Mostrando entradas con la etiqueta Protesta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de febrero de 2016

Contracumbre de Seattle

Contracumbre de Seattle

¿Qué fue?

Las manifestaciones contra la cumbre de la OMC en Seattle fueron las manifestaciones sucedidas entre el 29 de noviembre y el 3 de diciembre de 1999 donde miles de personas convocadas principalmente por sindicatos, organizaciones ecologistas, profesionales, anarquistas, y personas comunes, se movilizaron en las calles de Seattle contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) hasta hacer fracasar la llamada Ronda del Milenio, todo al margen de cualquier partido político. Están consideradas como el inicio de una nueva etapa del movimiento antiglobalización, a partir del cual han tenido lugar protestas masivas en todas las cumbres de la OMC.[cita requerida] La mayor manifestación, conocida como Batalla de Seattle, tuvo lugar el 30 de noviembre. Según el departamento de policía de Seattle esta manifestación contó con 40.000 participantes aproximadamente.



Las condiciones y el momento

Seattle, es una ciudad pacífica de 600 mil habitantes, del Estado de Washington (noroeste de Estados Unidos), pero con un movimiento sindical muy desarrollado y bien organizado. En ese entonces, los trabajadores norteamericanos habían comenzado a sentir claramente las consecuencias negativas del NAFTA y las medidas desregulatorias destinadas a impulsar el libre comercio mundial, con consecuencias negativas como la pérdida de empleos y precarización de las condiciones de trabajo en los países del primer mundo. La máxima conducción del movimiento sindical norteamericano, la AFL-CIO, decide entonces promover la convocatoria a una gran movilización social de protesta, durante la Tercera Ronda de la OMC. Cuentan para ello con la aprobación del Presidente Clinton quien ya pensaba en la elección presidencial del año entrante.

Tortugas y camioneros: el corazón de una nueva alianza

Un dato importante de las movilizaciones de Seattle, es que la organización y la convocatoria no la realiza únicamente el movimiento sindical, sino un amplísimo y heterogéneo frente de organizaciones sociales de todo tipo: sindicales, ecologistas, estudiantiles, anarquistas, feministas, pacifistas, de derechos humanos, religiosos... tanto de Estados Unidos como de los demás países desarrollados y del Tercer Mundo. Es así como se decide realizar el 30 de noviembre de 1999 un "Día de acción global" (en inglés, "Global Action Day").

Pero el dato decisivo e histórico de esa convocatoria fue la inédita alianza que se formó entonces entre el movimiento sindical y las organizaciones ecologistas. Las fotos de esas jornadas muestran marchando en la primera fila y tomados del brazo, a los líderes máximos de "los sindicatos y los verdes". Scott Marshall, cuenta lo que decía entonces Jim Wren, un obrero metalúrgico de Missouri que participaba de las movilizaciones: "lo que más me impresiona es como todo el mundo se está uniendo. Algunos de mis amigos no pensaron nunca que marcharían en una manifestación, mucho menos con los que llamaban los abrazadores de árboles. Pero, oiga, todos empezamos a ver que estamos juntos. A esos tipos no les importa más el medio ambiente que el pueblo obrero ordinario".



Curso de las manifestaciones

29 de noviembre

Por la mañana, cinco activistas de la Rainforest Action Network escalaron una grúa de construcción en la que colgaron una pancarta con las palabras Democracy (Democracia) y WTO (OMC) cada una con una flecha apuntando en direcciones opuestas. Los cinco fueron detenidos por la policía de Seattle. Poco después, una cerradura rota en el Centro de Convenciones de Washington retrasa un evento de la cumbre en el que los delegados debían hablar con los ministros de comercio. Durante el resto del día se sucedieron otras acciones similares que resultarían en un total de ocho detenidos.

30 de noviembre

El plan era reunir a los manifestantes en el estadio de Seattle, marchar al lugar de reunión de la OMC y sentarse silenciosamente en las escaleras de entrada del edificio para evitar la entrada de los 3.000 delegados a la OMC. La idea fue tomada de las huelgas de sentadas ("sit-down strikes") que el movimiento obrero norteamericano utilizó sistemáticamente en los años de la Gran Depresión.

