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miércoles, 10 de febrero de 2016

Revuelta en Grecia de 2008

Revuelta en Grecia de 2008

¿Qué fue?

La revuelta en Grecia de 2008 fue un conflicto civil iniciado abiertamente el sábado 6 de diciembre de 2008 a raíz de la muerte, por el disparo de un policía, de un adolescente de 15 años llamado Alexandros Grigorópulos (Αλέξανδρος Γρηγορόπουλος) en Exárjia, un barrio anarquista céntrico de Atenas, sin embargo están estrechamente vinculados a la preexistente situación de descontento social y de reclamos de orden económico, sumado a la amplia percepción de corrupción gubernamental, que habían provocado movilizaciones previas. Desde la última semana de diciembre la situación fue calmándose progresivamente.



Causas

Descontento

Los analistas señalaron que una situación de descontento social y la falta de expectativas de muchos jóvenes subyacían en el estallido de los disturbios, instrumentalizando el incidente para visibilizar su inconformidad o sus demandas. El grupo inicial era un conglomerado de diferentes grupos de tendencia anarquista y de izquierda anticapitalista que, según algunos participantes en la revuelta, los primeros días ya contaron con la participación de unas 20000 personas en todo el país.1 Sin embargo, la reacción se extendió rápidamente merced a las tensiones acumuladas en algunos sectores de una sociedad cuyos jóvenes padecen, según Eurostat, una tasa de desempleo del 22,9 %, una de las más alta de la Unión Europea, y que en muchos casos al lograr emplearse obtienen salarios insuficientes para sostener una familia, aunque hayan cursado durante años estudios superiores con excelentes notas.

Los planes económicos con los cuales el gobierno procuró capear las repercusiones locales de la crisis financiera internacional fueron muy criticados por las fuerzas políticas de izquierda. Grecia tiene un índice de pobreza del 8,3 % y un PIB de US$ 30.600 per cápita que si bien aumentó este año en el 3,2 % se espera que en 2009 lo haga solamente en un 2,7 % con lo que incidirá en el índice de desempleo.

Otro factor fuertemente negativo es la sensación de muchos de que hay un agotamiento del sistema político en el que desde 1974 alternan en el poder los conservadores de Nueva Democracia y los socialistas del PASOK, y que ven como una lucha entre dos dinastías familiares: Konstantinos Karamanlis y Andreas Papandreou en los años 80 y Kostas Karamanlis (sobrino) y Giorgos Papandreou (hijo) en la actualidad. La secretaria general del Partido Comunista de Grecia (KKE), Aleka Papariga, declaró que «el núcleo de los radicales encapuchados» que está detrás de los disturbios en varias ciudades del país «ha brotado del seno del poder estatal, durante los gobiernos conservadores y socialistas». Las denuncias de corrupción estatal han corroído la confianza en los gobernantes y los analistas señalan que Grecia depende prácticamente de las subvenciones que por millones de euros llegan de la UE pero que los principales beneficiados de ellas son los que tienen "conexiones" con algunos de los partidos en el gobierno.



Los sindicatos, que antes de la muerte del joven habían anunciado la huelga general de 24 horas en respaldo de sus reivindicaciones económicas que llevaron a cabo el día 10 de diciembre, opinaron que las protestas populares están estrechamente vinculadas a la situación económica y auguraron que el gobierno se preparaba para lanzar nuevas medidas económicas perjudiciales para los trabajadores.
Muerte de Alexandros Grigoropoulos.


Los sucesos tuvieron lugar en el barrio de Exárjia, barrio ateniense conocido por la gran fuerza de los movimientos anarquistas y por el rechazo a la presencia policial que manifiesta la mayoría de los habitantes de dicho barrio. Según la versión policial, el joven asesinado el sábado 6 en horas de la noche, integraba un grupo de unos treinta jóvenes que arrojaba piedras y un cóctel molotov contra un vehículo del cuerpo armado, obligando a uno de los policías a lanzar tres disparos de advertencia que rebotaron y alcanzaron al joven. Sin embargo, diversos testigos presenciales negaron el uso de la violencia por parte de los jóvenes, afirmando que sólo hubo una discusión y un intercambio de insultos entre los jóvenes y los policías, tras la cual uno de los policías disparó directamente contra Alexandros; además, recientemente ha aparecido un vídeo de muy baja calidad en el que se pueden escuchar los disparos efectuados por la policía y cómo ambos policías se alejan después tranquilamente. Actualmente no se tiene certeza sobre lo que ocurrió en realidad. Los agentes y sus oficiales fueron suspendidos y el policía Epaminondas Korkoneas fue detenido acusado de homicidio intencional.

El defensor del acusado afirmó a su vez que se trató de un disparo de intimidación realizado al aire en situación de peligro para el policía pero que la bala impactó primero con un poste o un escaparate antes de golpear al joven. Esta versión fue sostenida también por el acusado al prestar declaración el miércoles 10 y agregó que no se había dado cuenta que el joven había sido alcanzado por una bala. Sin embargo, la conclusión de la autopsia de que la bala que mató al joven entró de arriba hacia abajo echa por tierra la versión policial de que se trataba de un rebote y no de un disparo directo, según informó el diario Ta Nea.

Se ordenó realizar una pericia técnica en la cual se comparan las sustancias halladas en la bala que mató al joven Alexis con materiales tomadas de la escena del crimen y una versión sostiene que el estudio indica que el disparo no fue hecho al aire sino que impactó una superficie a menos de 40 cm del suelo antes de alcanzar el cuerpo. En la reconstrucción del hecho los oficiales de la policía retiraron muestras en las que podría haber restos de dióxido de silicio, un material usado en la fabricación de la bala. Esto daría fuerza a la teoría de que el policía no disparó al aire, sino que apuntó directamente hacia el joven.

Demandas y manifestantes

Debido a la composición ideológica y organizativa heterogénea las manifestaciones se han nucleado muchas veces en torno a demandas. Los estudiantes, universitarios y sus profesores participantes en las movilizaciones, demandaban que la educación se mantenga bajo tutela estatal y de medidas en pro del Estado de bienestar, oponiéndose a las reformas educativas que estiman afectarían o privatizarían a la universidad pública. En este contexto la muerte del estudiante fue totalmente inesperada dentro de las protestas originales y donde el último incidente grave había ocurrido en 1985 cuando en un enfrentamiento entre policías y jóvenes murió uno de estos por disparos de los primeros. Es entonces cuando otros sectores se suman a las demandas de los estudiantes en forma de solidaridad, pidiendo además que la justicia griega se pronuncie sobre la muerte del adolescente.

Actuación policial

Respecto del desarrollo de los incidentes, la periodista de El País, Sánchez Vallejo, afirmaba lo siguiente: "He estado una semana entera en un montón de manifestaciones en Atenas y no he apreciado en ningún momento que la policía ataque a los manifestantes pacíficos y deje a los violentos hacer de las suyas. He visto a la policía repelar ataques de piedras, cócteles molotov, y demás objetos procedentes siempre de un grupo muy pequeño de manifestantes situados siempre en primera línea. Con respecto a la infiltración de elementos policiales en la protestas, es cierto que he recibido información sobre actuaciones encaminadas a reventar protestas, pero no he podido constatarlo visualmente."

Si bien la mayoría de los protestantes eran estudiantes de instituto y universitarios, los disturbios y manifestaciones han tenido el apoyo de la mayoría de la población griega,15 hasta el punto de que muchos ciudadanos se han enfrentado con la policía cuando ésta iba a cargar contra manifestantes que les insultaban.16 Por otra parte, existen vídeos y testigos oculares que sí muestran ataques policiales a manifestaciones pacíficas.17 Sobre la presencia de infiltrados policiales actuando como provocadores existe un polémico vídeo en el que un programa de televisión griego denuncia la presencia de policías disfrazados de manifestantes que rompieron pequeños comercios.



Posible influencia en otros países

La periodista Sánchez Vallejo dijo que había posibilidades tanto en favor como en contra de que los sucesos de Grecia se repitan en otros países en los que los estudiantes los tomen como ejemplo. Le consta que estudiantes de otros países siguen de cerca la situación. El caso griego, sin embargo, presenta particularidades como, por ejemplo, la tradición de resistencia a la dictadura militar de 1967 así como la escasa aceptación popular de las fuerzas del orden griegas, pero reconoció que los factores causales de los disturbios que se mencionan para Grecia existen también en otros países. Hay también una vinculación con las protestas anti proceso de Bolonia y argumentos utilizados en ellas figuran en pancartas de los actuales manifestantes. 

Algunos analistas han equiparado la revuelta griega con el Mayo francés.19 En algunos países los sectores de izquierda radical, de distintas ideologías, han estado atentos al desarrollo de los acontecimientos.

