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lunes, 8 de febrero de 2016

Patagonia Rebelde

Patagonia Rebelde
¿Qué fue?

La Patagonia rebelde, también conocida como la Patagonia trágica, es el nombre que recibió la lucha protagonizada por los trabajadores anarcosindicalistas en rebelión de la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina, entre 1920 y 1921.

Comenzó como una huelga contra la explotación de los obreros por parte de sus patrones, luego reprimida por el ejército al mando del teniente coronel Héctor Benigno Varela, enviado por el entonces presidente Hipólito Yrigoyen bajo presión del Gobierno británico.

A su término, entre 300 y 1500 obreros habían sido fusilados o muertos en combate. La policía informa la pérdida de 5 de sus hombres y el ejército admite haber perdido 2 soldados. También se reporta que hubo crímenes sexuales, varias esposas de los estancieros, trabajadores y policías tomados rehenes fueron violadas por los huelguistas. Varela en su informe al Ministerio de Guerra afirmó que los trabajadores planeaban derrotar a la expedición militar y más tarde con la ayuda de los obreros de los sindicatos, tomarían el poder en Buenos Aires. Además, se ha afirmado que los hombres de Varela combatieron contra carabineros chilenos y que se capturó a diez de ellos.

 



Hechos Importantes

La FORA (Federación Obrera Regional Argentina) había organizado en Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz, la Sociedad Obrera de Río Gallegos dirigida por el anarquista español, Antonio Soto, conocido como el Gallego Soto. Santa Cruz era un centro de producción de lana con destino a la exportación, con grandes latifundios y frigoríficos ingleses. La baja demanda de los stocks de lana que estaban acumulados al finalizar la Primera Guerra Mundial, y la caída del precio de $9,74 a $3,08 regresando así al nivel normal de cotización en tiempos de paz, darán lugar a una crisis regional. Esta afectó a los estancieros y comerciantes, pero repercutió aún más sobre los trabajadores laneros y los peones rurales, que vivían en condiciones miserables. Con el fin de la Guerra, el precio de las exportaciones primarias patagónicas bajó. La jornada normal de los obreros de ese entonces era de 12 horas, la de los esquiladores y los arrieros rondaba las 16 horas; los salarios eran ínfimos, y frecuentemente eran pagados en bonos o en moneda extranjera que al cambiarla en los comercios era tomada por un valor menor. A esto se sumaba que el único día de descanso laboral era el domingo.
Frente del local de la Sociedad Obrera de Río Gallegos (1920).

Una huelga de protesta en septiembre de 1920 contra las arbitrariedades de la autoridad policial, el boicot a tres comerciantes ligados a la Sociedad Rural y la detención de los dirigentes de la Sociedad Obrera, profundizó el enfrentamiento. Acudieron delegados de toda la provincia, que discutieron las medidas a exigir a la Sociedad Rural. En esta situación, los obreros congregados en la Sociedad Obrera de Río Gallegos presentaron a la patronal un pliego de reivindicaciones exigiendo un mejoramiento de las condiciones laborales.

Entre otras demandas, los obreros exigían que en recintos de 16 m² no durmieran más de tres hombres, que se entregase un paquete de velas a cada obrero mensualmente, que no se trabajase los sábados, un mejoramiento de las raciones de alimentos, un sueldo mínimo mensual de 100 pesos y el reconocimiento de la Sociedad Obrera como el único representante legítimo de los trabajadores, aceptando el nombramiento de un delegado como intermediario entre las partes en conflicto. Este pliego fue rechazado por la organización que nucleaba a los estancieros, la Sociedad Rural. La respuesta de los trabajadores fue declarar la huelga general en toda Santa Cruz.


Primera huelga

El 1 de noviembre de 1920 se declaró la huelga general. El 3 de noviembre intentaron asesinar al dirigente Antonio Soto, pero logra escaparse. El 18 de noviembre en una asamblea en la Sociedad Obrera se hace una nueva propuesta en un 2° pliego a la Sociedad Rural, que será aceptada por un reducido grupo de estancieros el 2 de diciembre. En Puerto Deseado y en Puerto San Julián también se declara la huelga general, liderada por anarquistas, plegándose los ferroviarios y los empleados de La Anónima. El 17 de diciembre la policía asesina al huelguista Domingo F. Olmedo.
El gobernador Edelmiro Correa Falcón.

La Sociedad Obrera, en una asamblea en que se discutían los pasos a seguir, radicaliza su posición al prevalecer la tendencia de la FORA del V Congreso (anarquista) sobre la de la FORA del IX Congreso (sindicalista). Antonio Soto viaja clandestinamente a Buenos Aires buscando apoyo y solidaridad en el Congreso de la FORA que se realizaba en esos días.

Los huelguistas continuaron tomando como rehenes a policías, estancieros y al personal administrativo de los establecimientos rurales, incautando las armas y los alimentos para el sustento de las columnas movilizadas. Hasta ese momento no habían ocurrido hechos de violencia graves, con excepción de los protagonizados por una banda anarquista liderada por Alfredo Fonte alias "El Toscano", que asaltaba estancias (el 2 de enero de 1921 "El Toscano" y su socio el "68" asaltaron la estancia "El Campamento").