La "sentada" en las escaleras no llegó a producirse como estaba planeado pero el resultado fue similar. La manifestación superó todas las expectativas de tamaño y pluralismo. Si bien no hay información indubitable sobre la cantidad precisa de asistentes, la prensa masiva tendió a ubicarla entre 20.000 y 30.000 participantes,4 en tanto que la prensa progresista tendió a ubicarla entre 50.000 y 100.000 manifestantes. Había allí personas provenientes de 144 países y de los más diversos tipos de organizaciones: sindicalistas, ambientalistas, estudiantes, pacifistas, representantes de los pueblos indígenas, campesinos del Tercer Mundo, granjeros, luchadores por los derechos humanos, iglesias. "Los Menonitas por el Comercio Justo marchaban junto al Sindicato de Mecánicos; los estibadores junto a las comunidades eclesiásticas". Hasta un grupo de miembros de Falun Gong protestaban con movimientos orientales. Sobre todo miles de jóvenes sin pertenencia alguna fueron a Seattle para expresar su pensamiento.

El grueso de las manifestantes no se concentraron durante la mañana en el Estadio Memorial donde fueron los líderes sindicales, ecologistas y de otras organizaciones de la sociedad civil, pero la gran cantidad de personas que llegaron a la ciudad ya estaban ocupando el centro desde la madrugada. Dos numerosas marchas, una de estudiantes y otra de manifestantes procedentes del tercer mundo, convergían en el centro a media mañana. Por su parte, algunos cientos de miembros anarquistas organizados por la Red de Acción Directa (DAN) y un bloque negro, bloqueaban cruces estratégicos de calles. 

Cuando las desprevenidas fuerzas de seguridad quisieron reaccionar, ya era imposible toda circulación entre los hoteles y el Teatro Paramount, donde se realizaría la inauguración. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, la Secretaria de Estado, Madeleine Albright, y la representante comercial norteamericana, Marlaine Barchevsky -que debía dar el discurso de apertura- quedaron atrapados en sus hoteles, al igual que muchos otros funcionarios. Las fuerzas de seguridad entonces, para "liberar" el centro, inician una violenta represión que chocó contra la resistencia pacífica de la mayor parte de los manifestantes, y también respuestas violentas fundamentalmente de los grupos anarquistas (rotura de vidrieras, lanzamiento de maderas, etc.).

Al mediodía finaliza el acto central en el Estadio Memorial y el grueso de los manifestantes marcha hacia el centro. Los líderes sindicales (Sweeney, Baker, Yokich, McAttee, Hoffa, McWilliams y otros) se suman a los manifestantes que ya estaban realizando una "sentada" pacífica ("sit-in") en las calles de acceso.

La OMC decide supender la inauguración y comenzar precariamente las deliberaciones. La ciudad se ha vuelto un completo caos. La violencia en las calles se ha descontrolado y los gases lacrimógenos inundan la ciudad llegando hasta 10 kilómetros del centro. Esa noche las autoridades locales declaran el estado de emergencia y el toque de queda.



1 de diciembre

El martes 1 de diciembre el Presidente Clinton llega a Seattle y declara públicamente que está de acuerdo con los manifestantes. El gobierno estatal envía a la Guardia Nacional y grupos SWAT. Se declara ilegal la posesión, venta o transferencia de máscaras de gas en la ciudad y se prohíben todos los actos y marchas. El centro es cercado y se establece un área de seguridad al que los manifestantes no pueden acceder (a partir de entonces la "zona de exclusión" se volverá una práctica habitual en las reuniones de ciertos organismos internacionales). Las batallas campales durarán tres días más con una extensión que EEUU no veía desde la década de los 1960 con las acciones contra la Guerra de Vietnam.

En ese contexto de protestas masivas los gobiernos de algunos de los países no desarrollados miembros de la OMC (Mercosur, Costa Rica y Guatemala) encontraron una posibilidad para comenzar a hacer oír tibias críticas a las reglas desiguales que rigen el comercio internacional de los productos agrícolas, que exporta el Tercer Mundo (subsidios), y los productos que exporta el mundo desarrollado. Esta naciente posición, se irá fortaleciendo con los años, hasta la creación en 2003 del Grupo de los 20 (G20) y la "sublevación del Sur" en la Ronda de Cancún de la OMC. En Seattle no hubo posibilidad de acordar siquiera un Declaración Ministerial. La Ronda de Seattle resultó un rotundo fracaso.