Reacción del gobierno

El gobierno griego ha enviado durante los días de manifestaciones equipos antidisturbios a las protestas, que sostiene son para neutralizar a los violentos, proteger a los manifestantes pacíficos y a los transeúntes, vehículos y edificios. Por su parte el primer ministro griego, Costas Caramanlis, pidió el 10 de diciembre la condena unánime y el aislamiento para los causantes de los disturbios violentos, al tiempo que prometió justicia por la muerte del joven a manos de la policía. En sus palabras "todo el mundo político condene de forma unánime y rotunda a los responsables de las catástrofes, a quienes se debe de aislar".

"Nadie tiene derecho a utilizar este suceso trágico como una excusa para las acciones de violencia contra ciudadanos inocentes, sus bienes, contra la policía y la democracia", dijo Caramanlis a la prensa tras reunirse en Atenas con el presidente griego, Karolos Papouilas, para tratar sobre la tensa situación política en el país debido a la crisis económica y al descontento que esta provoca en la población, a la tensión parlamentaria entre los partidos rivales, y a las movilizaciones de diferentes grupos.


Desarrollo

Los primeros actos de protesta, desde unos minutos después del asesinato de Alexandros hasta algunos días después, fueron mayoritariamente disturbios violentos contra la policía, edificios públicos, bancos y empresas.1 Los protagonistas de estos actos violentos fueron principalmente anarquistas y otros elementos de izquierda anticapitalista, aunque posteriormente una gran parte de la sociedad griega terminó sumándose a los actos violentos.1 Más tarde, las protestas tomaron un cariz menos violento, en forma de manifestaciones pacíficas y ocupaciones de edificios públicos, aunque muchos de estos actos terminaron en enfrentamientos contra la policía.1 Otras fuentes, como la corresponsal del diario El País en Atenas, sostienen que el sector violento representa una porción minoritaria de los manifestantes; esta misma fuente afirma que no pasan de 500 los manifestantes violentos en Atenas. En cambio, la mayoría de los manifestantes pacíficos serían estudiantes, universitarios y sus profesores.14 No obstante, la verificabilidad de las palabras de la reportera mencionada anteriormente ha sido puesta en duda por otros medios de información.

Sábado 6

Al conocerse la noticia, esa misma noche estallaron disturbios de gran magnitud en la ciudad, en especial en Exarchia, sobre Ermou y sobre Akadimias cerca de la universidad (seis bancos, una veintena de comercios y una veintena de autos fueron incendiados, sin contar los kioskos y cubos de basura), Tesalónica cerca de la universidad ) cinco bancos y algunos comercios), Patras (200 manifestantes), Komotini, Ioannina (50 manifestantes), en Creta (Kania y Heraklion) y en Corfú.
El primer ministro Kostas Karamanlis rechazó la renuncia del Ministro del Interior Prokópis Pavlópoulos y por lo menos seis personas fueron arrestadas por actos de pillaje en los comercios atacados.

Domingo 7

El domingo 7 de diciembre hubo manifestaciones pacíficas en Atenas cerca del Museo Arqueológico Nacional de Atenas y en Tesalónica. Los docentes de la universidad que ya habían decidido unirse a la huelga general del miércoles 10 comenzaron un paro de tres días a partir del 8 de diciembre.

Lunes 8

El lunes 8 de diciembre el balance era de 14 policías y seis manifestantes heridos. Los incidentes continuaron y alcanzaron también a Trikala Los manifestantes se atrincheraron en las dos universidades atenienses, la emblemática Universidad Politécnica Nacional y la Universidad de Tesalónica. Dos de las principales vías de acceso a la capital así como la red de transporte colectivo urbano fueron bloqueadas por los manifestantes. En Tesalónica trescientas personas chocaron con la policía.

Martes 9

El martes 9 de diciembre la policía afirmó haber arrestado 150 personas por actos de pillaje y según la agencia Reuters, « más de 130 comercios han sido destruidos solamente en la capital».25
« El domingo, dos policías fueron colocados bajo investigación, uno por homicidio premeditado y otro por complicidad, pero esto no ha sido suficiente para apaciguar a los manifestantes » precisó Le Monde.

El martes 9 al mediodía al término de una marcha estudiantil se produjeron choques entre unos 300 manifestantes y policías antidisturbios ubicados en las puertas del Parlamento griego en Atenas que evitaron llegaran al edificio.

En horas de la tarde cerca del cementerio donde más de 5.000 personas asistía al entierro del estudiante muerto hubo nuevas manifestaciones en las cuales, según la televisión griega, los manifestantes arrojaron piedras contra vehículos y vitrinas de tiendas, a lo que la policía respondió lanzando gases lacrimógenos. El saldo hasta el momento luego de tres días de disturbios es de por lo menos 176 detenidos, 40 coches quemados y una decena de edificios incendiados, 12 policías y 20 manifestantes heridos.

El primer ministro griego, el conservador Costas Caramanlis, rechazó los actos de violencia y prometió justicia. Luego de conferenciar con el presidente Carlos Papulias declaró que "Nadie tiene derecho a utilizar este suceso trágico como una excusa para las acciones de violencia contra ciudadanos inocentes, sus bienes, contra la policía y la democracia". El primer ministro se ha reunido también con los líderes parlamentarios y según el diario To Bima, estaría dispuesto incluso a declarar el Estado de excepción.

Por su parte el líder de la oposición Giorgos Papandreu pidió la dimisión del gobierno y la convocatoria de nuevas elecciones. Para el miércoles los sindicatos convocaron a una huelga general en protesta por la reforma de las pensiones y por la situación económica general y rechazaron un pedido de Caramanlis para suspenderla. Está abierto un debate en los medios de comunicación ocasionado en la desproporción de la acción policial contra los estudiantes, mostrada por la televisión.

Miércoles 10

La huelga general de 24 horas tuvo amplio acatamiento. Hubo más choques entre manifestantes y policías y el líder opositor Giorgo Papandreou hizo un llamado a la calma en una Grecia paralizada, casi sin transporte público, con todos los vuelos cancelados y con establecimientos de enseñanza, bancos y comercios cerrados. Los canales públicos de televisión pusieron al aire una programación de emergencia dirigido principalmente a los niños que no tenían clase.
Según la Unión de Comerciantes de Atenas, que representa a 6.000 tiendas, ya se han perdido más de 200 millones de euros por daños por vandalismo. La televisión mostró cómo en el puerto de Patras grupos de manifestantes fueron agredidos por ciudadanos enfurecidos por la destrucción de sus tiendas.

A la noche hubo menos actos de violencia que en días anteriores. Se señaló en especial en los medios locales que durante toda la noche se enfrentaron cerca de 200 jóvenes, que se habían refugiado en la Escuela Politécnica de Atenas, con las fuerzas del orden que vigilaban el lugar desde afuera.. Un joven resultó herido y otras tres personas fueron detenidas.



Jueves 11

En la madrugada en las cercanías de la Politécnica hubo ataques de individuos encapuchados que arrojaron bombas incendiarias y piedras contra la policía, que respondió con gases lacrimógenos. A la mañana, sin embargo, el tráfico fluido y la apertura de los comercios daban la sensación de que estaba retornando la calma. Los colegios continúan cerrados y, en algunos casos, ocupados por alumnos. Al acercarse la noche hubo un rebrote de violencia manifestada, en especial, con ataques puntuales y desorganizados en distintas comisarías de Atenas.

Viernes 12

El viernes, colectivos de estudiantes, anarquistas y otros izquierdistas ocuparon medios de comunicación, como la emisora de radio Flash FM o la televisión Super B, utilizándolos para difundir las las causas de las protestas y la situación de aquel momento, así como para animar a la gente a unirse a la revuelta. También se realizaron asambleas y manifestaciones en el Ayuntamiento ocupado de Áyios Dimítrios así como manifestaciones en Atenas.

Sábado 14

Si bien en las calles las actividades continúan normalmente, alrededor de 400 centros educativos en todo el país están ocupados por profesores y estudiantes. El rector de la Universidad de Atenas, el reputado intelectual Jristos Kitas, presentó su dimisión al cargo, pero el presidente del país, Karolos Papulias, le ha pedido que continúe por ahora al frente de un comité de crisis. Este sábado a última hora hubo nuevos enfrentamientos en la plaza del Parlamento entre agentes y manifestantes.