En la región del lago Argentino, los obreros se organizaron en columnas y marcharon por las estancias levantando a la peonada, movilizándose de un lugar a otro, para evitar las represalias policiales y dirigirse hacia Río Gallegos. El 4 de enero, al llegar al paraje denominado El Cerrito, la policía dice haber caído en una emboscada. Como resultado del combate, tres policías (sargento Tomás Rosa y los gendarmes Ernesto Bozán y Juan Campos) fueron muertos y varios heridos. Según algunos autores, este hecho fue manipulado por los periódicos que respondían a la Sociedad Rural, al gobernador Edelmiro Correa Falcón y a la Liga Patriótica Argentina, para pintar un cuadro de situación en el que la provincia entera había caído en manos del bandolerismo anarquista. Lo que procuro este sector era involucrar al Gobierno nacional que presidía Hipólito Yrigoyen en la represión del movimiento obrero.


El 21 de enero los obreros toman la estancia La Anita, tomando de rehenes a sus dueños y al comisario Micheri; luego toman la estancia La Primavera. El 29 de enero llega el nuevo gobernador en reemplazo de Correa Falcón, el capitán Ángel Ignacio Yza, de extracción yrigoyenista. Su política será de tipo conciliadora, buscando arreglos pacíficos entre las partes. Mientras tanto, las tropas del Ejército comandadas por el teniente coronel Héctor Benigno Varela llegan a Puerto Santa Cruz el 2 de febrero y se trasladan de inmediato a Río Gallegos. La llegada de las tropas argentinas no calmó al Gobierno británico que demandó la protección inmediata de sus ciudadanos en la Patagonia.

El gobernador Yza acuerda con Varela no recurrir a la represión y se entrevistan con los huelguistas en la estancia El Tero el 15 de febrero. Las condiciones eran deponer las armas y la liberación de los rehenes. A cambio se reconocían gran parte de las demandas de los trabajadores, aceptándose un convenio que los patrones habían propuesto a los obreros con fecha 30 de enero. Al día siguiente se levanta la huelga, mientras se vivía un clima de triunfo en la Sociedad Obrera ("El Toscano" y su banda no aceptaron la mediación y se ocultaron en el interior de la provincia, llevándose consigo gran parte de las armas, para impedir que las requisaran). El conflicto llega a un principio de solución a través de un laudo del gobernador Yza, que es aceptado por las partes y homologado por el Departamento de Trabajo de la Nación (22 de febrero de 1921).

Luego del acuerdo con el gobernador Yza, las tropas de Varela retornan a Buenos Aires en mayo de 1921. Lejos de cumplirse el acuerdo, la patronal comienza una serie de represalias contra los participantes de las huelgas en las estancias y en los puertos de Santa Cruz. Comenzaron a actuar las fuerzas policiales con refuerzos parapoliciales integrados por miembros de la Liga Patriótica del nacionalista Manuel Carlés.

Segunda huelga

El 24 de octubre se allanaron y clausuraron los locales de la Federación Obrera de Río Gallegos, Puerto Deseado, San Julián, Puerto Santa Cruz y se arrestaron a los dirigentes obreros. Antonio Paris, secretario general de la Federación Obrera es detenido y torturado por la policía; luego será deportado junto con otros dirigentes obreros. Se declara la huelga general en Santa Cruz. Antonio Soto, que estaba en la estancia Bella Vista, enarboló una bandera roja y negra del anarquismo, y comenzó a impulsar la huelga y toma de estancias. A comienzos de noviembre, Soto había levantado a los trabajadores de las estancias Buitreras, Alquinta, Rincón de los Morros, Glencross, La Esperanza y Bella Vista.

La policía inicia una apresurada ofensiva y detiene a los dirigentes que Soto envía a Río Gallegos: Mogilnitzky, Sambucetti y Severino Fernández son torturados y deportados en el vapor Vicente Fidel López, mientras que son detenidos y apaleados José Graña, Domingo Oyola, Restituto Álvarez y el dueño del bar donde se encontraban reunidos, Martín Tadich. La ola de detenciones de dirigentes en las ciudades costeras aisló al movimiento huelguístico, que siguió creciendo. Ramón Outerello logró evadirse de las autoridades en Puerto Santa Cruz, iniciando un accionar más agresivo que Antonio Soto, que no quería enfrentarse con el Ejército y el Gobierno. Outerello comienza a organizar grandes columnas de obreros, y a tomar estancias, dirigiéndose a los puertos, para romper el aislamiento. En la estancia alemana Bremen, en Laguna Cifre, los huelguistas son atacados por los estancieros, con el resultado de dos obreros muertos y varios heridos.