Manifestación 

La idea de elegir a la OMC demostró tener una enorme adhesión social por parte de los más variados grupos sociales y de edad. Los más diversos sectores estuvieron de acuerdo al menos en dos cuestiones básicas: la OMC es un poder mundial que influye decisivamente en las vidas de las personas; las decisiones de la OMC están causando mucho daño.

Pero el movimiento en realidad no tuvo una consigna clara unificadora capaz de dar unidad a un espectro social tan complejo y heterogéneo. El principal grupo convocante y mayoritario, se reunió en el estadio para compartir un acto que duró unas dos horas. Allí hablaron los líderes sindicales, ecologistas y ONGs, de EEUU y el resto del mundo.

En general los sindicalistas sostuvieron un discurso común: "No estamos contra el comercio internacional (trade); estamos a favor de un comercio justo (fair trade) y en contra del llamado libre comercio (free trade)". Ese era precisamente el texto de una de las pancartas sindicales: "Comercio justo, no libre comercio". Otras pancartas sindicales decían: "La OMC acaba con la democracia"; "Paren la globalización corporativa" (*); "Díganle a la OMC: No al Trabajo Infantil" (*); "Globalizar los derechos de los trabajadores" (*); "OMC, Injusticia Global" (*);

Los discursos en el estadio fueron sumamente críticos. McWilliams (estibadores) ganó a los asistentes cuando dijo que los intereses de los trabajadores iban más allá de las fronteras locales y nacionales. Becker (acereros) fue contundente cuando sostuvo que el movimiento obrero debía estar representado en la OMC, pero que si la OMC no cambiaba debía ser combatida: "¡Arréglenlo o no hay nada que hablar! (fix it or nix it)", dijo al concluir. Una dirigente sindical del Caribe arrancó la ovación del estadio cuando dijo que el acto y la marcha no era solo una manifestación del sindicalismo americano sino "una demostración de la clase obrera mundial". McEntee (empleados públicos) hablaba de los fundamentos de la nueva alianza: "el sistema transforma todo en una mercadería; un bosque en Brasil, una biblioteca en Filadelfia, un hospital en Alberta; tenemos que darle un nombre a ese sistema: es el capitalismo corporativo". La zapatista Amparo Reyes, denunciaba el sistema de maquilas.

Los principales grupos ecologistas (RainForest y Greenpeace) se destacaron con las tortugas (*) y los árboles protestando contra el "libre comercio". "El libre comercio mata las tortugas marinas" decía uno de los carteles que portaban dos jóvenes tortugas (*); "La OMC entrega nuestros bosques" (WTO trade away our forests; *). Greenpeace tenía una carroza con un gran condón de verde y el lema "Practique el Comercio Seguro y Libre". Un grupo de jóvenes mujeres desnudas tenían pintado en su cuerpo: "No dioxinas en mi vagina" (No Dioxins in my cunt; *). Otr a joven ecologista reclama "agua limpia" con un cartel en el que la OMC es representada por la muerte (*).

Otros carteles de los manifestantes decían: "Demandamos una voz pública" (*); "Democracia o OMC"; "OMC, si no sirve para las familias trabajadoras, no sirve", utilizando el juego de palabras entre "trabajo" (work) y "sirve" (it works); "La gente antes que las ganancias" (*); "El comercio injusto destruye puestos de trabajo estadounidenses" (Unfair trade destroys American jobs, *).
La Organización Acción Directa No Violenta (DAN), muestra una expresiva foto de un joven adolescente con su cuerpo pintado con la leyenda: "Quién, Qué, Yo" (*).

Las consecuencias de la Batalla de Seattle fueron muy importantes y se ha constituido como un hecho histórico mundial. Existe un consenso generalizado en que a partir de ese momento se produce una bisagra en la dirección que traía el proceso de globalización corporativa. Hasta ese momento, durante la década de los años 1990, la globalización era presentada con un lenguaje exclusivamente comercial y afín por las Empresas Multinacionales (EMN) y los grandes grupos financieros mundiales. Desde entonces, incluso los sectores más conservadores comienzan a utilizar en su lenguaje términos y propuestas vinculadas a los derechos del trabajo, del ambiente, de los derechos humanos, de la pobreza y la distribución de la riqueza.

El hecho de que por primera vez las organizaciones sindicales y ambientales ("tortugas y camioneros unidos al fin") pudieron unirse en una acción conjunta, abrió un proceso mundial de alianzas entre organizaciones heterogéneas que finalmente tuvo una de sus máximas manifestaciones en el Foro Social Mundial, cuya primera versión ser realizó en Porto Alegre en 2001.