Lunes 15

Hubo nuevos choques entre jóvenes y policías cuando los primeros arrojaron harina y otros objetos frente al edificio central de la policía en la avenida Alexandras, que fue respondido con granadas de gas lacrimógeno. No se registraron lesionados pero hubo dos detenidos. También hubo choques en Kallithea, en el sur de Atenas y disturbios menores en El Pireo y frente a los tribunales. Alexis Kougias, el abogado defensor de los dos oficiales acusados pidió que se les conceda la libertad provisional.

Martes 16

En momentos que la segunda cadena de televisión estatal griega (NET, Nea Elliniki Tileórasi) transmitía en el telediario una nota sobre la comparecencia en el Parlamento del primer ministro, el conservador Costas Karamanlis, unos veinte jóvenes llegaron pacíficamente a los Estudios para protestar por la muerte del joven Alexis Grigorópulos, por lo que el canal interrumpió la nota y fundió la imagen del mandatario con la de los manifestantes, que permanecían en silencio, portando pancartas donde se podía leer: "Dejad de mirar y salid todos a las calles", o "Libertad para todos".

Miércoles 17

Sendas pancartas fueron colocadas a los pies del Partenón en la Acrópolis de Atenas. En una de ellas se leía «Resistencia» en los idiomas griego, inglés, español y alemán. En otra se hizo un llamado a una manifestación en toda Europa para el jueves 18. A la noche un adolescente fue herido en una mano por una bala mientras estaba sentado con amigos en un parque de Atenas. Los peritos indicaron que el disparo provino de una pistola de 38mm probablemente desde una distancia de 80 metros y la policía investiga el hecho ansiosa por disipar los rumores de que el autor fue un policía encubierto o fuera de servicio.

Jueves 18

En la décimotercera jornada consecutiva de conflicto los paros dispuestos por los sindicatos en el sector aéreo obligaron a cancelar 32 vuelos y reprogramar otros 61. Por otra parte una marcha de protesta contra la política económica del gobierno que, según los organizadores, convocó a 7.000 manifestantes se realizó y finalizó con varias decenas de participantes atacando en las cercanías del Parlamento con piedras y bombas incendiarias a la policía que, a su vez, respondió con gases lacrimógenos. En el centro de la ciudad de Hania en la isla de Creta hubo una concentración pacífica de estudiantes secundarios y profesores, en tanto continúa el cierre u ocupación de más de 700 colegios secundarios.

Viernes 19

Un grupo de unos 30 enmascarados que penetró por la fuerza alrededor de las 11:30 de la mañana en el Instituto Francés situado en el barrio Kolonaki de Atenas, rompió vidrios, arrojó una bomba molotov y se retiró antes de la llegada de la policía. En las paredes cercanas escribieron "Chispa en Atenas. Fuego en París. La insurrección está llegando" y "Francia, Grecia, sublevación en todas partes" en lo que se juzgó un intento de ligar los disturbios de Grecia con las protestas estudiantiles registradas en Francia.



Sábado 20

Este día hubo, desde la asamblea de la ocupación de la escuela Politécnica de Atenas un llamamiento internacional para mostrar la solidaridad con los detenidos y los asesinados por el estado tanto en Grecia como en otros lugares de Europa. En la manifestación de Barcelona, a la que asistieron unas 200 personas, hubo una carga policial, sin existir violencia previa por parte de los manifestantes. Dejando un saldo de 30 heridos, tres detenidos y cinco denunciados entre estos. También en Hamburgo, Alemania alrededor de 1000 personas se manifestaron por el centro de la ciudad. Hubo enfrentamientos entre policía y manifestantes.

En Atenas hubo diversos enfrentamientos entre jóvenes y la policía antidisturbios en el barrio de Exarhia, donde fue asesinado Alexandros. Cerca de la facultad de derecho unos desconocidos atacaron el archivo de deudas de ciudadanos al estado. En el barrio de Kipselis fueron atacados un banco, una oficina de empleo y ardieron seis coches en el barrio de Filadelfia. Por otro lado, los policías que custodian el árbol de navidad situado enfrente del Parlamento atacaron con gases lacrimógenos a una veintena de personas que les arrojaban basura.

Martes 23

La policía informó que un ómnibus de transporte de la policía antidisturbios repleto de efectivos recibió en la madrugada dos disparos cuando estaba en una semáforo cercano al campus universitario en el barrio de Gudi, que alcanzaron un neumático y el motor situado en la parte posterior sin provocar heridos. Las investigaciones policiales consideran probable que el ataque fuera realizado por un grupo armado, ya existente o nuevo, y no por un grupo anti sistema.

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Revuelta_en_Grecia_de_2008


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martes, 2 de febrero de 2016

Comuna de Shimin

Comuna de Shimin

¿Qué fue?

La Provincia Libre de Shinmin fue un territorio organizado por anarquistas coreanos, con administración política, economía y ejército de milicias propio, según el modelo libertario en la región coreana de Shinmin.

Este, que fue el evento máximo del anarquismo coreano se dio al finalizar 1929 fuera de las fronteras reales del país, en Manchuria. Más de dos millones de inmigrantes coreanos vivían dentro de Manchuria cuando la Federación Anarquista Coreana (FAC) declaró a la provincia de Shinmin autónoma y bajo administración de la Asociación del Pueblo Coreano en Manchuria (APCM). La estructura descentralizada y federativa que la asociación adoptó consistía en consejos de aldeas, consejos distritales y consejos de área, que funcionaron de una manera cooperativa para ocuparse de agricultura, de la educación, de las finanzas y de otros asuntos vitales.



También instalaron y lideraron un ejército para luchar por la defensa de Shinmin a cargo del anarquista coreano Kim Jwa-jin que en principio tuvo grandes éxitos contra los ejércitos japonés y soviético usando las tácticas de guerrilla de golpear-correr. Secciones de la FAC en China, Corea, Japón y en otras parte dedicaron todas sus energías en busca del éxito de la rebelión de Shinmin, la mayor parte de ellos movilizándose hacia allá mismo. Ocupándose simultáneamente de las tentativas soviéticas de derrocar a la región autónoma de Shinmin y de las pretensiones imperialistas de Japón de reconquistar la región, los anarquistas coreanos fueron derrotados antes de 1931.

Introducción Histórica

En 1929 Anarquistas nucleados en una federación fueron artífices y protagonistas de un proceso revolucionario anticapitalista y antiestatista en el norte de la península de Corea y región nororiental de China, más precisamente en la región de Manchuria.

Se cumplieron ya más de 80 años de esa gesta inspirada en los ideales y principios libertarios, basados en una praxis revolucionaria latente en esos tiempos de lucha del pueblo por alcanzar la libertad. Cerca del final de este intento de revolución social, un 24 de enero caía asesinado en una emboscada el comandante Kim Jwa-jin, histórico luchador de la guerra anticolonial de independencia coreana y uno de los máximos instigadores y defensores de la Comuna. Luego de su asesinato los bandos vencedores –los nacionalistas que fundan Corea del Sur y los estalinistas que fundan Corea del Norte- al escribir y retratar estos desconocidos años –para occidente- de la historia de Corea no solo soslayaron lo que paso en la Región Autónoma de Shinmin (o Chong yi-bu en coreano romanizado) con la experiencia de autogestión de mas de 2 millones de campesinos sino que se apropiarían de la figura del referente militar como un prócer más de la historia de independencia de ese país.

Curiosamente la fecha del asesinato de Kim Jwa-jin coincidió con el asesinato del mayor exponente del anarquismo japonés, el periodista Kotoku Shusui junto a otros 11 compañeros en 1911. Kotoku vivió y murió enfrentado abiertamente al imperio y al estado nipón con encendidas críticas al sistema de clases de Japón y a las incursiones colonialistas sobre los pueblos sometidos de oriente. Las vueltas que da la historia de lucha de los oprimidos hicieron que Kotoku haya servido de inspiración a miles de militantes chinos, coreanos y japoneses a dar lucha sin tregua contra el Estado, el sistema capitalista y el colonialismo en esa región. La Corea anarquista y su Comuna campesina no fueron la excepción.



La historia escrita

Esta experiencia revolucionaria que duró aproximadamente tres años –entre 1929 y 1932- paso desapercibida en la historiografía de la izquierda a pesar de que participaron más de 2 millones de coreanos. En este sentido sólo la historiografía anarquista coreana rescató este importante capítulo de la revolución del norte de Corea. Incluso leyendo el ex dictador de Corea del Norte Kim Il-sung en sus “memorias” hace mención durante estos años a 3 facciones independentistas que luchaban contra los japoneses: el PC coreano, los nacionalistas con su gobierno en Shangai, y la “tercera facción secesionista”.[1] Probablemente la intención de Kim Il-sung era la de solapar la identidad ideológica de ese sector organizado. Sin embargo también esta la clara intención de borrar cualquier influencia histórica comprobable en la que un sector importante de la izquierda coreana pudo llevar a cabo una experiencia de revolución antes de la existencia de la Corea del Norte Marxista. Además el líder estalinista atribuyó la derrota de Manchuria frente a los japoneses, a las peleas “entre facciones” de los nacionalistas y los “secesionistas”, sin mencionar los asesinatos selectivos y matanzas ordenados por el Partido Comunista.