El presidente argentino Hipólito Yrigoyen decidió el envío de tropas del Regimiento 10° de Caballería “Húsares de Pueyrredón”, dividiéndola en 2 cuerpos. El principal era comandado por el jefe de la expedición, el teniente coronel Varela, y el segundo cuerpo era comandado por el capitán Elbio C. Anaya. Partieron el 4 de noviembre de 1921 en el transporte Guardia Nacional.
Varela contaba con una tropa de 200 hombres bien pertrechados, mientras que los huelguistas rondaban los dos millares, en parte armado con armas largas. El historiador Osvaldo Bayer admite que algunos de los huelguistas estaban bien armados con modernos fusiles y revolveres que obtuvieron de carabineros chilenos que frecuentaban los bares de la zona en busca de alcohol, pero si esta afirmación es cierta, no explica como estos carabineros evitaron ser encarcelados o fusilados por quebrar el Código Militar Chileno al regresar a sus unidades. Si bien se discuten las razones que lo llevaron a hacerlo, por órdenes del Gobierno Nacional o guiado por su propio criterio, lo cierto es que Varela impuso la "pena de fusilamiento" contra los peones y obreros en huelga.29 Contra lo que posteriormente argumentarán los autores de los fusilamientos para justificar su accionar, el Gobierno chileno colaboró con las fuerzas argentinas cerrando la frontera para impedir el paso de los huelguistas y permitiendo a las tropas argentinas incursionar en territorio chileno para continuar su persecución.

El 11 de noviembre Varela con el tte.1° Schweizer y 12 soldados, partieron en dirección a El Cifre, Paso Ibáñez. Allí Varela ordenó el primer fusilamiento (cuando aún no había publicado su bando decretando la pena de muerte): el prisionero chileno Triviño Cárcamo. Luego retornó a Río Gallegos. El 12 de noviembre el capitán Viñas Ibarra con el subtte. Frugoni Miranda y 50 soldados de tropa partieron en dirección a Pari-Aike, Fuentes del Coyle, Primavera, Punta Alta, Cancha Carrera y Cordillera de los Baguales. El 14 de noviembre, en las cercanías de Punta Alta atacaron a un centenar de huelguistas con escasas armas de fuego, casi todos armados con cuchillos, matando a 5 huelguistas y tomando prisioneros unos 80, de los que habría fusilado a la mitad aproximadamente.

Outerello y su columna de 400 huelguistas se dirigieron a Paso Ibáñez, que en esa época contaba con unos 800 habitantes, y ocupan el poblado. Llevaban consigo a numerosos policías, estancieros y administradores de estancia como rehenes, a los que alojaron en el cine local. Luego de resistir a las tropas de la marina con éxito, Outerello solicitó parlamentar con Varela, que arribó el 23 de noviembre. Los huelguistas demandaron la libertad de los compañeros presos y de los deportados, y el cumplimiento del pliego de condiciones que la patronal había firmado. Varela les respondió que debían rendirse incondicionalmente. Habían muertos el 26 de noviembre dos policías, Pedro Denis y N. Falcon en un enfrentamiento en la estancia de Alejandro O'Connor.31 Mientras los obreros deliberaban (Outerello era partidario de no rendirse y huyó a Cañadón León, Estancia Bella Vista), Varela los atacó en Río Chico rindiendo a una columna dirigida por Avendaño, a quien fusiló junto a decenas de huelguistas. Luego tendieron una emboscada al grupo de Outerello el 1 de diciembre, que resultó muerto junto a una decena de obreros; las tropas de Varela no sufrieron bajas.

Las tropas dirigidas por el capitán Viñas Ibarra fueron en persecución de las columnas lideradas por Antonio Soto. El 2 de diciembre cruzaron el río Santa Cruz en bote con 20 hombres y más adelante, sorprendieron a un grupo de huelguistas, sometiéndolos en el paraje de "El Perro" donde son exterminados unos 20 obreros. En Cerro Negro las tropas de Viñas Ibarra recorrieron la región "limpiándola" de activistas, y fusilándolos en el lugar donde se los encontraba. Luego, avanzaron hacia la región de Lago Argentino por el camino de Cordillera de los Baguales. El 6 de diciembre en La Leona se entregaron voluntariamente unos 100 huelguistas, mientras que unos 80 siguieron a Soto a la estancia La Anita. Viñas Ibarra luego de alcanzarlos les exigió una rendición incondicional. Durante la noche discutieron en una asamblea, mientras las tropas se preparaban para el asalto: la asamblea votó por la rendición, contra la posición de los anarquistas, que no confiaban en el ejército. Los huelguistas envían dos delegados a pedir condiciones para la rendición, pero Viñas Ibarra los fusila en el acto. Finalmente llega la rendición incondicional. Según diversos testimonios la cifra de fusilados oscilaría entre 100 y 200. Antonio Soto, que era contrario a la rendición, huyó a caballo rumbo a Chile con 12 compañeros. El 9 de diciembre, el grupo de Soto cruza la frontera por la zona del cerro Centinela. Nunca será atrapado.33 Entre el 12 y el 20 de diciembre Viñas Ibarra recorrió la región capturando y fusilando a los últimos huelguistas dispersos en la región.

La represión continuó desde la región de San Julián hasta Cañadón León. Las tropas de Anaya el 17 de diciembre desde estancia San José marcharon hacia el norte. Cerca del mediodía, luego de un tiroteo en Tapera de Casterán se tomaron numerosos prisioneros. Si bien los militares declararon que murió tan solo el dirigente Albino Argüelles y dos huelguistas, se fusiló un centenar de prisioneros.