A partir de un primer nodo surgido en la durante las movilizaciones de Seattle, se crea una red global de contrainformación denominada Indymedia, cuyos principios hackers y anarquistas, son el conocimiento libre y la interacción informativa de las noticias y la opinión, antecediendo de cierta forma a la Wikipedia. En el aspecto económico una parte importante del movimiento surgido ha ido enfocándose cada vez más en propuestas alternas al corporativismo y autónomas a las vías estatalistas, es el caso de la economía solidaria, un modelo voluntario y cooperativo de economía que incluye el comercio justo, la banca ética, el microcrédito, empresas asociativas, entre otras actividades propositivas.



Fuente:

-https://es.wikipedia.org/wiki/Contracumbre_de_Seattle

Ver más

martes, 9 de febrero de 2016

Mayo Frances del 68

Mayo Frances del 68
¿Qué fue?

Se conoce como Mayo francés o Mayo del 68 a la cadena de protestas que se llevaron a cabo en Francia y, especialmente, en París durante los meses de mayo y junio de 1968. Esta serie de protestas fue iniciada por grupos estudiantiles de izquierda contrarios a la sociedad de consumo, a los que posteriormente se unieron grupos de obreros industriales, los sindicatos y el Partido Comunista Francés. Como resultado, tuvo lugar la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa occidental, secundada por más de nueve millones de trabajadores. Estuvo vinculado con el movimiento hippie que se extendía entonces.

La magnitud de las protestas no había sido prevista por el gobierno francés, y puso contra las cuerdas al gobierno de Charles de Gaulle, que llegó a temer una insurrección de carácter revolucionario tras la extensión de la huelga general. Sin embargo, la mayor parte de los sectores participantes en la protesta no llegaron a plantearse la toma del poder ni la insurrección abierta contra el Estado, y ni tan siquiera el Partido Comunista Francés llegó a considerar seriamente esa salida.2 El grueso de las protestas finalizó cuando De Gaulle anunció las elecciones anticipadas que tuvieron lugar el 23 y 30 de junio.

Los sucesos de mayo y junio en Francia se encuadran dentro de una ola de protestas protagonizadas, principalmente, por sectores politizados de la juventud que recorrió el mundo durante 1968. Estos sucesos se extendieron por la República Federal Alemana, Suiza, España, México, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Checoslovaquia e Italia, lo cual ampliaba la escala del antiguo refrán del siglo XIX afirmando que cuando París estornuda, toda Europa se resfría.



Contexto histórico

Contexto económico

La crisis de mayo de 68 en Francia surge al término de una década de prosperidad económica sin precedentes. Sin embargo, desde hacía un año se manifestaban los primeros síntomas serios de un grave deterioro de la situación económica. El número de desempleados aumentaba de forma notoria, y al empezar 1968 ya eran 500.000. La juventud se veía particularmente afectada, y las circunstancias habían llevado el gobierno a crear en 1967 la ANPE (Agence nationale pour l'emploi). La crisis industrial amenazaba ya a muchos sectores, y la larga huelga de los mineros de 1963 había sido muestra del profundo malestar de la minería francesa ante un declive imparable. En 1968, dos millones de trabajadores cobraban el SMIG (Salaire minimum interprofessionnel garanti, salario mínimo interprofesional) y se sentían excluidos de la prosperidad. Los sueldos reales empezaban a bajar y crecía la preocupación por las condiciones de trabajo.

En las afueras de las grandes urbes, unas extensas barriadas de chabolas, los bidonvilles, se habían extendido desde mediados de la década de 1950. El más poblado, el de Nanterre, alcanzaba los 14.000 habitantes en 1965 y se encontraba justo enfrente de la universidad donde iban a surgir los primeros movimientos contestatarios estudiantiles.

Contexto político

Internacionalmente, la década de 1960 vivió una serie de cambios a nivel mundial que llevaron al cuestionamiento del sistema de dominación europeo y, sobre todo, estadounidense sobre los territorios coloniales o recientemente independizados de África, Asia y América Latina. El triunfo de la Revolución Cubana y el auge de movimientos izquierdistas en Latinoamérica, y especialmente la guerra de Vietnam generaron un amplio movimiento de solidaridad en gran parte de Europa y de los propios Estados Unidos que canalizaron la oposición al imperialismo.