Los sectores nacionalistas que mas tarde fundaran la Republica de Corea instaurando también una cruenta dictadura lograron también borrar de la historia la participación activa y decisiva del anarquismo en la lucha por la independencia frente al imperio Japonés.

Afortunadamente exhaustivos trabajos de reconstrucción histórica e investigación nos devolvieron aunque sea parte de este acontecimiento histórico de gran valor experimental para nuestra ideología. Estudios como el de los coreanos Ha Ki-rak (“History of the Korean anarchist movement”), Cho Sehyun (“En Asia Oriental también...”) o Hwang Dong-youn ("Beyond Independence: The Korean Anarchist Press…) han representado detalladas investigaciones sobre el tema. Las ponencias de Alain MacSimoin del WSM irlandés, Jason Adams con su "Non-Western Anarchisms” o el sudafricano de la ZACF Lucien Van der Walt con “Towards a history of anarchist anti-imperialism” han representado un importante aporte al tema.

Sobre la experiencia histórica en si del anarquismo coreano que decanta en el enclave comunal de Shinmin, fermentada desde los albores del siglo XX, podemos observar un desenlace similar a los otros procesos en donde el anarquismo organizado supo y pudo plasmar socialmente su proyecto de revolución. La Rusia de 1917, la Ucrania de 1919 y la España de 1936 constataron la derrota del impulso libertario en el plano de autodefensa frente al nacionalismo reaccionario y a la traición y entrega de los partidos marxistas.


El contexto y los alcances

Asombrosamente cuando comenzamos a investigar y escarbar qué había detrás de la historia de esta comuna revolucionaria, la génesis y punto culmine del anarquismo coreano y cuanto tuvo que ver eso con la independencia de Corea nos llevamos una gran sorpresa sobre la relación directa que había entre todo esto. Quizás podemos decir hoy en día que en el momento de la independencia de Corea del imperio Japonés convergieron tres corrientes políticas importantes en su magnitud organizativa y acumulación de fuerzas, pero sólo una terminó perdiendo con el correr de la historia. Las otras dos terminaron fundando repúblicas, marcando fronteras e instaurando nuevas dictaduras para controlar de vuelta a un pueblo que venía de vivir el absolutismo de la ocupación japonesa durante décadas.

Como ya se mencionó, el proceso de revolución social que se da en Shinmin se ensaya en el medio de una guerra anticolonialista. En el mismo se lograron liberar grandes zonas rurales y pequeños poblados. Se llegaron a instaurar, no sin inconvenientes, Concejos Administrativos que suplantaron y extinguieron en todos los niveles al Estado. El desenlace de la experiencia también tuvo que ver con como empezó toda la historia.
  


Una revolución libertaria a la coreana

A la hora de revisar los componentes de la gesta de la Comuna podemos ver en un primer sentido la influencia de los anarquistas que volvieron del exilio como un factor que dio impulso las luchas sociales y disputas políticas por el futuro de la región. Por un lado los anarquistas que volvían de de un Japón o un Shanghai en pleno proceso de industrialización, con un movimiento obrero fuerte y movilizado iban a insistir en el carácter de las luchas desde el insipiente movimiento obrero coreano. Los otros exiliados provenientes del resto de China irían a proponer una lucha tanto anticolonial como la inserción social en el medio rural para impulsar luchas desde los movimientos campesinos. Ésta última fue la posición que mas cabida tuvo en Corea durante el transcurso de la década del 20´.

Por otro lado algunas de las bases teóricas del anarquismo coreano esbozadas a comienzos del siglo XX retratan la lucha cultural e identitaria frente al avasallo del colonialismo japonés. Un ejemplo de ello es el “Manifiesto de la Revolución Coreana” (Joseon Hyeong-myeong Seoneon), escrito por el histórico militante anarquista Shin Chae-ho que expone cabalmente el papel revolucionario de un pueblo con fuertes raíces culturales invadido por un ejercito invasor.

También destaca el internacionalismo militante en cuanto a establecer alianzas con el anarquismo Japonés, Chino, Vietnamita y Taiwanés. Se defiende también fuertemente el carácter antiimperialista de sus luchas planteando una guerra social contra el imperio Japonés que ejercía un sistema de dominio en toda la región, rechazando las atrocidades cometidas por el ejército invasor.

Por último el manifiesto hace hincapié en no quedar las fuerzas anarquistas a merced de los nacionalistas y bolcheviques en un proceso revolucionario, con el fin de evitar se instaure nuevamente un Estado. El desarrollo de estos conceptos lo veremos adelante más detalladamente.


CONSTITUCIÓN Y DEFENSA DE LA REGION AUTONOMA DE SHINMIN

Según la FACK las condiciones para desarrollar un proyecto revolucionario libertario estaban dadas en la región sur de la Manchuria china lindante con el norte de Corea.

La región de Manchuria fue disputada a lo largo de la historia por reyes y gobernantes japoneses, rusos, chinos y coreanos. La misma, hasta la invasión definitiva del ejército japonés, era una zona agrícola especial para los cultivos de grandes planicies en tierra fértil donde el arroz y el maíz eran algunas de las producciones agrícolas más importantes.
    
Luego de la extensión de las vías del ferrocarril hasta Port Arthur (Rusia) la zona comenzó a ser cada vez más un terreno de disputa militar para las potencias de oriente.

Las clases dominantes de Japón, que estaban viviendo para 1920 un momento de auge y crecimiento económico y de expansión territorial para su imperio decidieron abocarse a la conquista permanente de toda Manchuria con el fin de controlar políticamente las áreas hostiles en disputa y de esta forma poder expandir cada vez más su mercado e industria hacia la región.

La zona precisa donde se sientan las bases de la Comuna Autónoma de Shinmin se localizaba donde había estado alguna vez Younggotap, la capital del viejo reino Balhae y actualmente Jilin -una de las tres provincias chinas de la región de Manchuria (o Dongbei Pingyuan en chino). La misma era una zona donde residía gran parte de la población coreana exiliada -que superaban los 2 millones-. Aprovechando el componente netamente rural de la población, el plan inicial de la gesta comunal era la de conformar colectividades campesinas voluntarias en donde la educación sería accesible para los menores de 18 años. Para los mayores responsables se garantizaría la alfabetización y un apoyo educativo.

Varios veteranos de guerra ya habían comprometido su apoyo para la posible incursión libertadora. Uno de los mismos era el general Kim Jwa-jin, un comandante relativamente joven con 39 años y a la vez experimentado militar conocido por su hazaña en la batalla de Chingsanli contra el ejército japonés diez años antes.

“Baekya”, como se lo apodaba a Kim Jwa-jin, además de tener un compromiso para independizar a Corea del imperio nippon, poseía por sobre todas las cosas una vocación de lucha por la libertad expresada desde temprana edad cuando a los 18 años quema los archivos de registro de esclavos, liberando a 50 familias que posteriormente ocuparon tierras. Ese hecho marcó la primera liberación contemporánea de esclavos en Corea.  Además años mas tarde fundaría la Escuela de Homyeong, dedicada a convocar a los sectores mas castigados de Corea a participar de la enseñanza a través de una educación racionalista. 

Kim Jwa-jin va a ser convocado siempre por las distintas facciones independentistas para brindar apoyo militar. Sin embargo decidió apostar políticamente al proyecto de la FACK, y hacia 1929, junto a otros generales como Lee Bom-sok, disolvió el Ejército del Norte y pasó a defender -como General del ejército de autodefensa- la zona liberada de Shinmin, erigida ya en Provincia Autónoma sin un Estado central. Su papel en ese momento fue el de comandar el aspecto militar de la resistencia de los habitantes de la comuna. Sin embargo su inquietud por la cuestión social lo hizo acercarse al proyecto emancipatorio bien de adentro. 

En este contexto de resistencia armada y revolución social es que se constituye en agosto de 1929 el Consejo o Asamblea para el Autogobierno de los Coreanos en Manchuria -AACM-(Han-jok Cha-ji Ryong-hap-hoe). Esta era una asociación administrativa basada en un “acuerdo con el principio de libre federación sustentada en la libertad espontánea del hombre”.[16] Este tipo de administración que tenía poco que ver con la conformación de un Nuevo Estado -como era el planteamiento a esa altura del marxismo y otras corrientes- permitió a millones de habitantes constituirse en una organización descentralizada y federal. Sus principios eran  completamente antagónicos al capitalismo y al socialismo de estado y adquirió ciertos niveles de complejidad a medida que se fue estructurando territorial e internamente.