Final del conflicto

La última y final columna de huelguistas que quedaba activa era la dirigida por José Font, más conocido como Facón Grande, en la zona de Ferrocarril Patagónico. Este dividió sus fuerzas en dos columnas, una de 300 hombres hacia el sur de Puerto Deseado, en Bahía Laura, y la otra liderada por "Facón Grande" hacia Pico Truncado. Ocuparon el poblado de Las Heras y dejaron a cargo al delegado Antonio Echevarría. El 18 de diciembre Varela envía un tren de exploración desde Puerto Deseado, que llega a Las Heras a cargo del subteniente Jonas. Retoma Las Heras sin resistencia y fusila a Echevarría y a otros dirigentes huelguistas.

El 20 de diciembre Varela arribó a la estación Tehuelches informado sobre un campamento de huelguistas. Al llegar, se produce el único acto organizado de resistencia contra el ejército en toda la campaña: en el combate son heridos al menos dos soldados conscriptos (Peralta y Salvi), y es muerto el soldado conscripto Fernando Pablo Fischer, el favorito de Varela. Entre los huelguistas hubo al menos tres muertos y varios heridos. Varela y su grupo tuvieron que retroceder hasta la estación Jaramillo. Desde allí envía al gerente de La Anónima, Mario Mesa, a parlamentar con "Facón Grande", y les promete respetar la vida de todos y acceder a sus demandas si se rinden. Luego de una asamblea, los obreros deciden entregarse en la estación Tehuelches el 22 de diciembre. 

Contrariamente a lo prometido, Varela fusila a Facón Grande, a Leiva y al menos a medio centenar de obreros. Al exterminar al último grupo de huelguistas, las tropas del ejército se dedicaron a rastrillar toda la provincia de Santa Cruz en busca de los huelguistas dispersos. El ejército perseguirá a los huelguistas, los irá atrapando y fusilando sumariamente. El 26 de diciembre, el cabo Domingo Montenegro muere al recibir un disparo accidental de un compañero, el soldado conscripto Eusebio Peralta. La campaña finalizó el 10 de enero de 1922. En total, 300-1500 obreros y huelguistas resultaron muertos.

Fuentes:

-https://es.wikipedia.org/wiki/Patagonia_rebelde

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sábado, 31 de enero de 2015

¿Qué es el Anarcosindicalismo?


¿Qué es el Anarcosindicalismo?

¿Qué es?

El anarcosindicalismo es una de las ramas del anarquismo vinculada al movimiento obrero a través del sindicalismo. Es un método de organización y de lucha de los trabajadores a través de sindicatos autónomos del poder político. Es el resultado de la síntesis del anarquismo y la acción sindical revolucionaria. Se diferencia de otros movimientos anarquistas en que su ámbito de actuación característico (aunque no exclusivo) es el mundo del trabajo, complementándose con otras organizaciones de similar ideología para la consecución de los fines perseguidos; es una corriente de pensamiento que aparece a finales del siglo XIX y principios del XX.



¿Qué busca?

Su objetivo final es la conquista por parte de los trabajadores de los medios de producción, para cambiar y reorganizar la sociedad según los principios federalistas y de democracia directa (es decir, según los principios del anarquismo), gestionando los propios trabajadores todas las estructuras políticas y económicas de la sociedad; a este planteamiento se le conoce como autogestión. De este modo, la meta del anarcosindicalismo no es únicamente la defensa de los derechos de los trabajadores dentro de un marco económico capitalista, sino que persigue el cambio de dicho sistema capitalista por otro denominado comunismo libertario a través de una revolución; el motivo principal es que los anarcosindicalistas consideran que la democracia capitalista es un régimen intrínsecamente perjudicial para los intereses de la clase trabajadora, impidiendo su emancipación y manteniendo la desigualdad económica que combaten.

El anarcosindicalismo lleva a cabo una unión entre los objetivos a largo plazo mencionados anteriormente, y las reivindicaciones y demandas que se plantean de forma cortoplacista en lo local, ya sea en el ámbito de una empresa o a nivel estatal. De esta forma, una organización anarcosindicalista puede luchar por mejorar o defender los derechos laborales sin caer en la defensa del modelo de organización social vigente; para conseguir esto, se enfatiza el principio anarquista de que los medios y fines deben ir unidos. Por este motivo, el anarcosindicalismo defiende la acción directa consistente en el tratamiento de los conflictos laborales entre empleador y trabajadores, sin que participen terceras personas (como los jueces) que pudieran obstruir a los trabajadores. No obstante, hay que aclarar que por diversos motivos no siempre se pone en práctica este principio.
Internamente, el anarcosindicalismo promueve que los sindicatos se organicen basándose en los principios anarquistas del asamblearismo, federalismo, apoyo mutuo einternacionalismo. Una organización sindical organizada de esta forma es en sí misma un embrión del sistema político-económico al que aspira el anarcosindicalismo. Además, se rechaza la participación en todas aquellas estructuras políticas y sociales que no sean afines al asamblearismo, promoviendo alternativas horizontales a las mismas. Otros principios básicos son el antiestatismo y la autogestión. En esta última se suele poner mucho énfasis, para garantizar la independencia del sindicato frente a poderes externos que pudieran perjudicarlo. De ahí que se suelan rechazar las subvenciones estatales o de empresas privadas, manteniéndose únicamente mediante sus propios medios.

