jueves, 22 de enero de 2015

Biografía de Mijaíl Bakunin

Biografía de Mijaíl Bakunin



¿QUIÉN FUE?

Mijaíl Aleksándrovich Bakunin (Михаил Александрович Бакунин en ruso, también Miguel Bakunin en los países de lengua castellana) (30 de mayo de 1814-1 de julio de 1876) fue un anarquista ruso. Es posiblemente el más conocido de la primera generación de filósofos anarquistas y está considerado uno de los padres de este pensamiento, dentro del cual defendió la tesiscolectivista y el ateísmo.

SOBRE SU VIDA:

Nacido en el seno de una familia noble de Pryamújino en la provincia de Tver, con 14 años se trasladó a la capital rusa para recibir entrenamiento militar en la Universidad de Artillería. Completó sus estudios en 1832 y dos años más tarde fue nombrado oficial subalterno (práporshchik) en la Guardia Imperial Rusa, por lo que fue enviado a Minsk y Goradnia (antes Lituania, ahoraBielorrusia). Ese mismo verano, Mijaíl se vio envuelto en una disputa familiar, en la que apoyó a su hermana por el matrimonio infeliz de ésta. Y aunque su padre quería que continuara con el servicio militar o civil, él abandonó los dos en 1835 y se trasladó a Moscú para estudiar filosofía.

Allí trabó amistad con un grupo de ex-universitarios comprometidos con el estudio sistemático de la filosofía idealista, agrupados alrededor del poeta Nikolái Stankévich. La filosofía de Kant fue, inicialmente, el centro de estudio, pero fueron progresando haciaSchellingFichte y Hegel. Para el otoño de 1835 planeó formar un círculo filosófico en su pueblo natal y a principios de 1836 traducía obras diversas de Fichte en Moscú.
En 1842 viajó a Alemania y pronto entró en contacto con los cabecillas del joven movimiento socialista alemán en Berlín. Desde allí, marchó a París, donde conoció a Proudhon y a George Sand, pero también trabó contacto con algunos exiliados polacos. De París viajó a Suiza, donde residió un tiempo y tomó parte activa en todos los movimientos socialistas. Durante su etapa en este país, el gobierno ruso le ordenó regresar y su desobediencia conllevó que se le confiscaran sus propiedades. En 1848, tras regresar a la capital francesa, publicó una ardiente proclama contra Rusia, tras la cual lo expulsaron de Francia.

El movimiento revolucionario de 1848 le proporcionó la ocasión de participar en una violenta campaña de agitación democrática y por su participación en la Insurrección de Dresde de 1849 se le detuvo y condenó a muerte, pena posteriormente conmutada a la cadena perpetua. Finalmente, Bakunin fue entregado a las autoridades rusas, que lo encarcelaron en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo en 1851, donde permaneció hasta 1857, cuando fue desterrado a un campo de trabajo en Siberia.
Aprovechando un permiso, se escapó a Japón, arribando al puerto de Hakodate en 1861. Desde Yokohama, viajó a San Francisco, en California, cruzó Panamá, llegó a Nueva York -donde fue recibido por algunos personajes ilustres, como el escritorHenry Longfellow y se reunió con personas allegadas a los movimientos obreros locales- y se trasladó a Inglaterra en 1861. El resto de su vida transcurrió en el exilio en Europa Occidental, principalmente en Suiza.

Bakunin y Marx mantuvieron constantes fricciones dentro de la Primera Asociación Internacional del Trabajo (AIT), fundada en 1864, a la que ambos pertenecían. En 1868 Bakunin fue acusado por Marx de ser un agente ruso y le pidió que se disculpara públicamente y en 1869 es acusado por el marxista Karl Liebknecht de los mismos cargos. Marx le acusará de nuevo de ser un agente paneslavista y de cobrar por ello 25 000 francos anuales. Bakunin, además, abogaba por posturas anarquistas dentro de la AIT, lo que le llevó a ser acusado de conspirador por Marx, cuyos seguidores esgrimían supuestas cartas escritas por Bakunin a Serguéi Necháyev donde se jactaba de las conspiraciones que perpetraba.

En 1869 Bakunin entró en contacto con Necháyev, que le pide que se concentre en hacer la revolución en Rusia y le convence con sus ideas terroristas y nihilistas. En 1870 rompió con Necháyev lamentándose de esta experiencia.