La relación entre las diferentes comunidades y el sistema de decisión de cada una de ellas requirió de la puesta en práctica de una especie de federalismo libertario a través de la constitución de 3 niveles de consejos: Consejos Municipales o de Aldeas (de acuerdo a cada localidad), Consejos Distritales (de un conjunto de localidades muy cercanas) y Consejos de Área o Regionales (que abarcaba la región con el conjunto de Distritos). De esta manera se eliminó la estructura del Estado central, los Estados regionales y Estados locales y se promovieron juntas de decisión de democracia directa.

En las problemáticas laborales-productivas y en la planificación de la economía y el aprovechamiento de los bienes sociales y recursos naturales se practicaron novedosas formas de funcionamiento en base a los diferentes ámbitos de trabajo. En este sentido, no sin inconvenientes, se llegó a practicar la autogestión campesina en gran parte de los servicios públicos y las plantaciones de arroz y maíz. En esta instancia a través de delegaciones de la AACM (mediante fondos recaudados seguramente a través de expropiaciones en la ciudad) llegaban grandes molinos para procesar arroz, algunos hasta para 1000 toneladas lo cual representaba todo un avance tecnológico para la comunidad rural.

Cada necesidad vital o problemática social requirió del armado de nuevos concejos para resolverlo según los interesados: Concejos de Agricultura, de Educación, de Finanzas, de Propaganda, de Asuntos Militares, de Juventud, de Salud Pública, entre otros.

Si bien la idea original fue que a través de la formación, la sociedad en su conjunto iba a practicar de manera conciente las diferentes fases y niveles del federalismo, el acotado tiempo de la guerra en la región apuró la formación de esas estructuras. Un ejemplo muy frecuente de ello era el traslado de delegados de un municipio a otro para instar a organizar rápido los concejos y asambleas del pueblo, pretendiendo que se elija expeditivamente un delegado para la AACM. De este modo es lógico pensar que no se podía producir un proceso paulatino de experimentación y praxis militante adecuado para el sostenimiento político de una revolución social.

A través de los escritos no se pudo observar claramente cual fue el papel de la mujer en la comuna. Las únicas referencias que hubo fue que debían hacer el trabajo de contrabando de armas para el ejército guerrillero y la constante propaganda administrativa.

OCASO DE UN SUEÑO EMANCIPATORIO

El desarrollo organizativo y la expansión de la Comuna de Shinmin hicieron que los estalinistas coreanos y la burguesía nacionalista pro-japonesa empezaran a ver con malos ojos este nuevo ensayo. Los bolcheviques veían sobre todo en la AACM una amenaza que cooptaba “sus bases populares”. Los sectores cercanos a Yu Rim querían salir a dar batalla al estalinismo para prever contingencias a futuro.#_ftn17 Los guerrilleros alineados al comandante Kim Jwa-Jin sostenían que la disputa con el marxismo se iba a dar una vez dada la independencia.

El 24 de enero de 1930 cuando Kim Jwa-jin –ya de 41 años- ayudaba a reparar un molino de arroz, según dicen financiado por los anarquistas, un militante estalinista de la Juventud del PC Coreano lo asesinó a sangre fría. Luego del asesinato de Kim, la FACK empezó a destinar a todos sus militantes repartidos en Corea, China y Japón a concentrarse en la zona de la Comuna. Lo mismo ocurrió con todos los recursos.

A partir de ese momento simultáneamente las tropas japonesas empezaron a atacar de manera sistemática desde el frente sur y las tropas estalinistas apoyadas por la URSS y el PC Chino (antes aliado de la FACK) desde el frente norte.

Hacia 1931 los estalinistas comenzaron a enviar infiltrados para asesinar a los referentes de la FACK. A mediados de ese año matan a Kim Jong-jin, ideólogo de la Comuna y referente de la FACK. Los comunistas creían que asesinando a los referentes anarquistas (según ellos dirigentes) la comuna no tardaría en caer. 

El ejército comunista a pesar de haber llevado a cabo los asesinatos selectivos perdió terreno frente a las tropas japonesas hacia fines de 1932. Para fines de ese año el imperio japonés había tomado el control de toda Manchuria, convirtiéndola en un Estado títere imponiéndole al viejo emperador Puyi como gobernante.

Luego de la caída definitiva de los últimos poblados de la Comuna en  1932, numerosos militantes tuvieron que huir de la persecución que había de parte del ejército japonés pero también de los bolcheviques. Baek Jeong-gi permaneció en la clandestinidad organizando los “Cuerpos de Independencia de Izquierda” hasta que fue detenido y encarcelado por las tropas imperiales en la prisión de Nagasaki donde moriría de neumonía crónica hacia 1934.

Yu Rim, aquel referente de la juventud anarquista, fue encarcelado por 5 años y luego exiliado en China. Posteriormente volvería a dar pelea durante la dictadura nacionalista de Corea del Sur.

El resto de la militancia de la FACK fue perseguida cuando no aniquilada por toda la península.

La misma zona donde existió durante tres años la Comuna de Shinmin recibió la migración de empresarios japoneses que instauraron un desarrollo comercial, minero e industrial.

La población sobreviviente a las masacres del ejército japonés y los estalinistas comenzó a vivir un régimen de esclavitud, desnutrición y hostigamiento. Inclusive se llegó a denunciar que las empresas japonesas asentadas en el lugar fusilaban a los obreros que se encontraban enfermos para evitar gastos en salud.

No será sino hasta 1945 que el anarquismo coreano verá renacer de las cenizas un cúmulo organizativo en Seúl a través de la fundación de la Federación por la Construcción de una Sociedad Libre que promovía el control obrero de las fábricas.

Las huellas que ha dejado esta experiencia de revolución social al norte de Corea no cierran un capítulo de la historia del anarquismo en el sudeste asiático, sino más bien abren interrogantes acerca de los logros producidos durante el proceso de colectivización rural con una  participación de 2 millones de pobladores. Si bien la experiencia duró aproximadamente treinta meses y se desarrolló en un área comparable a la Provincia de Misiones (Argentina) creemos que son validos los intentos por recrear hechos tan poco conocidos y difundidos por la cultura y la información occidental. Menos que menos si se trata de impulso anarquista.

Durante la investigación -aún abierta- se vienen haciendo intentos de profundizar la comunicación y el intercambio de archivos y datos con diferentes entidades y personas en la actualidad que han trabajado sobre el tema. Una barrera representa claramente la lejanía geográfica, idiomática, cultural y temporal a la hora de intentar conocer balances contemporáneos hechos por el anarquismo del sudeste asiático. Solo sabemos que uno de los últimos hitos de la historia del anarquismo coreano ha sido la reconstrucción en la década de los 80´ de la federación Anarquista en la parte sur de la península.

Las corrientes historiográficas de oriente al igual que las de occidente –tanto marxistas como nacionalistas o liberales- han borrado o soslayado las experiencias históricas críticas y antagónicas a la conformación de los Estados nacionales y las construcciones de ciudadanía y nacionalidad requeridas por los sectores del poder hegemónico vigentes hoy en día. No obstante la lucha encarada por los anarquistas hoy, no solo debemos contraponer un proyecto libertario como alternativa al sistema de dominio sino también recuperar del olvido procesos y proyectos emancipatorios propios en donde se proponían cambios sociales sin atajos ni cascaras vacías de libertad. La sociedad igualitaria que proponía la FACK y que fue plasmada por la AACM no llegó a prosperar fruto de su incapacidad por defenderla a mediano plazo. Seguramente no se hubiera podido frenar militarmente el avance de un imperio en expansión política y económica, tomando en cuenta que sólo la Segunda Guerra Mundial fraticida -y luego de 10 años- pudo hacerlo hasta cierto punto. Sin embargo la experiencia de esta revolución libertaria a la coreana queda en el bagaje de la historia de nuestra clase y debe ser conocida y debatida, y obviamente profundizada. Los cortos 20 años de revoluciones de impulso libertario (1917-1936), sus de alcances, aciertos y fracasos, deben servirnos hoy de guía e inspiración a la hora de activar, reflexionar y poner en marcha un cambio social que definitivamente logre poner en funcionamiento una sociedad sin jerarquías. En ese camino creemos estar al igual que nuestros viejos compañeros de la FACK.

Fuentes:

-https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_Libre_de_Shinmin

-http://www.anarkismo.net/article/23228

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viernes, 29 de enero de 2016

El Bienno Rosso

El Bienno Rosso
¿Qué fue?