En Francia estos movimientos tienen su génesis durante la guerra de Indochina y de Argelia, que provocaron una fuerte polarización en la sociedad francesa desde principios de la década de 1960. En octubre de 1961 una manifestación pacífica de argelinos en París acabó con una fuerte represión policial que provocó más de 200 muertos, cuyos cuerpos fueron arrojados al Sena en una acción que fue silenciada en el primero de los grandes apagones informativos de esta época. También a raíz de este suceso aparece públicamente por primera vez una corriente estudiantil radical que se manifestará contra la actuación policial a través de dos organizaciones recientemente creadas: el Comité Anticolonialista y el Frente Universitario Antifascista (FUA). Al año siguiente, en febrero de 1962, una manifestación convocada por el Partido Comunista Francés y la Confederación General del Trabajo acabó con nueve muertos aplastados en la estación de metro de Charonne.4 Estos dos sucesos provocaron un sentimiento de rechazo hacia los CRS (policía antidisturbios). Durante este periodo, grupos estudiantiles como el sindicato universitario Unión Nacional de Estudiantes de Francia se desplazaron hacia la izquierda en el contexto de oposición a la guerra de Argelia, al tiempo que iban surgiendo nuevos movimientos como el Comité Vietnam de Base y el Comité Vietnam Nacional (aparecidos en 1967 y 1966 respectivamente) que organizaron importantes movilizaciones antimperialistas y protagonizaron gran parte de la agitación universitaria anterior a 1968. El desarrollo de la Revolución Cultural en China también generó un nuevo referente para una parte de los sectores izquierdistas franceses, que vieron en el maoísmo una nueva base ideológica, alejada del PCF y de la Unión Soviética, y menos dogmática y mucho más innovadora con respecto al marxismo clásico soviético.

También a raíz de la guerra de Argelia surgen importantes movimientos ultraderechistas que abogaban por la defensa de la Argelia francesa, como la OAS (Organización del Ejército Secreto, por sus siglas en francés) y los grupos Occident, Ordre Nouveau o Jeune Nation. Estos movimientos se enfrentaron durante la década de los 60 con los movimientos estudiantiles y obreros izquierdistas tanto en las universidades como en las calles de las principales ciudades, generando una polarización cada vez mayor en los distintos sectores de la sociedad francesa.

En cuanto al gobierno francés, la figura del general De Gaulle, en el poder desde 1958, sufre un desgaste palpable en los resultados electorales. En las elecciones a la presidencia de la República de 1965, las primeras con sufragio universal desde 1948, De Gaulle no había logrado la mayoría absoluta requerida en la primera ronda de votaciones, seguido de cerca por François Mitterand ante la sorpresa general. En las elecciones de 1967 a la Cámara de los diputados, su mayoría había dependido de un sólo escaño. La oposición seguía reprochándole la manera en la que había accedido al poder en 1958, y la legitimidad del régimen gaullista se veía cada vez más ensombrecida por acusaciones de "golpe de Estado". A pesar de la bonanza económica de los últimos años, de los éxitos políticos (fin de la Guerra de Independencia de Argelia y procesos de descolonización) y de cierta aclimatación al régimen presidencialista de la V República Francesa, las prácticas autoritarias del general De Gaulle levantaban cada vez más críticas.

Por su parte, el movimiento obrero francés va a experimentar en esta década una fuerte radicalización y cierto alejamiento de las cúpulas sindicales mayoritarias como la CGT. Desde 1961 se van a suceder huelgas violentas y ocupaciones de fábricas, en muchas ocasiones de forma más o menos espontánea y contra los acuerdos de la dirigencia sindical. En 1963 se realizó una huelga violenta de mineros en la que se rechazaron los acuerdos de los sindicatos; en 1964 hubo huelgas de los obreros de Renault (bajo la consigna "queremos tiempo para vivir") y en los astilleros de Nantes; los obreros del grupo químico Rhodiaceta de Lyon y Besançon mantuvieron una huelga durante todo el mes de diciembre de 1967 y, en enero de 1968, se produjeron disturbios en Caen en los que participaron obreros, agricultores y estudiantes y que se saldó con más de 200 heridos. Éstas fueron las primeras huelgas desde 1936 en las que los obreros ocuparon las fábricas, y durante toda la década gran parte de Francia se vio afectada por este movimiento obrero. Grupos estudiantiles e intelectuales comenzaron una estrategia de acercamiento a los conflictos obreros en este periodo, comenzando a trabajar en las fábricas como parte de la actividad militante y realizando encuentros en las casas de los obreros. En este plano de acercamiento entre movimiento estudiantil y un movimiento obrero radicalizado al margen de las cúpulas sindicales se sentaban las bases para la agitación de mayo y junio.