En 1868 fundó la Alianza Internacional de la Democracia Socialista, cuyo programa reivindicaba una serie de reformas constituyentes básicos de su doctrina política:
  • La supresión de los Estados nacionales y la formación en su lugar de federaciones constituidas por libres asociaciones agrícolas e industriales.
  • La abolición de las clases sociales y de la herencia.
  • La igualdad de sexos.
  • La organización de los obreros al margen de los partidos políticos.
Sin embargo, se rechazó la entrada de la Alianza en la Internacional Obrera por ser una organización internacional, puesto que solo se admitían organizaciones nacionales. Por esa razón, la Alianza se deshizo y sus miembros se integraron separadamente en la Internacional.

En 1869 encargó al anarquista italiano Giuseppe Fanelli la divulgación del anarquismo en España. Fanelli visitó Madrid y Barcelona y conoció a Anselmo Lorenzo, que a la postre fundaría el sindicato CNT en 1910 y que compartiría escasa correspondencia con Bakunin.
Bakunin también era un miembro destacado de la Liga de la Paz y la Libertad, fundada en 1867 por Charles Lemonnier, unsaintsimoniano. Bakunin jugó un papel prominente en esta organización en su Conferencia de Génova y formó parte del Comité Central. En 1870 fundó el Comité para la Salvación de Francia, asociación que dirigió la insurrección de la Comuna de Lyon.

En 1871 Marx convocó una conferencia secreta en Londres que estaba compuesta casi exclusivamente por sus partidarios, en la que se tomaron decisiones que muchos consideraron que eliminaban la autonomía de las secciones de la AIT. Las Federaciones del Jura (una zona montañosa entre Francia, Suiza y Alemania), así como la mayoría de las secciones de todos los países, rechazaron estos acuerdos. En este contexto Bakunin se unió a los disidentes. Desde el Consejo de Londres son atacados varios dirigentes de la AIT disconformes con las decisiones adoptadas por los marxistas, y son acusados de ser títeres de Bakunin, que entonces se encontraba enLocarno, Suiza, en la zona del Jura.
En 1872 se celebró el Congreso de La Haya, donde asisten 21 delegados obreros representantes de distintas secciones y 40 hombres a título individual elegidos y simpatizantes de Marx. En la última votación, cuando ya un tercio de los representantes se habían marchado, se vota la expulsión de Bakunin, a modo de tribunal a puerta cerrada. Bakunin es acusado de haber fundado sociedades secretas, de haber cobrado trescientos rublos como anticipo de la traducción de El capital, y por haberse interceptado una supuesta carta de Bakunin a Netchaiev, con el cual hacía dos años que había roto. En dicha carta, se hacía alusión a la creación por parte de Miguel Bakunin de una sociedad secreta que conspiraría para tomar el control «dictatorial» de la AIT. En el mismo congreso se ratificaron las proposiciones de la conferencia de Londres y se decidió trasladar el Congreso a Nueva York.

Al día siguiente de terminar el Congreso de La Haya se celebra otro en Saint-Imier, en el Jura suizo, con delegados de ItaliaEspaña, el Jura y representantes de Francia yAmérica, que acuerda por unanimidad rechazar todas decisiones del congreso de La Haya. A este acuerdo se suman la mayoría de las secciones francesas, la federación belga, la americana y, en Inglaterra, los amigos de Marx, Eccarius y Jung, que se separaron de él. El Consejo de Nueva York expulsó a la Federación del Jura, pero la sección holandesa, que se había mantenido neutral, se unió a las otras siete federaciones y se negaron a reconocer la expulsión de esa federación.

Marx y sus simpatizantes publican en 1873 un panfleto titulado La Alianza de la Democracia Socialista y la Asociación Internacional de los Trabajadores, donde criticaba de manera furibunda la Alianza. Bakunin, prematuramente viejo, cansado y enfermo solicitó la baja de la Federación. Bakunin pasó sus últimos años en Suiza, viviendo en la pobreza y sin más aliento que la correspondencia que mantenía con pequeños grupos anarquistas. Por problemas de salud, ingresó en el hospital de Berna, donde falleció en1876. Su tumba se encuentra en el Cementerio de Bremgarten de Berna, Suiza, ennegrecida por los humos de la cercana autopista Ginebra-Zurich. En su tumba está escrito: «Recuerda al que lo sacrifica todo por la libertad de su país.»