El biennio rosso o en español bienio rojo, es una sucesión de eventos de los años de 1919-1920 en la historia de Italia, protagonizada principalmente por los consejos de fábrica. Se le llamó rojo debido a la masiva revuelta popular de orientación socialista y anarquista que se dio sobre todo en el norte de Italia. Estos consejos de fábrica se generalizan vertiginosamente primero por toda la ciudad de Turín constituyéndose en cada una de las fábricas de la ciudad. En abril de 1920, se desata un conflicto menor por cuestiones de horario que va a abrir las puertas al verdadero problema de fondo: el poder obrero en las fábricas.

Los obreros se lanzan a la huelga que se extiende rápidamente por toda la región del Piamonte, y luego alcanza la Lombardía involucrando medio millón de obreros. A la cabeza de éstos se ponen los "consejos obreros" inspirados en los soviet de Rusia que organizan cada detalle y rubrican su funcionamiento al máximo como dirección del proceso. Esto avisoraba una situación pre-revolucionaria.



Consejos de Fábrica

En Turín, y en el norte de Italia el movimiento obrero empezó a crecer en torno a comisiones internas. La ciudad de Turín, edificada alrededor de grandes fábricas automotrices, era el centro industrial más importante de toda Italia y reunía la flor y nata de la clase obrera italiana. La fábrica automotriz de Fiat en Turín vio el surgimiento, en agosto de 1919, del primer "consejo de fábrica" que abrió el período conocido en la historia como el bienio rojo italiano.

Los consejos eran organismos de autoorganización obrera inspirados en el ejemplo de los "soviets de obreros y campesinos" creados en Rusia. En Italia estos "consejos" se componían de representantes, uno por cada 15 ó 20 personas, elegidos por asambleas por sección de la planta y por todos los obreros, estuvieran o no afiliados al sindicato. Los administradores de sección de planta elegían entonces una comisión interna de mandato revocable. Esto era conocido como el "consejo de la fábrica", una estructura de democracia directa practicada y propuesta por los anarcosindicalistas -aunque normalmente dentro de sus sindicatos-, y hoy a través de los consejos de voceros de los anarquistas modernos.

Sus funciones iban desde el control del personal técnico, el despido de empleados que se muestren "enemigos de la clase obrera" (es decir, opositores al consejo), al control de la producción de la empresa y de las operaciones financieras. Los "consejos" eran creados principalmente por inspiración de los anarcosindicalistas, aunque al constatarse su éxito los militantes del Partido Socialista Italiano empezaron a fundar sus propios "consejos".



Inicios de los Consejos 

Antes de noviembre de 1918, estas "comisiones" eran apenas un órgano de asesoría del respectivo sindicato y antes del febrero de 1919, la Federación Italiana de Trabajadores del Metal (FIOM) ganó un contrato para permitir a las comisiones en sus lugares de trabajo. Entonces intentaron transformar a estas comisiones en consejos dotándolos de una función directiva y no sólo de asesoría. Antes de mayo de 1919, los consejos “se convirtieron en la fuerza dominante dentro de la industria metalúrgica y los sindicatos (convencionales) estaban en peligro de convetirse en unidades administrativas marginales” según Carl Levy (en su libro "Gramsci y los anarquistas").

Aunque estos hechos sucedieron en gran parte en Turín, esta militancia recorrió Italia con campesinos y trabajadores que tomaban fábricas y tierra. En Liguria, por ejemplo, después de una interrupción en la paga, los trabajadores del metal y de la construcción naval ocuparon y dirigieron sus plantas por cuatro días.

Durante este período, la Unión Sindical Italiana (USI) se incrementó a 800.000 miembros y la influencia de la Unión Anarquista Italiana (20.000 miembros más Umanità Nova, su diario) creció por consiguiente.



Ocupaciones de Fábrica 

La Cofindustria (organismo que agrupa a los industriales italianos) responde ante este ambiente con un intento de cierre masivo de fábricas que, ante el convulsivo escenario, encendió más la situación ya que miles de obreros se movilizan a lo largo y ancho de Italia ocupando por la fuerza las fábricas donde laboran y concentrando los medios de producción de los principales centros económicos en sus manos. Para la defensa de las fábricas tomadas los militantes socialistas crean un cuerpo de "Guardias Rojos" imitando a los bolcheviques rusos.

Los anarquistas fueron los primeros en sugerir a los obreros tomar los lugares de trabajo y ponerlos en funcionamiento.

Los consejos de fábricas promueven la gestión obrera de la producción, como respuesta ofensiva al ataque de las patronales. La patronal exige al gobierno intervenir para frenar a los trabajadores, éste en cambio le requiere cumplir con las regulaciones industriales ya existentes.

Los trabajadores ferroviarios se negaron a transportar tropas, los obreros se fueron en contra de las consignas de los sindicatos reformistas y los campesinos ocuparon tierras, aunque cabe señalar que el movimiento era casi exclusivo de los trabajadores industriales en una país donde la mayor parte de trabajadores se hallaban en la agricultura (cosa que se señalaría luego como una debilidad).

La burguesía, presa del pánico y del peligro de perder el control de sus propiedades, firma un acuerdo en donde los trabajadores obtienen importantes ventajas reivindicativas y después de cuatro semanas de ocupación los trabajadores decidieron abandonar las fábricas. Esto fue debido a la actuación del Partido Socialista Italiano y de los sindicatos reformistas, quienes se opusieron al movimiento de ocupación y negociaron con el Estado por una vuelta a la "normalidad" a cambio de la promesa de aumentar legalmente el control de las fábricas por los trabajadores, en asociación con los jefes. Esta promesa no se mantuvo.

Los líderes socialistas, si bien simpatizaban con el movimiento, dudaban que los anarquistas tuvieran organización y liderazgo para desarrollar una lucha de largo plazo, y prefirieron pactar con el gobierno desde una "posición de fuerza". De hecho los diversos grupos anarcosindicalistas italianos tenían una gran adhesión obrera pero carecían de un programa común que aplicar después de la toma de las fábricas, siendo que la patronal confiaba en que, carentes de cuadros capacitados, los anarquistas teminarían capitulando al no poder manejar eficazmente las fábricas ocupadas. La falta de organizaciones "interfábrica" independientes hizo que los obreros dependieran de los burócratas de las uniones sindicales para obtener información sobre lo que pasaba en otras ciudades, y las autoridades estatales usaron ese elemento para aislar las fábricas y las ciudades entre sí.



Último Intento 

Gobierna un sentimiento de derrota entre la clase obrera que se unió a los "consejos" ya que el 27 de septiembre de 1920, se quita la autorización y se despide a los administradores de consejos, cosa que los trabajadores intentan bloquear con una paralización. Los patrones respondieron con un cierre, y con ayuda de miles de soldados del ejército del gobierno de Giovanni Giolitti, las fabricas son desalojadas y montó ametralladoras fuera de las fábricas. Las demandas de los jefes eran imponer otro contrato a la FIOM para modificar el control directivo. Estas demandas fueron dirigidas a destruir el sistema de consejos de fábrica y su modelo de asociación.

Los trabajadores de Turín respondieron a esto con una huelga general en defensa de los consejos. Los trabajadores habían invitado a los sindicatos y a los partidos marxistas y socialistas para unirse a la huelga, pero estos rechazaron la oferta al considerar muy difícil el triunfo de los trabajadores, y sólo los grupos anarcosindicalistas estaban dispuestos a actuar. No obstante la confederación local de la USI no podía proporcionar la infraestructura necesaria para un movimiento de ocupación totalmente coordinado. }

Después de dos semanas en huelga, los trabajadores decidieron rendirse y el movimiento obrero manifiestó cabalmente sus problemas para transformar la correlación de fuerzas. Al final, el control fue dado de nuevo a los jefes de las fábricas modificando las reglas de los contratos dando algunas concesiones legales pero suprimiendo definitivamente los consejos, con la ayuda de los grupos socialistas, y arrestaron a muchos de los principales organizadores obreros y anarquistas.



Disputas y Protagonistas

Las disputas dentro de la revuelta se dieron entre los sectores moderados del Partido Socialista Italiano que querían sólo lograr mejoras laborales, los sectores radicales del mismo partido liderados entre otros por Antonio Gramsci que estaban influenciados por la reciente revolución rusa de 1917 y que posteriormente fundarían el Partido Comunista Italiano, y los sectores de obreros y campesinos anarquistas entre los que se encontraba como líder y teórico sobresaliente Errico Malatesta así como el rol trascendental de la federación sindical Unione Sindacale Italiana (USI) de tendencia anarcosindicalista.
Otra figura importante en el movimiento fue Amadeo Bordiga quien se convertiría en teórico de la tendencia de izquierda comunista (tendencia posteriormente crítica de la línea del Comintern). Esta línea de pensamiento era contraria al leninismo y al estatismo.