Dentro del anarcosindicalismo, cada organización adopta con mayor o menor firmeza los principios básicos del mismo, existiendo algunas que los tratan con mayor flexibilidad por diversos motivos. Es por esto que existen serias diferencias entre unos y otros partidarios del anarcosindicalismo, según la importancia que se le da a la aplicación de dichos principios. Por ejemplo, en España la Confederación General del Trabajo o CGT es una federación de sindicatos que se considera anarcosindicalista y que aplica buena parte de los principios del anarcosindicalismo (federalismo, asamblearismo, apoyo mutuo, etc.) pero recibe subvenciones del Estado y participa en las elecciones sindicales, motivo por el cual ciertos colectivos consideran que no se le puede calificar de organización anarcosindicalista.

Sus características:

- La intención de agrupar al mundo del trabajo para la defensa de sus interes inmediatos, y obtener mejoras en su calidad de vida. Para ello forma sindicatos.

- La creación de una estructura en la que la que no hay dirigentes ni poder ejecutivo.

- El deseo de transformación radical de la sociedad, transformación a la que se llega por medio de la Revolución Social. Sin finalidad transformadora no existe el anarcosindicalismo.

- Otro nombre que recibe el anarcosindicalismo, es el de sindicalismo revolucionario.



Historia:

Deriva de los postulados originales de la Primera Internacional, tomando el sindicato como el medio de lucha de la clase obrera. Ha tenido un papel importante en Argentina, Italia, Estados Unidos, Uruguay, Francia, Rusia, Corea y España, lugar este último donde tuvo una gran importancia en la Revolución Española de 1936. Actualmente, el anarcosindicalismo tiene un carácter minoritario aunque siempre potencialmente significativo y extendido por los cinco continentes, siendo la organización que más lo impulsa la AIT, organización fundada en Berlín en 1922 y que pretende ser la continuadora de la Primera Internacional.

La teoría sindicalista se desarrolló en Francia como un unionismo sindical revolucionario, que giraba alrededor de la guerra de clases, y que a base de huelgas, boicots, sabotaje y, donde fuese necesario, violencia personal, luchaba por mejores condiciones y preparar a los trabajadores para la huelga general revolucionaria que finalmente acabaría con el capitalismo. Desconfiaban de los partidos políticos, y veían que la emancipación de la clase trabajadora debía ser alcanzada por la propia clase trabajadora y sus propias instituciones. Tanto Proudhon como Bakunin y Kropotkin coincidían en que la revolución anarquista debería ser espontánea y fluir «de abajo arriba», y no estar sujeta a ningún tipo de liderazgo susceptible de evolucionar en un nuevo gobierno. Enfrentados a la represión continua, algunos anarquistas adoptaron la estrategia sindicalista para despertar el espíritu revolucionario; Los anarcosindicalistas contemplaban el movimiento sindical al mismo tiempo como un medio para organizar al proletariado para la revolución, y un armazón alrededor del cual se podía construir la subsiguiente sociedad.

Algunas de las primeras muestras de anarcosindicalismo, si bien todavía no se le llamaba de esta forma, fueron los movimientos obreros que tuvieron lugar durante la segunda mitad del siglo XIX en varios países adoptando principios e ideas anarquistas. Uno de los hechos más conocidos al respecto fue la famosa huelga por la jornada laboral de ocho horas del 1 de mayo de 1886 que llevó tres días más tarde a la Revuelta de Haymarket y a la muerte de los llamados mártires de Chicago (1886-87), escalera de acontecimientos que dio origen a la actual celebración del 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores. Sería más adelante cuando se daría el paso definitivo de enlazar, directa e inequívocamente, el sindicalismo y el anarquismo como una única cosa.

En Francia, puede considerarse a Émile Pouget un antecedente del anarcosindicalismo desde la década de 1880, así como lo fue también en la siguiente década el periodista Fernand Pelloutier, líder de la Federación de Bolsas de Trabajo, una federación de grupos sindicales que se fusionaron en 1902 con la Confederación General del Trabajo (CGT), fundada en 1895 y que en aquel momento acogía toda la vida revolucionaria de los sindicatos. Pelloutier rechazaba el anarquismo individualista y el terrorismo, y en L'Organisation corporative et l'Anarchie (1896), planteó la asociación voluntaria y libre de productores como la primera y transitoria forma de la futura sociedad anarquista. También Paul Delesalle apoyó esta teoría, y Pouget, secretario adjunto de la CGT de 1901 a 1908, planteaba el mismo concepto «embrionario» del anarcosindicalismo; en el Congreso de Amiens en 1906 fue presentada la resolución conocida como la Charte d'Amiens, que planteaba el papel embrionario de los sindicatos como base de la reconstrucción social, en tanto grupo de producción y distribución. En la línea del anarquismo sin adjetivos, planteaban también que la acción económica directa contra la patronal era lo único importante, y que las distintas tendencias políticas y filosóficas de los trabajadores podían desarrollarse al margen del sindicato. De ese modo, pretendían impedir la injerencia ideológica del socialismo en los sindicatos, sin que hubiera por ello impedimento a que, como trabajadores, pudieran entrar en los mismos. Kropotkin y Malatesta, que se oponían al ilegalismo y el terrorismo, aplaudieron esta idea que terminó convirtiéndose en la forma de organización sindical preferida por casi todas las corrientes anarquistas.