Con respecto a la francmasonería, una de sus razones para hacerse masón fue para tratar de hacer de la francmasonería un instrumento de las luchas sociales y de las ideas anarquistas.



SOBRE SU PENSAMIENTO:

Se ha denominado al anarquismo que él desarrolló anarcocolectivismo o anarquismo colectivista. Junto con Proudhon y luego Kropotkines uno de los teóricos más importantes del anarquismo, y prácticamente es el primer gran impulsor del anarquismo como movimiento político y popular.

El antiestatismo

Bakunin propone una organización antiestatista, esto es, la supresión del Estado, sin rechazar el término en sí mismo. Bakunin apuesta por la creación de los Estados Unidos de Europa como modo de acercarse a la idea liberal de la Revolución Estadounidense de 1776, cuando se independiza del Reino Unido. Para Bakunin el fallo de la revolución liberal de Estados Unidos es que la libertad que proclamaba la constitución era solamente para una minoría que oprimía al resto. El reto para Bakunin era lograr una democracia como la estadounidense en Europa pero que ampliara la democracia a todos y liberara además al hombre del sistema monetario, el poder político, el poder económico y la religión.
A diferencia del marxismo, que consideraba que la política debía crear unas condiciones sociales que permitieran al individuo vivir por encima de la opresión económica, Bakunin consideraba que la revolución tenía que empezar en la propia persona. Él establecía un orden político de individuos que conformasen comunas, que a su vez estas comunas se federaran entre sí para colaborar y que estas federaciones se federaran entre sí en confederaciones. En dicho proceso, a diferencia del marxismo, Bakunin no separa campesinos de obreros urbanos y considera que esa revolución corresponde a ambos al mismo tiempo.

Para Marx, que entendía la Historia por fases, la revolución debía de empezar en las ciudades, núcleo industrializado y estado último en la evolución del capitalismo, para extenderse luego sobre territorios que abarcaran el campo. Es por esto que en países profundamente agrarios como la España de finales del siglo XIX y principios del siglo XX los postulados anarquistas eran mucho más aceptados que los marxistas, aunque también triunfaron en núcleos industrializados.

Trabajo

Bakunin daba gran importancia al trabajo y a que este se desarrollara en libertad:
Como el mundo antiguo, nuestra civilización moderna, que comprende una minoría comparativamente muy restringida de ciudadanos privilegiados, tiene por base el trabajo forzado (por el hambre) de la inmensa mayoría de las poblaciones.

Para Bakunin el anarquismo supone una liberación social, sin necesidad de gobierno ni autoridades oficiales cuyo centro de gravedad se sitúa en el trabajo, el factor de producción, sus medios y distribución. La sociedad debería organizarse mediante la federación de productores y consumidores (a nivel de base) coordinados entre sí mediante las confederaciones. No habría necesidad, pues, de gobiernos, sistemas legislativos o poderes ejecutivos que monopolizaran la violencia.

El comunismo libertario de Kropotkin objetó que la visión de Bakunin mantenía el concepto de burocracia en tanto en cuanto organismo encargado de vigilar y regular el trabajo y su remuneración, a fin de cuentas, un núcleo gubernamental. El colectivismo bakuninista entra a valorar debidamente el trabajo de las masas y considera injusta su remuneración en el capitalismo:

A falta de todo otro bien, esa educación burguesa, con ayuda de la solidaridad que une a todos los miembros del mundo burgués, asegura a quien la ha recibido, un privilegio enorme en la remuneración de su trabajo -el trabajo de los burgueses más mediocres se paga casi siempre tres o cuatro veces más que el del obrero más inteligente.

En una extensa carta firmada en Marsella en 1870, trata el tema de la justa repartición de la riqueza producida por el trabajo nacional. Para Bakunin, a medida que la riqueza nacional aumenta esta tiende a concentrarse en las manos de cada vez menos personas. Los burgueses argumentan que la mejora de las condiciones del proletariado pasa primero por la prosperidad burguesa, sin embargo la realidad que se hacía patente es que la situación de las clases obreras en Europa empeoraba mientras que la de la burguesía mejoraba. El sistema burgués producía, además, crisis comerciales por superproducción que dejaban sin trabajo a miles de personas, y la supresión de las pequeñas empresas industriales, comerciales y financieras.