Contexto y Consecuencias 

Hubo similares eventos en otros países europeos en el mismo período como los espartaquistas alemanes, la revuelta socialista de Baviera y la "república soviética" de Hungría, en mucho también motivados por la exitosa reciente revolución rusa, pero en la primavera de 1919 todas estas sublevaciones socialistas habían sido ya vencidas. En el caso italiano, la represión estatal, la desorganización de los anarcosindicalistas, y la división entre los sectores de socialistas terminaron por quitar toda fuerza al movimiento, el cual fue incapaz de oponer resistencia activa a un nuevo grupo político aparecido en Italia: los fascistas.

Las revueltas del biennio rosso motivaron a la alta burguesía italiana a mirar con sospecha cualquier movimiento obrero, y cuando en 1919 el ex-socialista Benito Mussolini fundó su movimiento de los fascios de combate basado en un virulento anticomunismo, la burguesía italiana decidió apoyarlo como medio de contrarrestar las actividades de socialistas y comunistas.

Al contrario de las disensiones en el Partido Socialista Italiano entre "radicales" y "moderados" sobre las tácticas a seguir, los fascistas de Mussolini, con una base antisocialista y anticomunista, utilizaron como táctica básica a la violencia contra personas y bienes, violencia ejecutada por un grupo paramilitar creado específicamente para ello: los camisas negras. Los anarquistas italianos, dedicados esencialmente a la sindicatos con base local, carecían de organización centralizada a diferencia de los fascistas, y las discrepancias de método y disciplina también obraron en su contra.

Mussolini aprovechó el miedo de los industriales y se mostró como decidido opositor del bienio rosso, empleando desde 1921 a sus belicosos camisas negras para someter por la violencia a los líderes izquierdistas que intentaran repetir las huelgas de 1919-1920. Con ello, Mussolini terminó subiendo al poder poco después en tanto el fascismo fue apoyado como "prevención contrarrevolucionaria", lanzado como resultado de la fracasada revolución.



Fuente:

- https://es.wikipedia.org/wiki/Biennio_rosso


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La Semana Trágica Argentina

La Semana Trágica de Argentina

¿Qué fue?

La Semana Trágica es el nombre con el que se conocen los incidentes ocurridos en Buenos Aires en la semana del 9 de enero al 14 de enero de 1919, entre manifestantes obreros de tendencia anarquista y sectores nacionalistas, ocurridos durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen.

El conflicto se había originado con la toma de los Talleres Vasena en reclamos de mejores condiciones laborales. El Gobierno aceptó el planteo gremial desde un principio, pero la intransigencia del sector anarquista de la FORA, sumada al accionar violento de rompehuelgas y de grupos nacionalistas, derivó en una escalada de violencia.

El gobierno radical mantuvo en todo momento la postura de aceptar el reclamo sindical, pero no pudo contener la escalada de violencia entre los sectores en pugna.

Los incidentes dejaron un saldo de 141 a 700 muertos (según la fuente que se tome) y centenares de heridos. Este suceso es conocido también como el primer pogrom en América Latina, ya que la Liga Patriótica Argentina atacó a la comunidad judía local.



Antecedentes

Desde su asunción, el gobierno radical lleva adelante una política abiertamente progresista que indigna profundamente a los conservadores en retirada. Yrigoyen recibía en su propio despacho a los dirigentes obreros, y mediaba personalmente para resolver los conflictos, decidiendo casi siempre a favor de los trabajadores.

Se impulsaron varias leyes a favor de la clase obrera, como la ley de organización gremial, la ley de contrato colectivo de trabajo, la adhesión de la República Argentina a las Convenciones Internacionales del Trabajo, la jornada de trabajo de ocho horas, el descanso dominical, el seguro por accidentes de trabajo, el salario mínimo, la ley de jubilación, entre muchas otras.

El radicalismo llevó adelante una clara política económica nacionalista en desmedro del liberalismo económico de los conservadores ligados al modelo agroexportador (sector que de todas formas seguía siendo el motor de la economía y crecía a buen nivel) y que le valió a Yrigoyen ser abucheado en la Sociedad Rural Argentina.

La llegada a poder de la UCR significó la entrada en escena de las clases populares y medias. Los conservadores se referían despectivamente a estos sectores como "la chusma radical" y a Hipó-lito Enraigonen como el peludo por su conocido bajo perfil ya que no daba discursos.

Otro hecho que indignaba a estos sectores era la política exterior del Gobierno. La administración radical rechazó la presión norteamericana de declararle la guerra a Alemania durante la Primera Guerra Mundial, se opuso luego a la exclusión de esta de la Sociedad de las Naciones tras el fin de la guerra, se resistió al proyecto del Pacto Panamericano de Paz de Wilson, intentó realizar una conferencia de países latinoamericanos, reconoció al Gobierno provisional ruso y mantuvo a los funcionarios diplomáticos luego del triunfo bolchevique y rechazó la invasión norteamericana en la República Dominicana (y no reconoció la autoridad del gobierno de ocupación).

En los años que culminaron en la Semana Trágica, hubo varios actos de violencia por parte de los anarquistas y obreros que tomaron el camino de la militancia violenta. El 25 de mayo de 1910, en un esfuerzo por interrumpir las celebraciones que marcaban el primer centenario de la Revolución de Mayo, un anarquista le dio una bomba a un niño para que la plantara adentro de una catedral bonaerense, pero la bomba explotó antes de tiempo y el menor murió y otro perdió ambos brazos. El 28 de junio 1910 otra bomba explotó adentro del Teatro Colón y 20 civiles resultaron heridos, y como consecuencia el Senado y la Cámara de Diputados aprobaron un proyecto de ley que imponía la pena de muerte para aquellos anarquistas responsables de muertes. El 9 de julio 1916, un anarquista intentó asesinar a balazos al presidente Victorino de la Plaza. El atentado tuvo lugar mientras el presidente argentino atendía en la capital argentina un desfile militar durante las celebraciones que marcaban el primer centenario de la independencia argentina. El 9 de febrero de 1918, se produjeron violentas huelgas en algunas de las principales ciudades de Argentina; por lo cual tropas del ejército fueron enviadas a las zonas de disturbios después de que cientos de anarquistas sabotearan las vías de ferrocarriles y quemaran carros cargados de trigo. Los militantes simpatizantes de la Revolución rusa hasta editaban y repartían un periódico entre los soldados conscriptos.

Ante esto, surgieron grupos de jóvenes conservadores y militares con tendencia abiertamente fascista que propugnaban frenar la chusma radical con sus propias manos. Así, surgieron grupos abiertamente antiyrigoyenistas, como la Liga Patriótica Argentina y su satélite diario La Fronda.



Cronología de los acontecimientos

Los sucesos comenzaron el 7 de enero con una huelga en los Talleres Metalúrgicos Vasena en la Ciudad de Buenos Aires (donde hoy se encuentra la Plaza Martín Fierro en el barrio de San Cristóbal). Los huelguistas, algunos de ellos afiliados a la FORA del V Congreso (de tendencia anarquista y que promovía la acción directa), reclamaban la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas, mejores condiciones de salubridad, la vigencia del descanso dominical, el aumento de salarios y la reposición de los delegados despedidos.

El Departamento Nacional del Trabajo había hecho lugar a los reclamos obreros y dispuso satisfacer las demandas, que fueron desoídas por la parte empresarial. La empresa intentaba seguir funcionando con obreros rompehuelgas provistos por la Asociación Nacional del Trabajo, una asociación patronal que junto con el embajador inglés quiso entrevistarse con Yrigoyen, quien no los recibió y los hizo echar de la casa de gobierno.

Un disturbio entre los obreros en huelga terminó con la intervención de la policía, que disparó con armas largas contra la multitud. En la confrontación, un cabo de la policía, Vicente Chávez, sufrió varias heridas con arma blanca que le produjeron la muerte En la calle Suipacha, los huelguistas atacaron un tren eléctrico del Central Argentino, resultando muerto un pasajero. En respuesta a esto, Yrigoyen relevó al jefe de policía, nombró a Elpidio González en ese puesto, y prohibió la Liga Patriótica Argentina.

Ni bien entró en funciones, Elpidio González comenzó a negociar -por instrucción del Presidente- con dirigentes de la FORA IX Congreso, de tendencia sindicalista, y que no propiciaba la violencia como medio político.