Contexto cultural

Los años 60 en Francia - al igual que en el resto de occidente - fueron una época de acelerados cambios culturales. La época estaba caracterizada por la aceleración del éxodo rural y el surgimiento de la sociedad de consumo, cada vez más influida por los medios masivos de comunicación (mass media) que generalizaban la cultura de masas.

Es además en los años 60 cuando los jóvenes se convierten en una categoría socio-cultural logrando su reconocimiento como un actor social que establece procesos de adscripción y diferenciación entre sus opciones y las de los adultos. Estos procesos se desarrollan a través de las subculturas juveniles nacidas a partir de finales de los años 1950, dentro de movimientos contraculturales como la cultura underground y los movimientos beatnik y hippie. Esta juventud tenía sus propios ídolos musicales como los Beatles, Rolling Stones, cantautores como Bob Dylan y Léo Ferré, etc. Muchos de estos movimientos cuestionaron y criticaron el estilo de vida plástico ofrecido por el mercado de consumo y la organización capitalista de la posguerra.

En el plano filosófico varias obras y autores tuvieron gran influencia en una parte del movimiento: Wilhelm Reich, freudomarxista, cuyo manifiesto, La revolución sexual, daba nombre a una de las consignas más repetidas; Herbert Marcuse con El hombre unidimensional, publicado en Francia en 1964 y que tuvo que ser reeditado en el 68; Raoul Vaneigem, con el Traité de savoir-vivre à l'usage des jeunes générations de 1967; Guy Debord con La sociedad del espectáculo, también del 1967. Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron publicaban en 1965 Les étudiants et leurs études donde hacían una ácida crítica al sistema educativo francés y sus mecanismos de reproducción social, que permitían a las elites conservar su poder de generación en generación. Mientras tanto en École Normale Supérieure, el filósofo marxista Louis Althusser formaba una generación de pensadores marxista-leninistas que formaron el embrión de las primeras organizaciones maoístas.



Evolución de los acontecimientos

Eventos previos

El 8 de enero de 1968, el ministro de Juventud y Deporte, François Missoffe, acude a la inauguración de una piscina en la Universidad de Nanterre. Los estudiantes recibieron al ministro con un sonoro abucheo a causa de su Libro Blanco acerca del estado de la juventud estudiantil. Durante el suceso un joven estudiante de sociología, Daniel Cohn-Bendit, provocó al ministro, reprochándole que su libro no tratara el problema sexual entre los jóvenes. Pese a que este incidente se quedó en una mera anécdota, permitió la visualización de Cohn-Bendit como una de las figuras mediáticas de los sucesos de mayo. Unos meses después, el 22 de marzo de 1968 un grupo de estudiantes se encierra en la Universidad de Nanterre en protesta por las normativas internas del centro, desocupando las instalaciones tras algunas negociaciones y la aparición de la policía. Esta acción daría origen al Movimiento 22 de marzo, el cual sería uno de los referentes de las movilizaciones de mayo y junio de ese año.

Inicio del movimiento

El 22 de abril de 1968, 1.500 estudiantes acudieron a una nueva protesta en Nanterre contra la detención de varios estudiantes del Comité Vietnam Nacional, acusados de atentar contra empresas estadounidenses, en la cual intervendría la policía. El 28 de ese mismo mes el decano de la Facultad ordena el cierre de la misma, al tiempo que los estudiantes anuncian el boicot a los exámenes parciales y se producen enfrentamientos con miembros de la Federación Nacional de Estudiantes de Francia, de ideología derechista, los cuales asaltarían la universidad del 2 de mayo y acusarían a los estudiantes movilizados de terroristas. Los movimientos derechistas y ultraderechistas estudiantiles previeron que el movimiento de los estudiantes iba a desarrollarse y afirmaron que el deber de los estudiantes moderados y del gobierno era pararlo en seco. Al mismo tiempo, miembros del grupo de extrema derecha Occident marcharon por el Barrio Latino gritando ¡Vietcongs asesinos! con el objetivo de contrarrestar el crecimiento del movimiento.