En España, el terrorismo y las acciones individualistas fueron perdiendo peso en favor del sindicalismo revolucionario a partir de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. La opinión de que la huelga general era la mejor forma de iniciar la revolución cobraba cada vez más fuerza. En el congreso anarquista que se celebró en Amsterdam en 1907 salió reforzada la idea de la participación anarquista en los sindicatos. En 1907 se creó el sindicato Solidaridad Obrera en Cataluña, y en 1910 se extendió dicho sindicato a toda España creándose la Confederación Nacional del Trabajo o CNT. Si bien comenzó siendo pequeña, creció rápidamente debido sobre todo a su actividad durante la Huelga General en España de 1917. Uno de sus principales logros históricos, que también es uno de los mayores logros del anarcosindicalismo, fue la jornada laboral de ocho horas que se logró tras la Huelga de La Canadiense en 1919. Pocos años después la CNT se unía a la Asociación Internacional de los Trabajadores. Sin embargo, ladictadura de Primo de Rivera obligó a la CNT a pasar a la clandestinidad hasta la llegada de la República.

Una de las grandes dificultades a las que se ha enfrentado históricamente el anarcosindicalismo ha sido sus divisiones internas. La síntesis ideológica resultante entre el anarquismo y el sindicalismo revolucionario conlleva tensiones entre partidarios más inclinados hacia una u otra tendencia, lo que ha provocado y provoca divisiones en los senos de las organizaciones anarcosindicales. En España, durante el período de la Segunda República hubo dos escisiones al respecto. La primera escisión, surge de una reacción por parte de sindicalistas ante el predominio de las ideas que defendía la FAI (Federación Anarquista Ibérica) con respecto a la CNT. El primer paso, fue la redacción de un manifiesto reclamando la independencia de la CNT de cualquier injerencia externa (en clara alusión a la FAI). Este manifiesto, fue firmado por 30 adherentes, por lo que fue conocido como "Manifiesto de los 30" y quienes lo utilizaron como arma dentro de la CNT, trentistas. Estos trentistas, más inclinados a defender un sindicalismo "puro" (es decir, no influidos por las ideas y prácticas anarquistas), contaron con poco respaldo en general dentro de la organización sindical, por lo que se escindieron formando los llamados "Sindicatos de oposición" (con cierta influencia del partido marxista BOC). Aún con todo, estos sindicatos de oposición se negaron a ir más allá, por lo que sufrieron la escisión, liderada por Ángel Pestaña, del Partido Sindicalista, que apenas congregó a un reducidísimo grupo de exmilitantes cenetistas (comparando con las cifras de afiliación y militancia de la época), a los que conminó a regresar a la organizar tras el Congreso de Zaragoza de la CNT (1936), en que se reintegraron los sindicatos de oposición y el estallido de la Revolución social, en lo que algunos interpretan como un acto de redención del que fuera Secretario General de la CNT en la clandestinidad de la dictadura de Primo de Rivera.

La CNT mantuvo una relación bastante tensa con el Estado durante la República, debido a que sus militantes consideraban insuficientes las reformas que se estaban llevando a cabo. Convencidos de que la revolución era necesaria y sólo podría llegar a través de sus propios medios, comenzaron a llevar a cabo ocupaciones de tierras y huelgas continuas. Los sucesos de Casas Viejas firmaron la ruptura definitiva entre el gobierno republicano y la CNT, aunque un número considerable de sus militantes terminarían votando al Frente Popular en 1936 debido a la represión llevada a cabo por la derecha. Con la Guerra Civil Española tuvo lugar uno de los mayores logros históricos de la CNT y del anarcosindicalismo en todo el mundo: la revolución española, mediante la cual los anarcosindicalistas se apoderaron de medios de producción en Cataluña y Aragón y llevaron a cabo las transformaciones sociales a las que aspiraban en una auténtica puesta en práctica de la anarquía. Sin embargo, los enfrentamientos con las autoridades comunistas y la posterior victoria del bando nacional en la guerra marcaron la práctica desaparición del anarcosindicalismo en España, que apenas pudo operar en la clandestinidad desde el exterior. Este hecho puso punto y final también al declive del anarcosindicalismo en todo el mundo, ya que España era uno de los pocos países donde las ideas anarquistas y anarcosindicalistas habían prevalecido sobre el comunismo que era ya dominante.
A partir de los años 40-50, el sindicalismo empieza a ser cuestionado por un mayor número de grupos cada vez, siendo las más importantes las críticas realizadas por el marxista holandés Anton Pannekoek. Poco a poco, estas ideas críticas con el sindicalismo se extienden también al anarcosindicalismo y en los años 60 se producirán los primeros focos de ruptura con las organizaciones anarcosindicalistas y que encontrarán en el mayo francés un auténtico punto de ruptura con las organizaciones tradicionales apostando fuertemente por la Autonomía obrera que pronto se extenderá a otros ámbitos de lucha de tipo más social.