Rápidamente llegó a un acuerdo con Sebastián Marotta, secretario general de la entidad gremial, por el cual se aceptaban todos reclamos obreros, se establecía un plazo de 24 horas para su aplicación por parte de Vasena, y se liberaban a los obreros detenidos durante los incidentes. A cambio, los huelguistas deberían desalojar el establecimiento ocupado.

Sin embargo, la tendencia anarquista de la FORA logró imponer el rechazo al acuerdo en el plenario de la agrupación gremial y la continuidad de la huelga.

Elpidio González decidió entonces ir personalmente a los talleres para negociar con los manifestantes, antes de que la situación se tornara más violenta. Los huelguistas desconocieron su autoridad y los sectores más radicalizados intentaron agredirlo volcando e incendiando el auto oficial en el que había llegado. Esta acción provocó la muerte del subteniente Antonio Marotta, comandante del pelotón de fusileros encargados de la protección de González.



Ante el estancamiento de las negociaciones y la negativa radical de reprimir, la patronal decidió intervenir mediante grupos de choques y rompehuelgas, a los cuales se sumaron organizaciones de ultraderecha, como la Liga Patriótica Argentina, que produjeron violentos incidentes en todo Buenos Aires contra trabajadores, inmigrantes, judíos, y cualquier persona que fuese vista como una amenaza para la patria por parte de estos grupos. El saldo fue de cuatro obreros muertos y más de treinta heridos, algunos de los cuales fallecieron después. En estos enfrentamientos, los huelguistas mataron a un joven estudiante, Pascual Arregui, de la Manifestación Patriótica.

La FORA declaró la huelga general, y el sector anarquista le añadió la palabra "revolucionaria".
Con la Policía de la Capital totalmente desbordada, el Gobierno decidió la intervención del Ejército para poner orden, y situó al frente al General de División Luis Dellepiane, un militar profesionalista que contaba con buenos antecedentes y que había estado siempre subordinado a la autoridad constitucional.

El 9 de enero se produjo un multitudinario sepelio por los obreros fallecidos, que es escoltado por los hombres de Dellepiane para evitar más incidentes. Más allá de un tumulto que se generó en la intersección de la Avenida Corrientes con Yatay, cuando algunos manifestantes cantaron consignas provocativas al pasar por una iglesia y fueron repelidos desde la misma, la caravana logró llegar al cementerio de la Chacarita sin mayores complicaciones.

Sin embargo, cuando estaba por comenzar a hablar el tercer orador, se produjo un episodio confuso. Algunas fuentes aseguran que el primer tiro vino por parte de los obreros, y sirvió de excusa a los extremistas. Lo concreto es que miembros del Regimiento de Caballería 8, de la Liga Patriótica Argentina y algunos bomberos, al mando del capitán Luis A. Cafferata, comenzaron a disparar contra los manifestantes. Esta acción es impulsada principalmente por sectores nacionalistas. Ese día, en la calle Pueyrredón un grupo de huelguistas mata a tiros al sargento del ejército Ramón Díaz, y en la calle Corrientes es muerto el comandante de un pelotón de fusileros, el subteniente Agustín Ronzoni y un civil a manos de los huelguistas. Un pelotón bajo el mando del sargento Bonifacio Manzo también cae en una emboscada y parte del Regimiento de Infantería 7 es obligado a recurrir al uso de una ametralladora pesada Vickers para repeler a los atacantes. El Regimiento de Infantería 3 también se ve obligado a intervenir y liberar a 400 trabajadores que se negaron a participar en las huelgas, y que ahora se encontraban atrapados en los Talleres de Vasena por los anarquistas, quienes planeaban incendiarlos junto con el edificio. Los conductores de ambulancias y los médicos a bordo tuvieron que salir armados con revólveres para poder defenderse de los huelguistas que buscaban venganza.

Al día siguiente, Dellepiane amenazó con "emplazar la artillería en la plaza del Congreso y atronar con los cañones toda la ciudad" si la violencia de ambos bandos no cesaba. Mientras tanto, un destacamento del ejército instalado frente a la fábrica abrió fuego contra los obreros y en otros lugares dos policías son muertos, el cabo Teófilo Ramírez y el agente Angel Giusti, al ser atacados por los huelguistas.

El 12 de enero, los Regimientos de Caballería 5 y 12, apoyados por un regimiento de artillería de montaña, entraron en Buenos Aires junto con 300 soldados de la infantería de marina.

Yrigoyen ratificó con la FORA socialista la liberación de los obreros detenidos, un aumento del 40%, y la reducción de la jornada laboral. Citó a Pedro Vasena a su despacho y le exigió la aceptación total e incondicional de lo que acababa de acordar con la FORA. Vasena no tuvo otra alternativa que ceder.

La FORA anarquista volvió a rechazar el acuerdo y pidió la liberación de Simón Radowitzky, un anarquista que purgaba prisión perpetua en Ushuaia por haber asesinado al jefe de policía Ramón Falcón 11 años atrás.

Una investigación realizada durante esas fechas por Estados Unidos, y difundida después, planteó que los obreros anarquistas habían actuado bajo la influencia de agentes germanos y soviéticos (por intereses económicos los primeros e ideológicos los segundos).

Mientras tanto, algunos de los huelguistas querían reanudar la lucha armada y en la mañana del 13 de enero trataron de apoderarse de las armas de una estación de policía, pero se vieron obligados a retirarse después de encontrarse bajo fuego de un pelotón de fusileros de infantes de marina recién llegados del crucero ARA San Martín.

Finalmente, el martes 14 de enero, Dellepiane se reunió por separado con las dos FORA, en donde ambas pidieron "la supresión de la ostentación de fuerza por las autoridades" y el "respeto del derecho de reunión". Es decir, que el Gobierno garantizara la normalización de la situación. El planteo fue aceptado y ambas centrales finalmente levantaron la huelga.

Al día siguiente, Yrigoyen ordenó hacer efectiva la puesta en libertad de todos los detenidos. Por su parte, Dellepiane dictó la siguiente orden del día:

Quiero llevar al digno y valiente personal que ha cooperado con las fuerzas del ejército y armada en la sofocación del brutal e inicuo estallido, mi palabra más sentida de agradecimiento, al mismo tiempo que el deseo de que los componentes de toda jerarquía de tan nobles instituciones, encargadas de salvaguardar los más sagrados intereses de esta gran metrópoli, sientan palpitar sus pechos únicamente por el impulso de nobles ideales, presentándolos como coraza invulnerable a la incitación malsana con que se quiere disfrazar propósitos inconfesables y cobardes apetitos.



Pogrom

Desde que Yrigoyen ordenó al Ejército recuperar el control de la ciudad, durante tres días Buenos Aires sería zona liberada para la acción homicida del Ejército, la policía y grupos de civiles armados y "guardias cívicas radicales", que unos días después se organizarían bajo el nombre de Liga Patriótica. Fueron arrasados los barrios obreros, incluyendo el barrio judío del Once, donde las fuerzas represivas produjeron el único pogrom (matanza de judíos) que se haya realizado en el continente americano, convocando a “cazar rusos”. En medio de la masacre apareció la frase “yo, argentino”, utilizada como salvoconducto para salvar la vida.

El saldo total fue de unos 800 muertos nunca identificados: ancianos, mujeres, niños, hombres. Hubo también decenas de desaparecidos, miles de heridos, y más de 50.000 detenidos. Fueron quemadas viviendas obreras, sinagogas, locales sindicales y partidarios, periódicos, bibliotecas populares y judías, cooperativas. El gobierno detuvo y torturó a miles de ciudadanos, como el inmigrante judío Pinie Wald al que acusó falsamente de ser el líder de una revolución judeo-comunista y facilitó a los grupos parapoliciales las comisarías donde establecieron sus bases operativas. Una vez liberado Pinie Wald relató las torturas y ultrajes sufridos en el libro Koschmar (Pesadilla), escrito en idish y traducida al español recién en 1987.

Debido a la importancia de los acontecimientos, ha sido objeto de numerosas obras y ensayos, además de ser sujeto de muchas interpretaciones respecto a sus causas y al accionar del gobierno.

Para los anarquistas representó un estandarte de la lucha contra el Estado. El peronismo lo utilizó con posterioridad para acusar al gobierno radical de reprimir a los obreros. Los radicales, por su parte, sostienen haber quedado en medio de pujas entre sectores radicalizados tanto de derecha como de izquierda, maximizados por el ambiente de tensión de la época producto de las medidas progresistas de Yrigoyen y de la reciente Revolución de Octubre, con sus propósitos de revolución mundial. Reivindican, a su vez, haber aceptado el reclamo obrero desde un principio.


Fuente:

-https://es.wikipedia.org/wiki/Semana_Tr%C3%A1gica_(Argentina)




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