El 3 de mayo ocho estudiantes implicados en las protestas, entre los que se encontraba Daniel Cohn-Bendit, acudieron a declarar a París mientras en la plaza de la Sorbona comenzaba a congregarse una gran cantidad de estudiantes vigilados por la policía, que finalmente cargaría contra la concentración. Ante esta situación, la Unión Nacional de Estudiantes y el Sindicato de Profesores llamaron a la huelga exigiendo la retirada de la policía y la reapertura de La Sorbona, así como la liberación de los estudiantes detenidos hasta el momento.

El lunes 6 de mayo los "ocho de Nanterre" acudieron a declarar ante el Comité de Disciplina de la Universidad. A su salida se realizó una nueva manifestación que concluyó con grandes enfrentamientos entre las barricadas levantadas en el Barrio Latino. La violencia de la policía provocó un sentimiento de solidaridad entre la mayor parte de la sociedad francesa (un 61% de los franceses simpatizaban en estos momentos con los estudiantes). Las manifestaciones se repiten al día siguiente, llegando hasta las inmediaciones del Eliseo.

El punto de inflexión del movimiento se da en la noche del 10 de mayo, conocida como "la noche de las barricadas". Decenas de miles de estudiantes acuden a las barricadas del Barrio Latino. Las negociaciones iniciadas con el rectorado de la Sorbona fracasan, al tiempo que las autoridades siguen sin aceptar la liberación de los detenidos. La policía disuelve las barricadas por la fuerza, produciéndose los más duros enfrentamientos de todo el mes de mayo con cientos de heridos. Al día siguiente, carros blindados se desplegaron por la capital francesa.



La huelga obrera

Ante los sucesos de los días anteriores se convocaría una huelga general para el lunes 13 de mayo. La manifestación de ese día congregó a 200.000 personas, mientras 9 millones de trabajadores en toda Francia seguían la convocatoria de huelga. Tras la misma, grupos de estudiantes marcharon a la Sorbona, que había reabierto sus puertas tras la llegada del primer ministro Georges Pompidou de un viaje por Asia Central, ocupándola. La toma de la Sorbona estará dirigida por un Comité de Ocupación que dotará a la Universidad de una serie de servicios básicos para los estudiantes alzados (enfermería, comedores e incluso guardería). Al día siguiente los trabajadores de Sud Aviation en Nantes y los de Renault en Cleon, Flins, Le Mans y Boulogne Billancourt ocuparon sus fábricas. Poco a poco la huelga se extiende, paralizando la mayor parte de la Francia industrial.
Con la transformación de un movimiento estudiantil surgido en una universidad del extrarradio en una huelga espontánea, los estudiantes tratarán de crear una unión con los trabajadores. Varios miles de estudiantes marcharon el 16 de mayo a Boulogne-Billancourt a encontrarse con los obreros encerrados en las fábricas pero, aunque se realizarán muestras recíprocas de solidaridad (ambos colectivos cantarán La Internacional en las puertas de las fábricas ocupadas), las verjas de los puestos de trabajo que los separaban no llegarán a abrirse. En los días siguientes se sumarán a la huelga los controladores aéreos así como los trabajadores del carbón, del transporte, del gas y la electricidad y los periodistas de la radio y la televisión. En Nantes, los obreros y los agricultores cortaron los accesos a la ciudad y controlaron el precio de los productos ofrecidos en las tiendas, las cuales solo podían abrir con autorización del Comité de Huelga. En estos momentos, en muchos de los centros de trabajo en huelga, comienza a plantearse la cuestión del poder obrero en las empresas, poniendo verdaderamente en cuestión la autoridad del Estado y generando un auténtico vacío de poder.
Ante esta situación, el gabinete de Pompidou acepta, el 25 de mayo, el abrir negociaciones con los representantes de los obreros en huelga. Estas negociaciones se plantean a tres bandas: patronos, sindicatos y gobierno. Las negociaciones concluyen el 27 de mayo con los Acuerdos de Grenelle, en los que se recoge un incremento del 35% en el salario mínimo industrial y del 12% de media para todos los trabajadores. Sin embargo, la mayor parte de los trabajadores en huelga rechazan el acuerdo. Al día siguiente François Mitterrand, en rueda de prensa, pide al gobierno de De Gaulle su dimisión, afirmando que desde el 3 de mayo no había Estado, y se postula como candidato a la presidencia.

