henry David Thoreau con su Walden, sentaron las bases del interés del anarquismo por los problemas ecológicos de hoy.

¿Qué clases de anarquismo ecológico hay?

La importancia de las ideas anarquistas como solución a la crisis ecológica es un tema común a casi todas las formas de anarquismo actuales. Esta tendencia se remonta al importantísimo trabajo de Piotr Kropotkin cuando dice que la sociedad anarquista se basaría en la confederación de comunidades que unirían el trabajo manual y el intelectual así como la industria y la agricultura. La idea de una economía en la cual "Lo Pequeño Es Bello" fue propuesta casi 100 años antes de que fuese adoptada por lo que se llamaría el movimiento "verde". Asimismo, en El Apoyo Mutuo Kropotkin documentó como la cooperación dentro de las especies y entre ellas y su entorno es a menudo más beneficioso que la competición. La obra de Kropotkin, junto con la de William Morris, los hermanos Reclus (ambos geógrafos de fama mundial, como Kropotkin), y muchos otros sentó las bases del interés del anarquismo en los problemas ecológicos de hoy. El motivo eco-anarquista dentro del movimiento tiene dos principales focos: La ecología social y el anarquismo "primitivista". La ecología social está asociada con las ideas y la obra de Murray Boochkin, que ha escrito sobre ecología y anarquismo desde los años 1950 y ha sido, más que nadie, la persona que ha puesto la ecología en el corazón del anarquismo.

-Primitivismo

El anarquismo "primitivista" está asociado con una gama de revistas, la mayoría basadas en los EEUU, tales como The Fifth State, que hacen hincapié en la naturaleza anti-ecológica del capitalismo y adoptan una posición francamente anti-tecnológica y anti-civilización. Generalmente son hostiles a la ecología social, la cual ven como incapaz de llegar al fondo del problema, la "sociedad industrial" moderna; y creen que el deseo de parte de la ecología social de retener ciertos tipos de tecnología resultará en el nuevo crecimiento de la "civilización" que nos destruirá a nosotros y al planeta.

-Ecología social

La ecología social localiza las raíces de la crisis ecológica en las relaciones de dominio entre la gente. La dominación de la naturaleza es vista como un producto de la dominación dentro de la sociedad. Por ello los ecologistas sociales consideran esencial el atacar a la jerarquía, no a la civilización como tal. Además, la ecología social considera el uso de la tecnología apropiada esencial para liberar a la humanidad y al planeta. Al estar en contra de la tecnología en sí, le gente emplearía todo su tiempo trabajando, y así las estructuras jerárquicas se desarrollarían de nuevo.



-Ecología profunda

La  "ecología profunda" que, debido a su naturaleza bio-céntrica, es rechazada por muchos anarquistas como anti-humana. Hay pocos anarquistas que piensan que la gente, como humanos, son la causa de la crisis ecológica, como paracen sugerir muchos ecologistas de profundidad. Por ejemplo, Murray Boochkin ha sido particularmente muy vocal en su criticismo de la ecología profunda y las ideas anti-humanas a menudo asociadas a ello. 

Casi todos los anarquistas sostienen que no es la gente, sino el sistema la causa del problema, y que solo la gente puede cambiarlo. La ecología profunda, en particular la organización EARTH FIRST! (EF!), ha cambiado considerablemente con el tiempo, y EF! tiene hoy día una estrecha relación con la unión sindicalista Industrial Workers Of The World (IWW). Aunque la ecología profunda no es una rama del eco-anarquismo, comparte muchas ideas y está ganando aceptación por parte de los anarquistas a medida que EF! rechaza sus ideas misantrópicas y comienza a ver que la jerarquía, no la raza humana, es la causa del problema.

-Ecofeminismo

El ecofeminismo libertario reflexiona que "los problemas medioambientales son exclusivos al patriarcado y al capitalismo que justifica la explotación de la naturaleza mediante la técnica para facilitar el progreso, entendido principalmente como crecimiento económico". Las ecofeministas libertarias proponen la creación de una sociedad socialista libertaria en donde exista una mejor relación entre los géneros, además de una nueva relación con la naturaleza, donde no exista el capitalismo y que garantice una buena calidad de vida para todas las personas. El capitalismo no sólo está afectando a los medios de producción como la agricultura de subsistencia y la artesanía, en donde los hombres y mujeres trabajaban lo mismo pero otorgando un valor menor a las mujeres, si no que ha liberado a los hombres de la naturaleza, otorgándole medios para explotarla para su beneficio valiéndose de la explotación de mujeres. Entre las ecofeministas libertarias más importantes podemos destacar a Janet Biehl.

-Veganarquismo

El veganarquismo o anarquismo vegano es la filosofía política que combina el veganismo (más específicamente las tesis del movimiento de liberación animal y de liberación de la tierra) con el el anarquismo,  en una praxis diseñada para convertirse en un medio para la revolución social. Consideran al Estado como innecesario y perjudicial para los animales, tanto humanos como no humanos, al tiempo que propugnan un estilo de vida vegano. Es percibido tanto como una teoría combinada, o como la afirmación de que ambas filosofías son esencialmente la misma. Se describe como un punto de vista antiespecista del anarquismo verde, o como el punto de vista anarquista sobre la liberación animal.