En la actualidad, el anarcosindicalismo en el Estado español sigue representado por la CNT-AIT, que propugna un sindicalismo basado en la acción directa de sus secciones sindicales frente al modelo sindical español basado en los Comités de Empresa, órganos de mediación entre patronal y trabajadores. Por otro lado, hay otras organizaciones que se reivindican anarcosindicalistas como la CGT (escisión de la CNT-AIT) o la Confederación Sindical Solidaridad Obrera (escisión de CGT), organizaciones que sí aceptan el modelo sindical oficial, aunque con vistas a superarlo.

En la misma línea que en el Estado español, en el Estado francés es la Confédération Nationale du Travail (CNT-AIT), que en 1993 sufrió una escisión por quienes querían participar en las elecciones sindicales. Esta decisión conllevó el abandono de la mayoría de militantes separándose de la AIT, y paso a denominarse CNT-Vignoles (CNT-f), la cuál, a su vez, sufrió en su último congreso la escisión de CNT-Solidarité Ouvrière (CNT-Solidaridad Obrera).

En la región argentina, recupera implantación la histórica Federación Obrera Regional Argentina (FORA-AIT) que siempre ha reivindicado una línea muy particular dentro del anarquismo y su inserción en el mundo laboral, al apostar por las sociedades de resistencia en lugar de los tradicionales sindicatos, considerando que dichas sociedades deben estar compuestas por anarquistas.

En el Estado sueco, la organización más grande que se reclama anarcosindicalista es la Sveriges Arbetares Centralorganisation (SAC), en castellano Organización Central de Trabajadores de Suecia, que en 1956 se retiró de la AIT.




"Para los anarcosindicalistas, el sindicato no es simplemente un fenómeno de transición, tan efímero como la sociedad capitalista, sino que entraña el germen de la economía socialista del mañana, y es la escuela primaria del socialismo en general".

Rudolf Rocker


Fuente:

- http://es.wikipedia.org/wiki/Anarcosindicalismo

- http://anarcosindicalismo-basico.blogspot.com/2009/01/que-es-el-anarcosindicalismo.html


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jueves, 29 de enero de 2015

¿Qué es la Acción Directa?

¿Qué es la Acción Directa?

La acción directa o medida de acción directa es la realización autoorganizada de una iniciativa individual o grupal, enfocada en dar respuestas puntuales a situaciones concretas, o para la creación de condiciones más favorables, usando los medios disponibles. Básicamente toda acción organizada directamente por los interesados es directa, en contraste con las acciones indirectas, como son las acciones mediadas, por ejemplo, la representación o delegación política.



En definicion, la accion directa es hacer una acción directamente contra algo, es decir, con el objetivo de cambiar las cosas directamente contra el objeto, la persona, o la figura simbólica en cuestión.

También la acción directa se ve como una acción que no está representada, y por ende es directamente ejecutada por el individuo o grupo y no sólo por líderes.

La acción directa es un principio central del anarquismo,incluyendo anarcosindicalismo, anarcocomunismo, insurreccionalismo, anarquía verde, anarcoprimitivismo y anarcopacifismo.


Objetivo:

Su objetivo apunta a:

- Obstruir a otro agente u organización realizando prácticas a las cuales éstas se oponen.
- Actuar con cualquier recurso o método que esté dentro de su poder, sobre la propia persona o como parte de un grupo, para resolver sus asuntos.

Este método y teoría es directo en el sentido de que busca inmediatamente resolver las carencias percibidas, en oposición a tácticas indirectas como la elección de representantes que prometen solucionar esos problemas a largo plazo. La acción directa va entrelazada con la intención de practicar directamente la autoorganización, por ende estando en contradicción de la acción intermediada de los representantes del Estado.


Medios:

No se puede confundir acción directa con acción violenta. La acción violenta es la que se realiza por medio de la violencia física, es decir, no necesariamente la acción directa es a modo violento. Tampoco debe ser confundido con la propaganda por el hecho, que es tan solo una de las formas que puede tomar la acción directa.

Los medios usados pueden ir de las huelgas al sabotaje, bloqueos de vías de comunicación terrestre, resistencia pasiva, ocupación de lugares de trabajo, boicots, o métodos innovadores tales como la acción poética y acciones de mayor continuidad como establecer centros sociales o fundaciones (ej. ongs, tanques de pensamiento), crear empresas autogestionadas, contraeconomía, entre otros proyectos. Este tipo de acciones son, con frecuencia (pero no siempre), una forma de desobediencia civil .



Relación con la propaganda por el hecho:

En la historia del anarquismo la Propaganda por el hecho es un concepto de origen anarquista, que apareció hacia el final del siglo XIX, comoviolencia física promovida contra enemigos políticos como manera de inspirar las masas y de catalizar la revolución.

Actualmente, algunos grupos anarquistas aún consideran plausible la Propaganda por el hecho como forma de Acción directa.