En la misma carta hace una descripción de las consecuencias del capitalismo bien conocidas. El hecho de que en el capitalismo se precisen vender las mercaderías al precio más bajo posible hace que los salarios sean muy bajos, para disminuir los gastos de producción. Entonces, el trabajo de las personas se convierte también en una mercadería, regida por la oferta y la demanda. Con frecuencia sucedería, pues, que una industria próspera, con productos muy demandados, aumentase su producción por ello reclamase muchos obreros, atrayéndolos con un aumento del salario. Sin embargo, en cuanto la oferta de trabajo supera a la demanda el salario comienza a bajar.

Resulta interesante, también, describe, que en los países políticamente más democráticos, como InglaterraEstados UnidosSuiza o Bélgica los trabajadores, aun con derechos políticos, son esclavos de sus patronos y por eso no tienen ni el tiempo ni la independencia necesarias para ejercer sus derechos ciudadanos. Esos países, dice Bakunin, tienen un día de "de reinado" o "de saturnales", que es el de las elecciones, donde sus amos van a hablarles de igualdad y fraternidad y a decirles que son el pueblo soberano, pero pasado ese día todo sigue igual. Bakunin dice que eso no significa que él, como socialista revolucionario, no esté a favor del sufragio universal, sino que está a favor de ejercerlo para construir una sociedad sin desigualdad económica y social.

Para Bakunin, los socialistas que participan en las elecciones burguesas, como el caso de los socialistas de Alemania, o bien son personas equivocadas o bien son embusteros, ya que lo único que se consigue con eso es apartar a los trabajadores de la revolución social que es la única que, según él, traería la libertad real, la justicia y el bienestar social. Esto es debido a que el Estado no es más que un yugo opresor, y las instituciones y las autoridades políticas sirven para garantizar los privilegios de las clases opresoras y el socialismo sólo se puede obtener si, al mismo tiempo, se destruye el Estado. La alternativa sería, dice textualmente, “la vía de una federación libre, de la libertad y el trabajo de todos, pueblos, provincias, comunas, asociaciones e individuos, sobre la base única de la igualdad y de la fraternidad humanas”.

Ateísmo

Bakunin era extremadamente crítico con la religión y abogaba por el ateísmo de manera desaforada. De su obra, más que el socialismo, se deduce un ateísmo muy intenso e incluso una admiración declarada por la figura de Lucifer, que considera un revolucionario en el cielo contra el poder autócrata de Dios.

Para Bakunin, el católico era la persona egoísta por antonomasia, ya que realizaba el Bien por amor a sí mismo, para tener acceso al Cielo, y no por amor a los demás. Bakunin situaba al cura católico a la altura de los brujos, y no distinguía entre el cristianismo y cualquier forma de magia o religión primitiva.

Bakunin se remonta al Antiguo Testamento, para dirigir una crítica furibunda a Moisés. Moisés, en el Antiguo Testamento, recibe las leyes directamente de Dios y las impone al pueblo de Israel. Es decir, el Estado, el legislador, en primer lugar busca su legitimación en Dios para poder ser un dictador.

También considera la religión perniciosa para los hombres porque les hace aceptar de manera más sencilla que en el mundo haya jefes, acuñando la frase: «Un jefe en el cielo es la mejor excusa para que haya mil en la Tierra».

Si bien el ateísmo bakuninista es muy popular en el anarquismo, este desprecio extremo a la religión no es extensible a todo el anarquismo. Kropotkin, a pesar de conocer la obra de Bakunin, no da ninguna importancia en sus textos a la religión. Para Proudhon, el origen del Estado no es en absoluto religioso, sino que surge de la repartición de la propiedad agraria. En la historia, además, abundan los anarquistas cristianos como León Tolstoi o Melchor Rodríguez García.

Organizaciones y doctrinas
Bakunin era contrario a la politización de las organizaciones. Gran parte de sus desavenencias dentro de la AIT fueron por la crítica a Marx de intentar convertir la AIT en un instrumento para hacer política en lugar de en un instrumento para la libre asociación de trabajadores en su liberación. Bakunin también era contrario a las doctrinas y negaba calificarse a sí mismo como filósofo.
Obras
Expuso su pensamiento en una voluminosa obra, y fue su discípulo James Guillaume quien, entre los años 1907 y 1913, en París, se encargó de recopilar y editar todos sus libros. Del conjunto de su voluntariosa obra (la mayoría quedaron sin terminar) destacan:



Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mija%C3%ADl_Bakunin


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