Los veganarquistas suelen considerar que en la dinámica de opresión en la sociedad están interconectados el estatismo, el racismo y el sexismo con el antropocentrismo y redefinen el veganismo como una filosofía radical que contempla el Estado como perjudicial para los animales. Los anarquistas veganos puede estar tanto en contra como a favor de las reformas legislativas para mejorar las condiciones de los animales, aunque no limitan sus objetivos a los cambios en la ley.

El movimiento de liberación animal tiene algunas conexiones con determinados sectores del anarquismo, esto lleva a algunos activistas ácratas no sólo a pedir el cese de la crueldad hacia los animales, sino a politizar el veganismo. Una de las bases ideológicas del veganismo anarquista es la idea de que una sociedad libre e igualitaria sería incoherente con la existencia de mataderos, zoológicos, etcétera, ya que en esos lugares se estaría privando de libertad a los animales no-humanos y se los estaría oprimiendo/discriminando por su simple pertenencia a una especie diferente a la humana (antiespecismo).



Importancia del eco anarquismo o anarquismo ecológico

Los ecoanarquistas consideran que es la raíz de los problemas ecológicos básicamente es el mal uso de nuestros recursos por parte del capitalismo, entre otras: no debería sorprender que piensen que la actual crisis ecológica sólo puede ser resuelta eliminando aquellas causas de raíz, que es acabar la dominación entre la humanidad y crear una sociedad anarquista. Así que aquí resuimiremos la visión de la sociedad libre que los ecoanarquistas proponen, antes de discutir las limitaciones de varias propuestas no anarquistas para solucionar los problemas ambientales, que trataremos en los siguientes apartados.

Sin embargo, antes de hacerlo, es importante destacar que la eco-anarquistas consideran que es importante luchar contra los problemas ecológicos y sociales hoy. Al igual que todos los anarquistas, abogan por la acción directa y la solidaridad para luchar por mejoras y reformas en el sistema actual. Esto significa que la eco-anarquismo "apoya todos los esfuerzos para conservar el medio ambiente" en el aquí y ahora. La principal diferencia entre ellos y los ecologistas es que los eco-anarquistas colocan tales luchas parciales dentro de un contexto más amplio de cambio de la sociedad en su conjunto. El primero implica "emprender una acción en contra de retrasar la destrucción desenfrenada del medio ambiente", el otro es "crear un movimiento para revolucionar totalmente las relaciones sociales de los seres humanos entre sí y de la humanidad con la naturaleza." Esta es una de las principales diferencias entre una perspectiva ecológica y una ambientalista. 

Encontrar maneras de resistir al reduccionismo capitalista del mundo y los seres vivos a recursos y materias primas y su saqueo del planeta, nuestra resistencia a los aspectos específicos de un sistema de ecocida, no son más que un punto de partida en la crítica de todo el sistema y de una lucha más amplia por una sociedad mejor. Como tal, nuestro esquema de una sociedad ecológica (o ecotopía) no se pretende sugerir una indiferencia a luchas parciales y las reformas dentro del capitalismo. Es simplemente para indicar por qué los anarquistas están seguros de que el fin del capitalismo y el Estado creará las condiciones necesarias para una sociedad libre y ecológicamente viable.

Esta perspectiva surge del concepto básico de de eco-anarquismo, en el que los problemas ecológicos no están separados de los sociales. Somos parte de la naturaleza, y eso significa que tal y como interactuemos y le demos forma estará influenciado por cómo interactuamos y nos damos forma a nosotros. Tal y como mencionó Reclus "toda persona da, por así decir, nueva ropa a la naturaleza que le rodea, por medio de sus campos y caminos, sus vivienda y todo tipo de construcciones, por la forma en que dispone de los árboles y el paisaje en general, la población expresa el carácter de sus propios ideales. Si realmente tiene un sentimiento de belleza, hará que la naturaleza más bella. Si, de lo contrario, la gran masa humana debiera permanecer tal y como es ahora, burda, egoísta, falsa, seguirá marcando la faz de la tierra con sus horribles marcas. Entonces el lamento de desesperación del poeta se convertirá en realidad: ¿A dónde puedo huir? la naturaleza en sí misma se ha convertido en horrible. Para cambiar la forma en la que interactuamos con la naturaleza, necesitamos cambiar la forma en la que interactuamos con cada uno de nosotros.



Fuentes:

-http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/utopia/html/anarca26.htm

-http://www.alasbarricadas.org/ateneovirtual/index.php?title=E.2_%C2%BFQu%C3%A9_proponen_los_eco-anarquistas_como_sustituto_del_capitalismo%3F

-https://es.wikipedia.org/wiki/Anarquismo_y_medio_ambiente

Ver más
Blogger Template by Clairvo