Por otro lado, diversos grupos anarquistas consideran que la Propaganda por el hecho constituyó una forma de lucha que sólo fué relevante en la época en que surgió. Por eso, señalan la Propaganda por el hecho no tiene valor en la actualidad.

Otros grupos anarquistas cuestionan la Propaganda por el hecho incluso en la época en que surgió señalando que esta tiende a violar el principio de Coherencia entre medios y fines del anarquismo. De esa manera, Propaganda por el hecho y Acción directa no son la misma cosa y con frecuencia hasta se contradicen.

  


"Cada persona que alguna vez haya pensado que tenía el derecho de expresarse, y valientemente hubiese procedido a hacerlo, solitariamente o junto con otros que compartiesen sus convicciones, ha sido practicante de la Acción Directa".

Cada persona que alguna vez haya planeado hacer alguna cosa, y fue y la hizo, o que haya presentado un plan a los demás y ganado su cooperación para hacerla con ellos, sin tener que dirigirse a autoridades exteriores a pedirles que por favor la hicieran por ellos, ha sido practicante de la acción directa. Todos los experimentos cooperativos son esencialmente, acción directa.

Toda persona que alguna vez en su vida haya tenido que resolver una diferencia con otra persona, y se haya dirigido directamente a la otra u otras personas involucradas para resolverla, ya sea de manera pacífica u otra, era un practicante de la acción directa. 

Estas acciones por lo general no se deben a que alguien se ponga a pensar demasiado acerca de los méritos de lo directo o de lo indirecto de la acción, sino que son recursos espontáneos de aquellos que se sienten oprimidos por una situación. 


Fuente:

- http://es.wikipedia.org/wiki/Acci%C3%B3n_directa

http://spa.anarchopedia.org/Acci%C3%B3n_Directa

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miércoles, 14 de enero de 2015

Canciones Anarquistas


Canciones Anarquistas

Canciones que, en la Guerra Civil Española han alentado la lucha anarquista.




A las Barricadas


Negras tormentas agitan los aires, 

nubes oscuras nos impiden ver, 

aunque nos espere el dolor y la muerte, 
contra el enemigo nos llama el deber. 
El bien más preciado es la libertad. 
hay que defenderla con fe y con valor. 
Alza la bandera revolucionaria, 
que del triunfo sin cesar nos lleva en pos. 
Alza la bandera revolucionaria, 
que del triunfo sin cesar nos lleva en pos. 
¡En pie pueblo obrero, a la batalla! 
¡Hay que derrocar a la reacción! 
¡A las barricadas! ¡A las barricadas 
por el triunfo de la Confederación! 
¡A las barricadas! ¡A las barricadas 
por el triunfo de la Confederación!



Hijos del Pueblo


Hijos del pueblo te oprimen cadenas; 

y la injusticia se apodera de ti, 

si vivir es un mundo de penas, 
antes que esclavo, prefiero morir. 
Estos burgueses, asaz egoístas, 
que discriminan la Humanidad, 
serán barridos por los anarquistas 
al fuerte grito de libertad. 
Trabajador, no más sufrir 
la explotación ha de sucumbir. 
Levántate, pueblo leal 
al ritmo de Revolución Social. 
La acracia al fin, triunfará. 
Bello jardín la tierra será. 
 Todo lo vil a eliminar. 
 Pueblo tenaz, ¡Luchar, Luchar!



La Internacional Anarquista


¡Arriba los pobres del mundo! 

¡En pie los esclavos sin pan! 

Alcémonos todos, que llega 
La Revolución Social. 
La Anarquía ha de emanciparnos 
de toda la explotación. 
El comunismo libertario 
será nuestra redención. 
Agrupémonos todos 
a la lucha social. 
Con la FAI lograremos 
el éxito final. 
Color de sangre tiene el fuego, 
color negro tiene el volcán. 
Colores rojo y negro tiene 
nuestra bandera triunfal. 
Agrupémonos todos a la lucha social. 

Con la FAI lograremos 
el éxito final 

Los hombres han de ser hermanos, 

cese la desigualdad. 
La Tierra será paraíso 
libre de la Humanidad. 
Agrupémonos todos 
a la lucha social. 
Con la FAI lograremos 
el éxito final 
Agrupémonos todos 
a la lucha social. 
Con la FAI lograremos 
el éxito final.




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martes, 13 de enero de 2015

Vivir la Utopía

Vivir la Utopía

(Documental Sobre el Anarquismo Español)



Vivir la utopía es un documental de 1997, producido por TVE y dirigido por Juan Gamero, en el cual se describe la experiencia anarcosindicalista y anarcocomunista vivida en España que transformó radicalmente las estructuras de la sociedad en amplias zonas del bando republicano, evento denominado revolución española, durante la guerra civil de 1936-39.



Un documental que demuestra que la utopía puede ser una realidad que a pesar de su corta duración puede marcar la vida de las personas que la han vivido. Nos demuestra que la "utopía" puede ser llevada acabo.

"El anarquismo es la libertad, es la puerta abierta hacia el infinito de la libertad y el bienestar de la humanidad"



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