El 29 de mayo De Gaulle desaparece sin llegar a asistir al Consejo de Ministros convocado para esa mañana. En las calles de París, los manifestantes que se dirigían hacia la Estación ferroviaria de San Lázaro (la Gare Saint-Lazare), donde se concentraban los ferroviarios en huelga bajo el lema "Por un cambio político de progreso social y de democracia", y gritan consignas como ¡Adiós De Gaulle! Los gaullistas, por su parte, convocan para el 30 de mayo una manifestación "En defensa de la República" en los Campos Elíseos, a la que acuden más de 300.000 personas mostrando su apoyo al Presidente.

Charles de Gaulle, Presidente de la República entre 1959 y 1969. Con el objetivo de frenar los disturbios de mayo, convocaría elecciones para el mes siguientes de las que su partido Unión de Demócratas de Francia saldría vencedor.

De Gaulle, por su parte, había acudido a Baden-Baden, en la República Federal Alemana, para entrevistarse con el general Charles Massu, comandante en jefe de las fuerzas francesas estacionadas en Alemania, provocando una gran inquietud ante la posibilidad de que el presidente decidiera recurrir al ejército. El mismo día 30, De Gaulle regresa a París y se dirige al país por la radio anunciando que no dimitirá, al tiempo que disuelve la Asamblea y convoca elecciones en un plazo de 40 días.

Con estas declaraciones, queda claro que la única forma de derribar al gobierno es mediante un alzamiento que ninguno de los sectores en lucha está dispuesto a llevar a cabo. Sin embargo los disturbios aún continúan, pese a que distintas empresas comienzan a retornar al trabajo tras diversas conversaciones locales que tomaban como base los Acuerdos de Grenelle, aceptándose el pago de los días de huelga. Los incidentes se trasladaron de París a los núcleos industriales donde continuaban las huelgas. El 7 de junio en Flins se produjeron violentos enfrentamientos entre los CRS, que acudieron a desalojar a los trabajadores encerrados en las fábricas, y los estudiantes y obreros en huelga. El día 10 un joven estudiante de secundaria muere en los enfrentamientos, lo que provoca nuevos disturbios en París. El 12 de junio, De Gaulle decreta la disolución e ilegalización de los grupos de extrema izquierda y prohíbe las manifestaciones callejeras durante dieciocho meses. En total una decena de colectivos izquierdistas son ilegalizados, sus publicaciones prohibidas y varios de sus líderes arrestados. El día 15 Raymond Marcellin, Ministro de Interior desde el 31 de mayo, amnistió a 50 militantes presos de la OAS condenados por asesinato, entre los que se encontraban generales de la extrema derecha como Raoul Salan (que habían conspirado para derrocar a De Gaulle) con el objetivo de crear grupos de acción ciudadana contra los "elementos incontrolables". Durante un violento mes de junio, la totalidad de los centros de trabajo vuelven a la normalidad, bien por acuerdos de los trabajadores, bien por la intervención policial.



Elecciones

Los días 23 y 30 de junio se celebrarían las elecciones legislativas, de las que la gaullista Unión de Demócratas por la República saldría fortalecida con un 38% de los votos y 293 diputados, contando con sus aliados. El Partido Comunista, por su parte, sufrió un fuerte descenso en su representación en la cámara (no así en porcentaje de votos), pasando del 15 % de los sufragios y setenta y tres representantes al 20 % y treinta y cuatro diputados. Idéntica suerte sufrío la Federación de la Izquierda Democrática y Socialista (FGDS, por sus siglas en francés) de François Mitterrand, que perdió la mitad de sus diputados (61 frente a los 121 conseguidos el año anterior). La radicalización de los estudiantes franceses mostraba en la práctica una fuerte simpatía por el anarquismo y un rechazo por las estructuras políticas vigentes, incluyendo los sindicatos y partidos ya existentes y cuya disciplina no era del agrado de los manifestantes. Este estado de ánimo hizo que muchos obreros y estudiantes, si bien unidos en el rechazo al autoritarismo degaullista, rechazaran el liderazgo de los partidos comunistas y socialistas, negando la validez de su autoridad. 


Fuente:

-https://es.wikipedia.org/wiki/Mayo_de_1968_en_Francia
Ver más
Blogger Template by Clairvo